Supergirl: La kriptonita es mala, pero esto es peor
Criticar una película mala ya no solo se ha vuelto difícil, sino también peligroso, dado el susceptible estatus actual de algunos segmentos de población que bien pudieran “sentirse” atacados debido a que no pueden separar su infame gusto cinematográfico (extraído de un cine precoz y dedicado a filmar una película por medio de “shorts” – escenas construidas para su propia promoción), de su de por si ya extremista y sesgada ideología social. Supergirl cae en dicha categoría, un film que sigue confirmando una triste realidad: que todas las películas con superheroínas como protagonistas son ridículas.

La lógica y la ironía le juegan un mal paso de nuevo a la reestructura de DC, y es que Supergirl se siente precisamente como un spin off y no como una cinta que pueda funcionar independiente a Superman. Tanto la construcción de su universo como su trama maman, más allá de su diseño de planetas y personajes, siempre del Hombre de Acero y de sus referencias, las cuáles se vuelven incluso parte fundamental para el desarrollo de la historia de origen de la protagonista
Conforme va a avanzado lo que parece más un capítulo de cualquier mediana producción televisiva de aventuras, Craig Gillespie va agregando flashbacks que nos remiten al nacimiento y origen de su heroína, así como del nexo principal con los vestigios de su hogar: su perro. Quizá el director piense que esto será suficiente para crearle a Supergirl una identidad propia, pero desgraciadamente su narrativa se auto sabotea al agregar personajes (incluido Superman) que no harán más que sobajarla en su propia película

Llevando incluso el contexto de la crítica feminista hacía el quehacer fílmico de Supergirl ¿Será tan difícil hacer una película sobre superheroínas al menos rescatable? ¿No es un poco triste que las niñas tengan que conformarse con estos burdos ejercicios fílmicos cuando los niños tienen al menos una decena de buenas producciones dentro de este tumulto de basura del subgénero de superhéroes? Y refiriéndonos en particular a este guion ¿No es super desdichado darse cuenta de que la protagonista es al menos salvada en tres ocasiones con un elemento deus ex machina representado por un hombre? Mayor pena aún cuando, aún sin ser destacada en ningun momento, la repulsiva trama mejora cuando aparece Jason Momoa o el Superman teenager
Para empeorar el embrollo de este fracaso también taquillero, el desarrollo del conflicto interno de la protagonista es tan superfluo y banal que incluso pareciera por varios monólogos un berrinche, incluso cuando esta se compara con Superman repetidamente. La inclusión también del elemento “niñera” y de como dicho acompañante ayudará al crecimiento y redención de las protagonistas, es tan superficial que hasta por momentos en su química ambas actrices dan pena ajena.

En la parte del entretenimiento, la podredumbre del contenido en sus secuencias de acción es lamentable. Si dejamos de lado al villano cliché, y su ejército de soldados CGI fácilmente despachados, nos topamos con un par, quizá tres escenas sin ningún atisbo de emoción o tensión, mermadas también por ese abrupto e innecesario humor, marca de la casa de James Gunn, donde la comedia es forzada de manera absurda en los momentos que pretenden ser “dramáticos”. El accionar de los efectos y de la propia Supergirl en acción son verdaderamente infames, olvidables y sin ninguna pizca de epicidad, auspiciados por una fotografía infestada de contrastes y una banda sonora repetitiva y que se encuentra a años luz de la de su primo.
Quizá lo único rescatable sea por momentos la introspección dramática que lleva a cabo Milly Alcock con su personaje que, si bien nunca puede actuar de borracha sin parecer una payasita de fiestas infantiles, logra en los momentos más dramáticos cierto asomo de calidad. Jason Momoa siendo el baboso de siempre, con su carisma sobrado, su único registro conocido y desperdiciando de manera infame a un personaje tan querido como Lobo, así como un villano de cartón y una compinche irritante, por desgracia no ayudan mucho al supuesto lucimiento de la joven actriz

Habrá que preguntarle a James Gunn como para cuando piensa renacer el DC Universe, pero mejor aún al cine en general: ¿Cómo a qué hora piensan hacer una película sobre una superheroína al menos decente? Ya urge. Supergirl no es solo horrible, es aburrida, plana, monótona, absurda, predecible, sin emoción. La Elektra de DC, nunca digan que este subgénero no puede empeorar-