Qué sí y qué no ver en Netflix

¿Cómo le va mi querido lector? ¿Listo para otro fin de semana en casa en la compañía de Netflix? Sabemos que sí, porque no hay festival de música, peda con amigos tranquis o noche de antro que puedan sustituir el poder curativo de la cobija, el sofá y la pantalla.
¿Y que tenemos para esta semana? Hoy le dejo dos recomendaciones de mi talón de Aquiles, el cine español, una joya de la corona de una reina y la otra, una de esas películas que al final, uno no sabe si es buena y no alcanzó a comprenderla o si es mala con ganas. Juzgue usted.

La reina de España de Fernando Trueba es una película tan buena, con tanto trasfondo a la vista que su destino estaba escrito, una “españolada” tenía que demeritar todo lo que esta gran producción significó.
Déjeme que le explique. En La reina de España la trama gira alrededor de los años 50s, plena efervescencia de Franco y de la construcción del Valle de los caídos, esa vergüenza monumental para cualquier español con sangre republicana corriéndole por las venas.


Aquí, Macarena Granada (Penélope Cruz) convertida en la nueva gran estrella de Hollywood, regresa a España para una súper producción en donde dará vida a la Reina Isabel La Católica. Ahí, en pleno set de grabación, se reencontrará con viejos amigos actores que le contarán lo que ha sucedido con Blas (Antonio Resines) una víctima del poder militar de la época, quien necesitará de la buena voluntad y la locura de sus amigos.
Una hermosa secuela de La niña de tus ojos del propio Trueba.

¿Entonces qué pasó? ¿Qué pudo haber sucedido con una película preparada con Ana Belén, Javier Cámara, Rosa María Sardá, Santiago Segura, Loles León y la propia Penélope Cruz? Pues simple, que la polémica se la comió por las declaraciones de su director al decir que nunca en toda su vida, ni siquiera cinco minutos, se había sentido español. A partir de ese momento, la cacería de brujas se volvió en su contra, fue un fracaso monumental en taquilla y toda esta bella historia se fue al carajo. ¿Cómo ve? ¡Viva España! (Lo digo con todo el tono irónico con lo que esta puta frase se pueda leer, hágame el favor)

Volviendo a la época que vivimos, Stockholm es una cinta de Rodrigo Sorogoyen y protagonizada por Javier Pereira y Aura Garrido, dos actores que se echan el peso total de una cinta incómoda, por momentos absurda y pasiva cuyo final explota para bien o mal de quien la mira.

Y sí, las actuaciones son dignas de esos Premios Goya que tienen en su haber sus actores, uno por revelación y la otra por ser la mejor actriz. Pero la historia, hay que tener mucho cuidado para comprenderla, porque ya sea que usted la odie o la ame, se debe contemplar con la apertura más amplia que su cabeza pueda tener.

¿De qué va? Pues simple, es un crush entre dos jóvenes cuyo punto en común es haber estado en una fiesta. Él y Ella, así nada más. Él la seguirá y tratará de hacerle ver que se ha enamorado, ella lo evadirá todo lo posible hasta terminar en su departamento, un punto sin retorno y sin dirección.

Le repito, Stockholm puede ser un snobismo pretencioso y pedorro o puede ser una historia de esas dignas de Woody Allen. Usted tiene la última palabra.

Nos vemos la siguiente semana, tengo que terminar una serie que me trae vuelta loca. Ya verá usted.

 

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Cat Movie Lee    


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