Post Tenebras Lux, La Luz al Final del Camino

Cuando en 2011  vi el avance (me resisto a llamarles trailers) de The Turin Horse (2011, Bela Tarr) durante la promoción del FICM, pensé que era uno de los avances más enigmáticos que había visto, y como tal, sin aspavientos cumplió con el cometido de todo avance cinematográfico: despertar una ferviente curiosidad por ver qué enigma escondía la producción completa.  Y nada, The Turin Horse es hoy en día una de las películas más impactantes que haya visto y que, a pesar de lo reciente de su estreno, me sirve como recordatorio de vida cuando siquiera cruza por mi mente darme por vencido. Junto con otra incomprendida (Brokeback Mountain, Ang Lee, 2005) complementa  las 7 películas que han sido visión y previsión de lo que deseo y no deseo en la vida.

Cuando vi los avances de Post Tenbras Lux sucedió lo mismo. Mi historia con Reygadas  se remonta a finales de 2004  con un DVD en renta de la película Japón (2002). Las condiciones en que vi la cinta fueron propicias para que conectara con esa “rareza” fílmica. Después de haber vivido toda mi vida en la Ciudad de México en ese entonces residía en una pintoresca población del Estado de Querétaro, por lo que las imágenes con aire de provincia que retrataba Reygadas no me era ajena. Estoy seguro que mi  personalidad solitaria, así como mi natural y evidente rechazo a los blockbusters fueron la llave de acceso a un mundo cuyo lenguaje común eran narrativas surrealista, hiperrealista, costumbrista, de realismo mágico, realidad exaltada y demás excentricidades que ofrece el cine independiente y que sólo la dueña del  pequeño cineclub del pueblo y yo parecíamos comprender.

He de confesar que mi regreso al D.F. logró aturdir un poco mis sentidos y a veces he sido deslumbrado por el oropel de producciones de gran factura, aunque siempre fiel a mis gustos indies, he ampliado mi tolerancia (así es, tolerancia) hasta llegar a ver aberraciones como Spiderman o Super 8 sin salirme de la sala o caer dormido. Es por eso, que cuando veo que se estrenan con éxito en salas comerciales cintas como Faust (2011, Aleksandr Sokurov) The Three of Life (2011, Terrence Malick) o Take This Waltz (2011, Sarah Polley) no puedo sino sonreír satisfecho y echarme a disfrutar estas delicias del séptimo arte.

La sorpresa es mayúscula cuando este logro se extiende hasta un mexicano que ha venio luchando por abrirse paso entre trilladas películas de denuncia simplonas (El Infierno o Pastorela, por ejemplo) que apuestan por un clic inmediato con su audiencia para caer inmediatamente en el olvido, lo que constata lo fatuo de su éxito. Reygadas, por otra parte, no sólo es constructor de un lenguaje propio en el cine nacional, sino que además es arquitecto de un mundo en el que sus personajes son tan universales como únicos y con precisión milimétrica logra hacer una vivisección sensorial que se interna en lo más profundo del inconsciente y revela un narrativa que adquiere relevancia en varios niveles.

A diferencia de Luz Silenciosa (Reygadas, 2007) donde habrá que decir que el director se vuelve anodino, Post Tenebras Lux se deja ver y la historia, siempre de libre interpretación, se vuelve en un juego de sentir, con una ambientación increíble lograda a través de imágenes sencillas pero con ángulos y texturas perfectamente logradas, donde el efecto de cámara “ojo de pescado” se vuelve una especie de microscópio que enfatiza en lo que el director desea que veamos, mientras que un marco borroso aunado a una mezcla de sonido perfecta atrapa al espectador quien no puede hacer más que fluir y dejarse absorber.

Parece que el tiempo de experimentar ha quedado atrás para Reygadas, quien indudablemente alcanzó la madurez creativa y Post Tenebras Lux es la prueba,  y finaliza su obra con una estocada final sentenciando: “no somos individuos, somos un equipo”, frase que parece gritar silenciosamente de principio a fin durante toda la cinta.

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3 comentarios

  • Me identifico con tu manera de ver el cine estimado.

    Aun no he visto nada de Reygadas pero me voy a poner a la tarea

    Me llamo mucho la atención la excesiva critica que se hizo de el en Cannes

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    • Don Palafox, agradezco sus palabras y, sobre todo, el apoyo que siempre ha brindado a mis posts, y sobre Reygadas, déle la oportunidad, no le decepcionará, créame. Le envío un fuerte abrazo.

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  • Gran post para un gran director. Tengo la desgracia de no poder aun verla en mi universo, sin embargo estoy de acuerdo con usted en algo mi estimado. Reygadas mas alla de los abucheos en Cannes o del desconocimiento en su propia tierra, es un director único, una piedra preciosa para el cine mexicano que no puede ser visto de manera clara gracias a su brillantez y estilo único de transmitir el arte audio visual, es un metaforico, un espiritual, que si bien no puede gustar, nunca deja tibio a nadie

    Saludos, esperemos verla pronto y ¡Viva Mexico! Aunque pocos sepan que hay alguien alla afuera hacinedo historia y echandose al hombro uno de los premios mas importantes para la cinematografia, para el arte, para la cultura

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