Películas para ver con Papá: Okuribito (Violines en el cielo)

 The last shopping of your life is done by others.

Daigo Kobayashi (Masahiro Motoki) está feliz porqué debutar en una modesta orquesta como chelista, pero para su desgracia esa era la última presentación de dicha agrupación ya que por problemas económicos se han visto obligados a cerrar.

Así que se ve obligado a regresar a su ciudad natal junto con su esposa Mika Kobayashi (Ryoko Hirosue) a vivir en la casa que les dejó su madre y atender la tienda que tenía. Pero aun así Daigo debe encontrar un trabajo hasta que llega a una “empresa de viajes” cuya descripción no es muy clara pero la paga es muy buena. Es cuando se topa con el gerente del lugar Ikuei Sasaki (Tsutomu Yamazaki) quien junto a su bella asistente Yuriko Uemara (Kimiko Yo) le revelan el escandaloso carácter del trabajo: Es un encofrador o encajador, y no, no es lo que imaginan, su trabajo es preparar a los difuntos y ponerlos en el ataúd para luego ser incinerados.

Antes que se hagan más preguntas al respecto permítanme decirles que tocar a un muerto en el país del Sol Naciente es considerado no solo de mal agüero, sino algo muy mal visto por la sociedad. A la gente en este tipo de negocios es vista como oportunistas, como personas sin respeto y hasta malditos por los dioses.

En Japón son en su mayoría budistas y sintoístas así que su costumbre es incinerar a sus difuntos, pero eso no quiere decir que haya un tiempo de velación y es ahí donde los “encajadores” se encargan de vestir al recién fallecido con las ropas ceremoniales (que por lo general es un kimono), maquillarlo y dejarlo presentable para que sus seres queridos le den el último adiós. Es algo así como un embalsamador pero que no embalsama.

Así que cuando nuestro protagonista decide aceptar el trabajo (la paga era muy buena ¿recuerdan?) debe luchar no solo contra sus propios prejuicios sino los de todo el pueblo, incluyendo a su esposa. Esto lo lleva a verse a sí mismo cara a cara para descubrir quién es en realidad, como el abandono de su padre y la responsabilidad de ser uno lo impactan de formas que jamás hubiera imaginado.

Esta cinta tomó 10 años en finalizarse ya que nadie quería estar relacionada con ella, el tema a tratar era demasiado escandaloso en esos días que se estaba filmando hasta que por fin salió a la luz y de qué manera ya que llegó hasta el occidente llevándose el premio de la Academia por mejor cinta extranjera en el 2009.

El director Yojiro Takita y el escritor Kundo Koyama  se las ingenian para adaptar el libro de Aoki Shinmon “Coffinman” y a su vez narrar una historia que no solo habla del tabú de lidiar con la muerte, sino con el difícil tema de tener que decir adiós a nuestros seres amados pero con un muy elegante toque de humor a través del protagonista para hacer la cinta más ligera pero haciendo un hábil manejo de los tiempos para no arruinar el ambiente de cada escena y darnos una experiencia más catártica. Al final del día, nos muestran como uno debe aceptar y trabajar con las condiciones que la vida nos arroja para poder llevar una vida en paz con nosotros mismos.

Cheers!

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Samuel Spade    


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