Superman: ¿Dónde quedó lo “súper”?
Quizás ya estoy viejo, pero el que claramente es un “Passion Project” de un muy ególatra James Gunn me ha dejado con más dudas que emoción, y es que en un claro intento por alejarse totalmente del injustamente fallido Snyderverse, Superman versión 2025 nos transporta de regreso a los inocentes años de Los Superamigos, aderezados con un humor aún más bobalicón que el del decadente MCU y, para no fallar, un velado comentario político que nadie pidió (y que está suér mal desarrollado, dicho sea de paso)

¿De que va este batidillo del humor caricaturesco? Superman, alien super poderoso que sólo intenta hacer el bien, está en el ojo del huracán mediático por haberse inmiscuido en asuntos internacionales al detener una invasión militar, mientras que Lex Luthor, genio y multimillonario, ejecuta un maquiavélico plan para asesinar al superhéroe solo por “quítame esas pajas”. Entre tanto, una incipiente Liga De La Justicia valora su relación con el meta humano más poderoso del mundo.
James Gunn había prometido no caer en el exceso del Snyderverse al crear la Liga De La Justicia de manera acelerada, pero cayó en tremenda contradicción, pues aquí nos presenta numerosos meta humanos ya aliados entre ellos. Superman es “más humano”, menos poderoso y más bien torpe, lo que llega a ser desesperante, sin agregar el humor propositivamente infantil, más bien de pastelazo, y unos trajes de héroes qu parecen haber sido comprados en Temu.

El comentario político de Superman, por supuesto, está de más y aquí no disimularon ni un poco: un tirano igualito a Netanyahu, de una nación cristiana y de mayoría blanca invade una pequeña nación “diversa”. Parece una mala broma (y ni hablar de cierto “héroe” muy diverso e inclusivo metido con calzador).
Si el subcontexto político ya se encuentra mal desarrollado, ni que decir del conflicto que James Gunn intenta vender como “motif” principal de la trama, y es que aquel envío de Jor-El es básicamente más fugaz que un mensaje de whatsapp dejado en visto ¡y de manera literal! pues así como aparece, así termina, siendo usado solo para que Superman se pasee entre escenarios sin ningún desarrollo o consecuencia. Una lástima, pues dicho contexto parecía una idea muy interesante para darle un mejor y distinto trasfondo al hombre de acero, incluso distinguiéndolo de sus otras anteriores versiones; por desgracia, todo termina en un “malentendido” y un berrinche del villano principal, sin duda uno de los peores Lex Luthor en el cine y la televisión, y que junto a demás secundarios, cuenta con una efímera o nula estructuración que obvia de manera cínica el tratamiento caricaturesco de la cinta
