Recomendaciones para escapar de la cartelera: Las 5 Mejores Películas Ganadoras del Oscar del nuevo milenio

La pregunta al aire ¿Alguien en realidad está de acuerdo con las decisiones que toma el Oscar en torno a la mejor película? Si bien este es el único gran premio de entre los 5 (Sundance, Berlín, Cannes, Venecia) que se decide a manera de votación ¿Es ese el mejor protocolo por encima de un jurado? No es que estos últimos hayan sido muy atinados en los Festivales europeos y en la fiesta independiente, pero ¿No creen que ellos lleven una ligera ventaja frente a un Hollywood sumido en tendencias que sobajan el quehacer artístico y premian causas en lugar de calidad?

Si uno ve un poquito más atrás, especialmente desde los 50’s y hasta algunos pocos aciertos en los 90’s, se podría afirmar sin titubear que Oscar tenía un gran poder decisor e incluso se posicionaba como una voz influyente en las decisiones filmográficas del año ¿Y ahora? Desde cierto tiempo para acá parece que el feminismo, el racismo, la inclusión y demás temas sociales se han convertido en los verdaderos votantes a la hora de seleccionar a los galardonados; no es que estos tópicos no sean importantes ¿Pero en realidad dictan el curso y calidad de un film sobre el lenguaje artístico en el que se cimentó? Seamos sinceros, Oscar se ha convertido en un hipócrita que bien puede ser homofóbico un año (¿Premiar Crash sobre Brokeback Mountain y Capote? ¿Sobre Munich? Hijos de la chingada), y al otro convertirse en el principal defensor de la diversidad sexual (¿Premiar Moonligh sobre Arrival, La La Land o Manchestr by the Sea?).

Cada quien tendrá su dato estadístico basado en su gusto y/o percepción crítica, pero por mi parte en los últimos 17 años solo he estado de acuerdo 5 veces en la seleccionada como “Mejor Película” dentro de las nominadas  en turno (Gladiator, Chicago, The Departed, No Country for Old Men y The Hurt Locker), curiosamente todas antes del 2010 y ni siquiera 2 de esas 5 me parecen de los más sobresalientes a la hora de nombrar en conjunto a las 17 premiadas desde el año 2000. Por eso, y porque ya se acerca la edición 90 de estos cabizbajos, poco veraces, pero siempre glamorosos premios, las Recomendaciones para escapar de la cartelera de este mes dedican su espacio para citar a 5 de las Mejores Películas premiadas al Oscar del nuevo milenio

¿Cuáles son las suyas? Se vale debatir

 

The Hurt Locker (Kathryn Bigelow, 2008)

Justa premiada en la primera ceremonia en la que se incluyeron más de 5 films en la categoría principal (siendo 10 ese año). Revisemos a sus contrincantes: La “Pocahontas” espacial de James Cameron (Avatar); el drama deportivo de moraleja familiar de Sandra Bullock (The Blind Side); el debut promiscuo de una prometedora Carey Mulligan (An Education); el drama corta venas que de la que se recuerda más su frase millennial “Sufro como Precious”; la fábula bélica auto complaciente de Tarantino (Inglourious Basterds); la sátira judía punzante pero efímera de los Coen (A Serious Man), y el cuento corporativo totalmente olvidable de Up in the Air; todos ellos mera paja que dejaban a la arriesgada District 9 y a la bella animación de Up como los verdaderos contrincantes de la potente contrariedad bélica de Kathryn Bigelow.

Una cinta sencilla que como una sinfonía, contiene ciertos momentos de notas altas para contrarrestar la pasión desmedida por la guerra de su robótico antihéroe, humano trastocado por la adrenalina y sin ningún sentido de vida más que el de su egocentrismo y auto complacencia. En las notas altas, Bigelow exhibe el anti belicismo y la crítica social de otro conflicto sin sentido, confrontándolo con la falta de humanidad y apego social y/o emocional que representa un fantástico y apenas descubierto Jeremy Renner. Filmada con astucia, maestría técnica y una impresión de suspenso soberbia, The Hurt Locker es sin duda uno de los mejores y más infravalorados aciertos del Oscar en los últimos 20 años.

 

12 Years a Slave (Steve McQueen, 2013)

Quizá para muchos ni siquiera tuvo que ganar aquel año, pero aun así y a pesar de todo lo condescendiente de su temática, la brutal adaptación de McQueen es uno de los mejores ejemplos de cómo Oscar en contadas ocasiones, puede premiar una buena cinta, seguir la tendencia social de moda y pedir perdón a toda su comunidad negra al mismo tiempo.

Revisemos a sus contrincantes: La excesiva American Hustle; la elogiable pero olvidable Captain Phillips; las sobrevalorada Gravity y Her, y la inútil inclusión británica Philomena. Sin embargo, había tres dignas contrincantes en la soberbia Dallas Buyers Club, el regreso del mejor Martin Scorsese en The Wolf of Wall Street y la indie de cajón Nebraska.

12 Years a Slave además de contener uno de los mejores castings norteamericanos sumidos en excelsas interpretaciones, representa uno de los testimonios fílmicos más honestos y cruentos sobre el esclavismo coronado por un contemplativo estilo narrativo que, a lo largo de su metraje, hace que la audiencia experimente el mismo sufrimiento que su protagonista, incluso proveyendo a esa odisea de un halo de esperanza que agrava la sensibilidad y ese elemento tortuoso sin la certeza de ningún salvamento y/o redención. Dos secuencias icónicas resumen a la perfección la tensión emocional de este film, la del ahorcamiento y la del cántico en el funeral.

 

Birdman or (The Unexpected Virtue of Ignorance) (Alejandro González Iñárritu, 2014)

Ni siquiera tuvo que haber ganado, pues ese Oscar pertenecía a uno de los últimos e indiscutibles clásicos del cine llamado The Grand Budapest Hotel, pero aun así la sátira surrealista a los estándares críticos y artísticos de Hollywood del mexicano Iñárritu resultó ser una bocanada de aire fresco entre tanta condescendencia narrativa.

Si bien la también soberbia hija de Sundance, Whiplash, presentaba cierta resistencia, la realidad es que las otras 5 contrincantes eran más un estorbo que competencia: La anti tesis de The Hurt Locker, American Sniper; la aburridísima Boyhood; las tendenciosas Selma y The Imitation Game, y finalmente una biopic mejor recordada por sus actuaciones que por sus resultados generales (The Theory of Everything), todas ellas palidecían ante la original narrativa y perfecta estética del dúo dinámico mexicano de Alejandro y Emmanuel.

Hay que fijarse bien en los mensajes críticos de la película a través de un planteamiento más cómico que dramático, en donde “El Negro” distribuye la culpa de los bajos estándares de calidad hollywoodense hacia el star system, el cine de superhéroes, la crítica hostil y negativa, las drogas, los vicios y finalmente el ego de aquellos que alguna vez aceptaron la protección de dicho sistema para después ir en contra de él (¿Les suena familiar a las activistas de la actualidad?). Es de sorprenderse que la Academia se haya dejado vislumbrar por este mexicano infiltrado que les hizo ver todos sus excesos, berrinches y pecados ¡Bien ahí!

 

No Country for Old Men (Joel & Ethan Coen, 2007)

15 años tuvieron que pasar para que el western se hiciera de nuevo del reconocimiento de los votantes, pero incluso los valores del género americano por excelencia se trastocarían hacia un relato de escoria social sobresaliente de mano de los pacientes y juguetones hermanos Coen, proyectando así otro de los ejemplos más objetivos y frescos en los últimos años del Oscar.

El 2007 fue un año glorioso para el western, no solo por su resurgimiento, sino también por su revolución narrativa en forma de dramas matizados, remakes que mejoraban la fuente original y finalmente esta última pieza de autor(es), una modernización del género de lenguaje paciente y lleno de intensidad que compitió aquel año con la no menos genial There will be blood, el thriller corporativo Michael Clayton, la mejor Dunkirk “Atonement” y la favorita teenager del momento Juno.

Bajo el extraordinario ritmo impreso por Joel y Ethan, el film se traduce en secuencias largas y detalladas que pasan del suspenso a una trepidante acción, y de los duelos cánones del género a brillantes momentos de rico diálogo. Bajo un peculiar y grandioso guion que no genera un génesis, pero si una introducción magistral de los personajes para clarificar y estructurar perfectamente sus personalidades y motif, la metáfora del más “viejo” que salvaje oeste alcanza momentos icónicos gracias a la sapiencia y la paciencia del bicéfalo autor, a los estándares estéticos catedráticos y a una serie de actuaciones de más acciones que palabras, incluso con el caricaturizado pero brutal e inolvidable villano de Javier Bardem.

 

Chicago (Rob Marshall, 2002)

Uno de los últimos vestigios del “flamante” Oscar; uno de esos años apoteósicos dignos del recuerdo de lo mejor del cine hollywoodense, enmarcados por la llegada de un teatrero, un novato, un musiquero que supo conjugar de manera perfecta las más divertidas y complejas sensaciones auditivas con la espectacularidad estética necesarias para arrebatarle justamente el Oscar a otros 4 monstruos fílmicos: The Lord of the Rings: The Two Towers, Gangs of New York, The Pianist y The Hours ¡Eso era Chicago!

El último gran musical no solo fue un ejemplo de maestría adaptativa; del teatro al cine, Rob Marshall supo transformar la estática de los escenarios de Broadway en el movimiento cinematográfico a través de una gran escala técnica, de luces, sonidos, danzas, fotografía, planos y fastuosas secuencias musicales que compiten entre ellas bajo el mismo estándar de calidad.

Así es como debería ser una representante del Oscar: espectacular, bella, altamente entretenida, de un gran guion, actuaciones y cualidades técnicas. Terminaré lanzando otra pregunta al aire: ¿Han visto algo así después de 15 años? Al menos su servidor no. Chicago fue la última gran celebración de un premio sobajado. Pueden checar un análisis más profundo sobre esta olvidada gran cinta aquí.

 

 

 

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


2 comentarios

  • Amo la de los Coen pero Zodiac de Fincher (no nominada) y There Will be Blood (nominada) me parecen no mejores, directamente muchísimo mejores.
    De resto me parecen elecciones bastante coherentes aunque pongo Million Dollar Baby de Eastwood por encima de 12 years slave.

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    • Concuerdo en que las dos mencionadas son mejores que estas 5, pero recuerde que solo tome las ganadoras estimado

      Me gusta Million Dollar Baby, pero aún así la pondría un poco por debajo de estas

      Responder

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