Recomendación “De-otro-lado”: El Tambor de Hojalata

No crean que su camarada solo se dedica a ver cine comercial. También, cuando las estrellas son propicias y el Cthulhu (o la escuela) lo permite, me dedico a buscar al menos, una vez al mes, una selección de películas de otros lares, sean o no sean cine de arte. Por tanto y después de una cuidadosa selección, me he decidido quitarme lo egoísta y compartirles de cuando en cuando un poco de ese bello, muy bello cine de otros lares, para que también se deleiten la pupila.

En esta ocasión esculcando entre mi filmoteca virtual, me encontré con una co-producción alemana-francesa que llevaba tiempo empolvándose en mi disco duro pero no por eso, en el total  olvido. La vi inicialmente por pura curiosidad, cuando me eché un maratón de películas controversiales, en su mayoría violentas, crudas y sin embargo, dejándome un muy buen sabor de ojo. Pero al llegar a esta cinta, me di cuenta de que lo controversial se encontraba meramente en una escena, siendo que en general, nos encontramos ante una historia bastante agradable (y dura además) de un infante que siente un desprecio/indiferencia casi tan grande como la de su servidor hacia la humanidad (¿me habré sentido identificado?) y la historia de como “crece” en e se mundo que tanto poco le interesa. Sin más preámbulos, rodeos y cháchara, los dejo con el tráiler de: El Tambor de Hojalata

La historia nos relata la vida de Oskar Matzerath, desde el nacimiento de su madre, pasando por la Alemania nazi hasta 1950, cuando decide irse con su hermano fuera de su patria. Lo curioso de la historia es la mentalidad de Oskar, quién ya desde su nacimiento poseía una fría e indiferente mentalidad , aunada a un desprecio por los adultos, el cual lo lleva a decidir en su 3° cumpleaños que su estatura es ya la ideal, por lo que decide poner fin a su crecimiento. Para esto se provoca un accidente, cayendo desde las escaleras de una bodega y golpeándose la cabeza. Desde entonces, aún al pasar de los años, su aspecto no sería otro que el de un niño de 3 años, siendo para el perfecto ya que se considera “completamente terminado por dentro y por fuera”. En el ya mencionado tercer cumpleaños, le regalan un tambor rojo y blanco de hojalata, el cual se convierte en su más querido e inseparable amigo, tanto así que aquel que intente quitárselo sufre las consecuencias en forma de un agudísimo chillido que hace reventar cristales.

Esta película, a pesar de haber sido ganadora del Óscar a la mejor película de habla no inglesa en 1979 y a la palma de oro en el Festival de Cannes (junto con Apocalypse Now) ha sido motivo de mucha controversia desde su salida. No tanto por los temas que barajea: adulterio por parte de la madre de Oskar y su tío, que bien podría ser su padre, el nazismo del cual es parte su padre (admirador del Tercer Reich, cabe mencionar), sino por las escenas en las que se muestran a dos menores teniendo relaciones, Oskar y su niñera de 15 años, siendo la primera ocasión de una forma casi explícita. Técnicamente el primero ya tiene 17 o 18 años, pero no así el actor que lo interpreta, por lo cual es de entender el escándalo que se generó alrededor de este filme, el cual provoco que la prohibieran en varios países, incluyendo algunas regiones de Canadá así como en la ciudad de Oklahoma.

Pero fuera de ese par de escenas ya mencionadas, tenemos una conmovedora historia de un niño intentando comprender un mundo que le parece absurdo, repleto de adultos a los cuales desprecia por causa del concepto que se formo en su ya reiterado 3° cumpleaños, en el que los ve beber hasta embriagarse y a su madre siendo manoseada por su tío. Le repugnan, provocando así que decida mantenerse como niño.

También hace se hace notar la sutil comparación (más bien, relación) entre la Segunda Guerra Mundial y el arte, siendo este último representado en la forma del tambor de Oskar. La escena que hace implícita esta afirmación es en la que el pequeño protagonista, por medio de su fiel tambor causa que la orquesta de un mitin Nazi se confunda y acabe tocando “El Danuvio Azul”, lo que desemboca en un vals que evita que el mitin se vuelva un desastre.

Escrita y dirigida por el teutón Volker Schlöndorff, con el pequeño David Bennent en el papel del inteligentísimo Oskar, está basada en la novela homónima de Günter Grass, con notables diferencias, incluyendo el hecho de que la novela se divide en tres libros, siendo que la película solo abarca los dos primeros y concluye con el final de la guerra. De ahí en fuera, logra plasmar con bastante fidelidad el ambiente de la novela, junto con la fría mentalidad de Oskar.

En verdad, una película digna de llamarse arte, su punto fuerte radica en la forma tan bien desarrollada en la que Oskar expresa su sentir y pensar acerca de lo que lo rodea bajo esa mentalidad tan curiosa, quien a pesar de sus cortos 3 años ya tenía una percepción del mundo que muchos eruditos envidiarían, pero no por eso deja de aprender del resto de la humanidad, permitiéndole mantenerse en ese punto medio de lo frio y lo tierno.

Se las recomiendo ampliamente, invitándolos a darse la oportunidad de admirar un buen trabajo sin pretensiones como los que tan acostumbrados nos tiene el gabacho y sus productos palomiteros, prometiéndoles que la cinta les dejará el mejor sabor de ojo que hayan tenido en un muy buen tiempo.

Sak Taak’In Fuera.

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Sak Taak In    


2 Comments

  • Donde crees tu que la pueda encontrar?… No creo que este en el Blockbuster de la esquina o si???.

    Una interesante opcion…

    Saludos!

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    • ES bastante difícil de encontrar en DVD, no estoy seguro si por encargo tal vez pueda ser que de con ella. Yo la busqué por internet y siendo que si me gustó, la he buscado también para comprarla, pero de momento no he sabido nada 😛 en cuanto sepa donde pueda encontrarse esta o alguna similar, lo publicaré en posts posteriores

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