Segunda Temporada de Castlevania: Sangre Nueva

Por fin, luego de una espera miserable tras habernos recetado solo cuatro episodios, llega la segunda temporada de la serie animada Castlevania, basada en la saga de videojuegos del mismo nombre. Y de nuevo, entre toda la paja acostumbrada, encontramos una joya.

Desde hace más de treinta años Castlevania ha hecho las delicias de los entusiastas de los juegos de acción y aventura y de la fantasía gótica. Incontables jugadores soñamos con devolver al Infierno a las criaturas de la noche con látigo y espada en mano. La saga ha sido alabada por su calidad, historia, entretenimiento y dificultad, además de su calidad gráfica y música, destacada siempre en cada plataforma en la que se adaptó.

El fracaso del reboot conocido como Lords Of Shadow, aunado a la reconfiguración de Konami, la compañía creadora, hacia los juegos móviles y máquinas de apuestas, habían dado muerte a la saga. La nueva sangre a Castlevania dada a través de una animación de calidad y para adultos inundó de felicidad los corazones de los fans. Y para regocijo de los seguidores del concepto, se logró un producto destacado y tras cuatro episodios que nos dejaron con ganas de más llega la conclusión.

¿De que va?

En la antigua Rumania del siglo XV, tras haber infringido gran sufrimiento con sus hordas de demonios, la inesperada resistencia humana obliga al poderoso vampiro Vlad Tepes Drácula (Graham McTavish) a formar un Consejo De Guerra para ejecutar su venganza en contra de la humanidad por la cruel muerte de su esposa. Vampiros aristócratas de todo el mundo y otros aliados con poderes sobrenaturales se unirán a la lucha del líder de facto de la sociedad de
los no muertos.

Solo Trevor Belmont (Richard Armitage), último descendiente de un antiguo clan de cazadores de demonios, Sypha Belnades (Alejandra Reynoso), miembro del clan nómada de oradores y hechiceros, y Alucard (James Callis), hijo mestizo de Drácula, se interponen entre el conde vampiro y su plan de reducir a la raza humana a ganado sin cerebro ni voluntad.

Para los entendidos, la serie se basa principalmente en la historia del juego Dracula’s Curse (1990) con elementos de Symphony Of The Night (1996) y Curse Of Darkness (2005)

 

Sinfonía de Sangre y Visceras

Apartándose de la corrección politica, y las tramas humorísticas que imperan en la animación, la serie ofrece un delicioso festín de podredumbre y muerte en un asfixiante mundo gótico donde la bondad y la maldad se difuminan.

El diseño de los personajes y el ambiente logra ser original pero a la vez se aparta del diseño deformado tan en boga actualmente, y eso se agradece. El reparto de voces logra actuaciones destacadas y cuidadosas en los detalles, incluso en el acento y la pronunciación de nombres de la Europa del Este de aquellos años. La música igualmente es apropiada, con ciertos guiños a la música de los juegos originales.

Lamento de la Inocencia

Pese a lidiar con vampiros, crucifijos y otros temas, la serie original de juegos apostaba por la acción y la exploración, no por el miedo, de modo que Castlevania no es una saga de terror. Así pues, para los que crecimos con la serie resulta grato, aunque algo chocante, encontrarnos con una trama oscura de venganza y traición. Aquí no hay gallardos caballeros, princesas hermosas, brujos sabios y monstruos sin cerebro. El sufrimiento físico y emocional impera, acercando la trama a la vida real.

Además de tomar como base los juegos señalados, la serie deleita a los fans con guiños a otros episodios de la saga. Ciertos momentos en las escenas de batalla y en los objetos utilizados por los personajes, además de la música, harán las delicias de los más acérrimos conocedores. La incorporación de viejos conocidos en la trama entusiasmará igualmente, incluso cuando uno de ellos ha sido rediseñado por completo.

Sin embargo, el guion se las arregla para complacer y ser entendido por quienes ni siquiera sabían que el origen es un videojuego. Basta gustar de la sangre y lo gótico para dejarse llevar.

¿Hay que verla?

Definitivamente. Un entrenamiento eficaz y la punta de lanza para futuras adaptaciones de juegos de video a otros formatos que por fin haga justicia al material original. Me atrevo a decir que Clastlevania de Netflix es la mejor adaptación de un videojuego desde la película animada Streef Fighter II (1994). Olviden, por favor, el churro protagonizado por JCVD…

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Acerca del autor

Dr. Dark    

Médico de profesión y cinéfilo de corazón. Amante del buen cine y destructor del que no lo es.


3 comentarios

  • El que atacar al Islam sea considerado racista aunque se trate de una religion y no de un grupo humano es idea de los Social Justice Warriors, no mia. Y la serie fue valiente pues se arriegaba a desatar la furia de iracundos cibernautas por tocar el tema, como acaba de suceder…

    Honestamente, solo encuentro razonamientos circulares en su larga prosa y furibunda prosa, mas enfocada a quejarse del retrato dado a cierto grupo humano que a la calidad de la serie. Ahora bien, el unico personaje mexicano, Lucrecia, es terriblemente anodino ¿tambien nos quejamos de no tener los mexicanos una mejor representacion? ¿o nosotros no somos tan sensibles? Le saludo y agradezco su tiempo y conocimientos.

    Para Mr. Dark, a propósito de la réplica que no quiso esperar. Ah, y mi contundente apreciación hacia el personaje de Danna Paola,Lucrecia, con el que pensabas ponerme de cabeza:

    Me pregunto si ya te habías detenido antes a pensar en lo estulto de llamar racista a quien criticara al Islam, siendo esta la misma religión de un senegalés de tez oscura como la de un pelirrojo del Cáucaso o la meseta iraniana. ¿Lo hiciste antes de que te lo notificará y simplemente repetiste la burrada esa, la haya parido el más progre entre los progres? Ummm…
    Ah, ¿y en qué consistió esa furia desatada que la valientísima joya de Netflix se atrevió a despertar? Al menos en este espacio no me he encontrado con ofendidos de ninguna índole al respecto, y puedes extraer y ventilar cada una de mis palabras aquí para que adviertas qué critiqué, qué expuse y qué sí reconozco sin ambages ni doble catadura. Defensora de victismos estoy lejos de ser y sí martillo de integrismos o esencialismos, sean de del signo que sean.
    ¿Que aparte de mi perorata venida al caso ni he reparado en la dichosa serie en cuestión? De nuevo te conmino a revisar mis palabras en las intervenciones anteriores y comprobar qué me generó la serie aparte de la nada novedosa barrabasada de Nadia…Nada más que se le pueda objetar a lo que muchas veces rodeamos de complejidad cuando no es más que una simpleza. Pero si de verdad tienes temple yo puedo seguir…

    Sobre la mexicana Lucrecia y su vacuidad, ¿ acaso pretendes que la enésima representación de la quintaesencia de la niña fresa , extrapolada ahora al solar hispano, sonroje o dé hirsutismo? Ja,ja,ja,ja…pero si es el modelo aspiracional que Telerrisa (y más) por décadas le han metido por los ojos a tanta juventud “mexica”. En serio, ya para ofender al respecto están casi todos los seriales gringos…y Trump.

    También te agradezco y mi tiempo y modestos conocimientos estarán siempre para ilustrar y tender puentes, no lo contrario. Y si esto se interpreta como circunloquio y ” larga prosa y furibunda prosa”, es que es largo el bregar y largo el entender.
    15:56:29 , octubre 18, 2018

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    • Creo que se equivoco de post…

      Por otra parte, insisto en que llamar “racista” a quien critica al islam no es idea mia, es de los Social Justice Warriors, que chillan “islamofobia” a la menor provocacion; yo mismo se perfectamente que el Islam es una religion, no una raza humana. Espero que por fin haya quedado claro. Saludos.

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  • Y supongo que los Social Justice Warriors son los únicos a los que puedes ver todas las flaquezas habidas y por haber, y que la “islamofobia” es un soberano infundio, como aquel que dice que Trump aborrece de tus paisanos en EEUU. Muy transparante tu análisis, la verdad, lo mismo que la enjundiosa respuesta que me diste al temita de Danna Paola.
    Espero que para ti también haya quedado todo claro. Y ante tus reacciones hacia otros colecctivos, preñados de prejuicios etnocéntricos, me tendrás “ipso facto” para contestarte, bienvenido sea si para eso me endilgas también peyorativos términos como SJW, la manera más torpe y ruin con que fanáticos como tú creen ver su reflejo en otros.
    Y no, no me equivoqué de “post”, “discípulo de Huntington”: el equivalente de tu “Social Justice Warriors”.

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