Momentos Favoritos del Cine: The Return of the Living Dead
Habiendo terminado su relación laboral y creativa con George A. Romero tras el éxito de Night of the Living Dead, John Russo estaba listo para continuar su camino en el cine de zombies pero ahora solo, bajo sus propios términos y con los derechos del título “Living Dead” exclusivos para él. Y de ahí se dió The Return of the Living Dead

En un principio, The Return of the Living Dead estaba pensada para estrenarse en 3D bajo la dirección de Tobe Hooper y co-escrita por el propio John Russo, pero al no encontrar forma de financiar el proyecto, Hooper se bajó del puesto y se fue a dirigir Lifeforce. En su lugar trajeron a Dan O’Bannon. El guionista de Alien ahora iba a dirigir a los muertos vivientes.
Para alejarse lo más posible del estilo oscuro, aterrador y serio de los zombies de Romero, O’Bannon opto por agregarle a su obra grandes toques de comedia acompañados por una estética visual y musical repleta de punk y caos, y una actitud desinhibida y burlona. Sin embargo, uno de los mejores y más emblemáticos momentos del filme llega cuando uno de los zombies, atado para ser interrogado por los protagonistas, afirma que “le duele estar muerta” ya que “puede sentir como se pudre” y que “comer cerebros es lo único que alivia ese dolor”.
Una declaración que cambia nuestra percepción de los muertos vivientes radicalmente, ya que dejan de ser seres reanimados que deambulan sin destino y sin motivo, y pasan a ser seres conscientes de su condición en un estado de agonía constante. Estamos ante una escena que plantea algo tan escalofriante como el hecho de que lo que llamamos “el descanso eterno”, no sea más que un estado de dolor permanente. Un horror existencial que contrasta sustancialmente con el tono desenfadado de The Return of the Living Dead.