¿No entendiste la película? Descuida, Morgan Freeman te la explica

¿Has sentido esa extraña sensación de tener mucho queso amarillo o mantequilla obstruyendo tus venas que descuidas la película que se supone estás viendo en cine o casa? ¿Te ha pasado que pierdes el hilo conductor del film por estar cuidado a los primos o ver cómo está tú o la chica de lado? ¿Tu capacidad de retención no es la suficiente? ¿O sencillamente has ignorado una cinta llena de sandeces esperando que el guionista se digne en incluir una explicación breve con salida fácil proveniente de algún personaje que te resuelva toda la estupidez que acaba de absorber tu cerebro matando más neuronas de las acostumbradas? Descuida mi estimado cinéfilo promedio o amante del buen cine, que existen muchas posibilidades que en alguno de estos casos aparezca Morgan Freeman y te salve el día explicándote con peras y manzanas de que va la caraja historia o bien, guiándote en la mente del protagónico descubriendo el giro de tuerca o imprimiendo de sentimientos algunas escenas con una recia y madura voz off.

Así es, este legendario actor afroamericano de 75 años, ganador de Oscar y otros 55 galardones y con un currículo de más de 100 actuaciones entre cine y televisión, al parecer hizo un trato con la industria hollywoodense para que su presencia o mera voz en la mayoría de los casos representara la explicación que todo cinéfilo necesita para el correcto entendimiento de una obra o bodrio cinematográfico. Ya sea drama, thriller, fantasía o ciencia ficción, Morgan se las sabe de todas y nunca deja un cabo suelto aun cuando se trate de la bazofia más asquerosa y absurda que exista.

 

Morgan te enseña cómo se aplica la lógica a algo ilógico

Por ejemplo de apertura, tomemos el caso de su más reciente participación en Oblivion, un comercial de 126 minutos donde muchos Tom Cruise’s se pasean en pantalla mientras el director se encarga de plagiar como 4 o 5 películas del género para construir un relato que bizarramente nadie entiende de que va durante sus primeros 40 minutos (Porque hay muchos comerciales) ¡Pero esperen! Por arte de magia aparece Morgan Freeman vestido de Morpheus y con unos anteojos bien padres para contarnos verdadero conflicto del film ¡Eso no es todo! Pues Morgan no se va sin antes revelarnos los otros dos giros que de paso incluyen el origen del personaje protagónico y las razones del porque el director de este film decidió llevar a cabo una ensalada medio rancia ¡Bien por Morgan!

Ahora que, pensándolo bien, el director de la también fallida Tron: Legacy corrió con suerte, pues hay veces que Morgan ni se digna a aparecer en persona para solucionar todo el carajo problema ¿Será porque este se puede solucionar de la manera más sencilla que incluso no necesitamos de Morgan Freeman? Díganselo a Spielberg y su nefasto desarrollo de War of Worlds, donde la voz de Morgan (En clara alusión a Orson Welles) aparece de la nada para después de 2 horas de destrucción revelarnos que los mocos, flemas, diarreas, catarros, dolores de estómago y cabeza eran el arma ideal para acabar con una bola de extraterrestres hiper violentos sin respeto por la vida. Razonándolo, creo que si necesitábamos de Morgan para obtener al menos con esa fuerte voz algo de credibilidad y olvidar las estupideces de Steven ¡Bien por Morgan!

En algunos casos también Morgan expande sus horizontes más allá de la burda SF para explicarnos orígenes de guerreros mitológicos, lástima que este resultó mas inofensivo para la taquilla que una buena producción mexicana de Cannes, pero Morgan lo sabe, así que en veces solo se remite a relatar planteamientos introductorios o conclusiones para que su vez engalane productos mediocres y pueda sumar una película más a su infinita filmografía ¡Bien por Morgan! ¡Mal por el remake de Conan!

 

Morgan Freeman, psicólogo y analítico social y cultural

Cuando se trata de crímenes, Morgan Freeman no solo termina su trabajo poniendo a los rufianes tras las rejas o eliminándolos de la faz de la tierra, sino también analiza toda la situación explicando el motif principal del delincuente o asesino psicópata. Ya sea con su recurrente narración o en primera persona, el detective o doctor Morgan desmenuza todo el escenario social en el cual el villano se desenvuelve para que el espectador entienda y comprenda el accionar de esta demente víctima de nuestro héroe. Para mayores referencias podemos ver el trabajo policiaco de Alex Cross por partida doble en Along Came the Spider (2001) y Kiss the Girls (1997), donde además de resolver los casos con su típico recorrido educativo, se hace acompañar de bellas féminas ¡Bien por Morgan!

Ahora que si de complejidad hablamos, habría que revisar el trabajo del detective Somerset en Seven (1995), donde a pesar de que el cabrón John Doe se sale con la suya, Morgan no pierde el estilo ni la calma para desde su correcta perspectiva, narrar el ambiente caótico de una ciudad que hospicia a uno de los asesinos más recordados y dementes que ha procreado el cine, el cual es también puesto a prueba con los sabios cuestionamientos venidos de las sagradas cuerdas vocales de Morgan ¡Bien por él! ¡Mal por el inexperto detective Brad! Perdón, David.

Desde un estatus más bajo, Freeman no pierde su sapiencia ¡Al contrario! Se magnifica con la presencia y narración conjuntas para que al espectador no le quede ninguna duda de cómo un banquero acusado culpable de matar a su esposa escapa por un agujero de una de las prisiones más custodiadas de los Estados Unidos y en el proceso, dar una cátedra psicológica sobre este, sus relaciones y la psique, emociones y sentimientos de los presos hacía con el sistema carcelario (The Shawshank Redemption) ¡Bien por Morgan!

Ahora que, para ganar el Oscar, era justo y necesario analizar de pies a cabeza al testarudo de Clint Eastwood y su necia aprendiz boxeadora, redondeando el trabajo con clases de humanidad y humildad devorando la pantalla y dando de paso una ligera luz de alegría para una triste y cruda Million Dollar Baby ¡Bien por Morgan!

 

Morgan, ser supremo

¿Se han preguntado por qué Morgan Freeman no envejece? Todo se esclarece cuando el actor revela su verdadera identidad incluso a uno de los comediantes más nefastos de sus creados ¡Es Dios! Se confirma la humildad y el poder de Freeman en toda situación que se le presente cuando se rebaja el nivel de Jim Carrey y le explica el que tan imbécil está en la insoportable Bruce Almighty

No conforme con esto, Morgan en su infinita sabiduría, visita nuevamente a Steve Carell para revelarse como único guía cinematográfico en una secuela más pobre que la primera ¡Misericordioso Freeman!

Estimados cinéfilos, yo como simple inmortal no puedo comprender la magnitud de su poder, así que les preguntó ¿Han sido ustedes bendecidos por la sabiduría de este ente espiritual y sobrehumano? ¿En qué film? Recuerden como última advertencia y consejo de su amigo y preferido cazarrecompensas ¡No jurarán el nombre de Freeman en vano!

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


5 comentarios

  • Dios es un nigga

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  • ¡Es cierto! Morgan siempre es el viejo y sabio, doctor o inventor, vocero de “lo bueno” y “del ejemplo”. Apadrina y educa a Bruce Wayne, le inventa aparatitos para pelear con los malos pero le advierte sobre las consecuencias morales de usarlos. Su voz omnipotente guía a una manada de pingüinos a través del la Antártida (¿que harían esas avecillas sin Morgan?). Por si fuera poco, convierte a un muy encabronado Jet Li en un afinador de pianos aficionado.

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