Súbete a mi moto: ¡Menuda nostalgia!

Es bien sabido por todos que la nostalgia es algo que siempre vende y  muy bien, pero ¿Era necesaria una serie del Grupo Menudo? Pudiera decir que no, pero mi chica menudo pre adolescente grita ¡SI, URGIA! Así es, fui una chica menudo y ni modo, el pasado no se puede borrar.

A principio de los años 80 llegó a México un grupo de cinco chicos puertorriqueños que bailaban y cantaban. Nadie sabía donde estaba exactamente Puerto Rico, pero de la noche a la mañana pasó a ser la isla más importante del mundo ¡pues de ahí venía Menudo! Yo supe de ellos por una compañera de secundaria. En el recreo nos sentábamos las cuatro amigas que éramos y esta chica nos contaba sobre ellos. En esa época era difícil averiguar de quien hablaba, así que nos invitó una tarde a que oyéramos el disco que su mamá le había comprado. Se nos hizo la mejor música del mundo (teníamos 11 años, no nos juzguen) y obvio que nos enamoramos de las fotos de los chicos y cada una tenía su favorito (el mío era Ricky Meléndez… ¡ni modo!), se nos volvió una obsesión comprar todas las revistas donde salieran, grabar todas sus presentaciones en la tele (en mi casa teníamos una videograbadora VHS y yo era la encargada de ese rubro)  y planeábamos estrategias para colarnos en el hotel donde, algún día, se hospedarían cuando fueran a dar un concierto en Culiacán. Eso nunca sucedió y ahora lo agradezco, porque nuestros planes eran tan absurdos como peligrosos.

 

Pero Vilma, deja la nostalgia y dinos de que va la serie.

 Ok. La serie trata de la trayectoria del grupo desde sus inicios hasta su final, pero contada desde el lado de Edgardo Díaz, el mánager y creador del grupo. Ahora si que, una visión o versión, que no conocíamos.

La trama empieza en la actualidad. Julieta, una chica mexicana de unos 25 años, está entrevistando a Edgardo Díaz para  un artículo en su blog. Se conocieron gracias a que el novio de Julieta es músico de una banda y Edgardo los esta asesorando. Edgardo le va contando la historia del grupo y por medio de flash backs con fechas y lugares, vemos el desarrollo. A la par, vamos viendo en forma desordenada la historia de dos chicas mexicanas fans de Menudo ¿Por qué desordenada? Por qué nos van dando pistas de que algo grave les paso a las chicas por hacer locuras de fans adolescentes (como las que me imaginaba yo con mis amigas) y también vemos la relación de Julieta con su mamá, una madre soltera que le molesta que le hablen del grupo Menudo.

En verdad que si es interesante la historia de como Edgardo Díaz veía esto como un negocio y como tal lo trataba. De como se inventó la regla de que los chicos debían de salir del grupo cuando cumplieran 15 años o les cambiara la voz, lo que sucediera primero, y gracias a esto pasaron mas de 30 chicos durante las casi dos décadas que el grupo existió. Ahora, debo de ser sincera, la serie es una producción mexicana – puertorriqueña, esto no es que sea malo, sin embargo, se ve de bajo presupuesto.

Las actuaciones no son muy convincentes. Los protagonistas son el personaje de Edgardo Díaz y Joselo Vega, al primero lo hacen dos actores. En la etapa de adulto mayor lo hace Braulio Castillo hijo y lo hace muy bien. En la etapa de juventud lo interpreta Yamil Ureña, y este tiene un gesto como que siempre esta sonriendo y aun en las partes donde esta enojado o tramando algo, dicho gesto distrae y no termina de convencer. El personaje en varias ocasiones, “rompe la cuarta pared” como para darle énfasis a lo que esta diciendo, pero mas bien parece que se distrajo, volteando a ver la cámara y así quedó la toma.

Lo mismo pasa con el personaje de Joselo Vega, el coreógrafo del grupo, lo interpreta Sian Chiong, es un tipo muy guapo, pero siempre tiene cara de bueno e inocente. O están muy mal dirigidos o son muy malos actores. A la gran mayoría de los chicos Menudo los representan niños que no se parecen en nada a los originales. Solo en los personajes mas icónicos, como Ricky Meléndez, Ricky Martin, Sergio Blass y Robi Rosas, se esforzaron por buscar chicos mas parecidos a ellos. A los demás, agarraron a unos que iban pasando, les pusieron unas pelucas espantosas, mal bailaron dos que tres canciones (en serio que bailan muy mal y eso que los pasos de Menudo son de lo mas básicos ) dijeron cuatro palabras y salieron de escena (creo que varios repitieron papel, solo les cambiaron la peluca)

 

¿Vale la pena verla?

Pues sí. A mi me entretuvo mucho y me divertí recordando canciones. Es un buen chisme contado con bajos recursos.  La versión de Edgardo Díaz es interesante, no sabemos que tan real sea, pero esa es su versión. Habla de “lo malo, fue mucho menos que lo bueno y de lo bueno, fue épico”, sin embargo, la serie no se aventura a hacer un juicio contundente, eso se lo deja al espectador.

Yo, como ex chica Menudo, creo que tengo el derecho a dar mi veredicto sobre él; para mi fue un visionario, un empresario de su tiempo que se inventó un concepto musical para adolescentes y marcó una época en el mundo de la música latina.  Si hubo abusos laborales, sexuales o de drogas, pues ya nos los tendrán que contar los que lo vivieron, esta es solo la versión del mánager de uno de los grupos latinos – juveniles más exitosos que han existido en la historia de la música.

He sabido que con la serie, han salido del closet muchos fans masculinos de Menudo y eso está bien, si eres mayor de 35 años, seguro oyes las canciones  de “Claridad” o “Súbete a mi moto” y por muy rockero, metalero, amante de Bod Dylan o fan de The Beatles que seas, empiezas a mover los pies o te pones a bailar. Yo lo hago.

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Acerca del autor

Vilma Aida    


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