Posesiones: Fallen

Después de presenciar la ejecución del asesino en serie que capturó, el detective John Hobbes (Denzel Washington) obtiene gran reconocimiento. No obstante, nuevos crímenes comienzan a presentarse con el modus operandi del difunto homicida. Las averiguaciones del detective lo conducirán a descubrir que el responsable, por increíble que parezca, es un demonio incorpóreo capaz de poseer los cuerpos de las personas con tan solo tocarlas mientras se encuentra dentro del cuerpo de alguien más, claro está. Esto desencadena una persecución policiaca sobrenatural en la cual el condenado diablillo se traerá finto al morenazo al ritmo de Time is on my side de The Rolling Stones.

La segunda película del realizador estadounidense Gregory Hoblit es una mezcla de géneros que van del thriller policiaco al horror sobrenatural. Entre sus virtudes se encuentra el desempeño de los tres actores secundarios, John Goodman, Donald Sutherland y una breve pero interesante participación de Elías Koteas, cobijando a un Denzel Washington que está bien a secas; ya sé que sus fans desearían que siempre le dieran el Oscar, pero no es el caso.

Ciertamente, Fallen funciona como un decoroso entretenimiento de principio a fin, porque, aunque por momentos corre el riesgo de flojear, con prontitud recompone el camino sin importar que ello signifique caer en algunas lagunas, colocándose un peldaño arriba de la infinidad de títulos sobre posesiones demoniacas.

Como suele suceder, al detective se le presenta por obra y gracia de la diosa fortuna, una especialista en todas las cuestiones teológicas necesarias para orientarlo, recurso ultra trillado, pero qué se le va a hacer, en esos tiempos Google no tenía todas las respuestas. La buena noticia es que, a pesar de las menciones bíblicas, ni de chiste aparece un padrecito exorcista que cuestione la fe del protagonista o que vaticine el advenimiento del apocalipsis y eso ya es ganancia. Por momentos llega a ser agobiante el hecho de no saber cómo diablos (nunca mejor dicho), va el protagonista a eliminar al enemigo siendo que éste cambia más veces de cuerpo que un político mexicano de partido. Sin embargo, en eso recae el mayor interés.

Como lo hiciera en su opera prima La raíz del miedo, Hoblit demuestra su habilidad para crear atmosferas asfixiantes, manejar un adecuado ritmo del suspenso e incluso sobreponerse a algunas situaciones de inevitable humor involuntario ocasionadas por la naturaleza fantasiosa de la trama.

Ya sea que se vea como un filme de acción con momentos de horror, o viceversa, se trata de un producto que, si bien no alcanza la categoría de película de culto, sin necesidad de grandes efectos visuales logra atrapar la atención de los adeptos a las intrigas paranormales y hacerlos pasar un buen rato.

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Acerca del autor

Flaco Cachubi     blogcinefantastico.blogspot.mx/

Amante del séptimo arte desde que tiene memoria o lo que es lo mismo desde que vio Superman. Sus géneros favoritos son el horror, la fantasía y la ciencia ficción. Ferviente admirador de Hitchcock y asiduo lector de Stephen King. El cine de luchadores, su máximo placer culposo. Se describe a sí mismo como un ser viviente que cultiva su mente, para ser un cadáver muy culto.


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