The Lion King: El “live action” que nadie necesitaba

Director: Jon Favreau

Guión: Jeff Nathanson

Música: Hans Zimmer

Cast: Donald Glover, Beyoncé, James Earl Jones, Seth Rogen, Billy Eichner

Estimado lector, para la siguiente crítica favor de tomar los siguientes criterios:

Mi película favorita de Disney es El Rey León

La comparativa de este live action incluye la película mencionada anteriormente y el musical en Broadway

 

Desde que hicieron el anuncio del live action para El Rey León pensé que era una idea absurda, ya que para mí el objetivo de este “nuevo género” en el emporio del ratón era llevar a la “realidad” la interacción humana con hechos fantásticos. Tal y como pasa con el debut de este formato con El Libro de la Selva en 2016, donde un niño habla con animales de la selva; Aladdin, dónde el protagonista interactúa con un genio que concede deseos y vuela sobre una alfombra mágica, y así podemos mencionar y justificar Alicia en el País de las Maravillas, La Bella y La Bestia e incluso Dumbo. Sin embargo, la interacción humana en El Rey León es inexistente, por lo que yo me pregunto ¿Cuál es la necesidad de darle en la madre a los clásicos de Disney?

Si nunca has visto o escuchado acerca del Rey León, por que estás bien chiquito o simplemente nunca te llamó la atención y no sabes de qué va:

Debo decir que después de asistir a la proyección, terminé con un muy mal sabor de boca, y esto es por que a pesar de que entiendo todo el furor de la nostalgia y dar a conocer a la nuevas generaciones las historias que en algún momento nos marcaron, El Rey León no transmite ni la mitad de la emoción de su contraparte animada. Jon Favreau, quien fue el encargado de esta película parece haber perdido el rumbo al verse atrapado entre la innovación o frescura que pudiera agregar en su versión y el peligro de ofender a los fans del clásico quedándose corto en casi todos los aspectos.

Empezaré con el arte, que es lo impactante de esta cinta, el detalle de cada toma es espectacular desde los insectos, pastizales, el pelaje de los animales, en algunas tomas hasta te puedes preguntar si eso es CGI o es una toma de National Geographic. Definitivamente el equipo de arte y diseño, me atrevería a decir, merecen una nominación al respecto. 

En El Rey León hay 3 elementos que son clave en la historia, la actuación (en este caso la entonación de los diálogos), la música y la expresión de los personajes. Y en estos aspectos se quedaron cortos.

Es un hecho que en el camino a desarrollar un arte lo más apegado a la realidad en cuanto a anatomía se refiere (o eso quiero suponer), la expresión de los personajes es casi nula ¡Vamos! en la vida real pueden ser más expresivos que esto y si esto ya es una película de fantasía marcar mucho más las expresiones no es algo descabellado.

Si a esto le sumamos las actuaciones de voz de Glover y su majestad QueenB (o Beyoncé para los no fans), interpretando a Simba y Nala respectivamente, con una sorprendentemente plana entonación ¡la mitad del corazón de la película no está! Ni una pizca de emoción lo cual le resta en gran medida a la película. Scar (que además sigo sin entender por qué en los subtítulos lo escriben con K “Skar”) pierde totalmente su encanto de villano, ¿por qué rayos no consiguieron a Jeremy Irons para volver como el tío favorito? Puedo decir que los personajes rescatables son: Mufasa con James Earl Jones repitiendo su papel, Seth Rogen con el timbre indicado para Pumba y Timón a cargo de Billy Eichner.

En cuestión de la música Hans Zimmer hace un copy paste en cuanto al Score, con unos ajustes por aquí y por allá que pudieron ahorrarse, pero que sin duda no se podían arriesgar a hacer algo adicional. Enfocándonos en la interpretación de los personajes, de nuevo a mi en lo personal no me llegaron, las sentí suaves y sin la emoción que he sentido tanto en la versión del 94 como en el musical, que si no has escuchado y te consideras fan es un must:

En cuestión de las versiones puedo decir que están casi intactas, pero de nuevo con el afán de mantener todo lo más realista posible, le quitan la magia como  “I just can’t wait to be king”, el recorte imperdonable de “Be prepared” o desarrollando “Can you feel the love tonight” en el día, lo cual hace que pierda totalmente el sentido. En la historia se incluye un nuevo número llamado “Spirit” la cual ni añade nada a la historia, aquí es la parte tricki con la que creo que Favreau se enfrentó. Si quieres darle un toque diferente a la historia pero sin ofender a nadie, puedes utilizar material que tienes en el musical, el cual tiene más canciones, sin embargo complementan muy bien el contexto. “Shadowland” era la opción, eso hubiera dado oportunidad a darle más protagonismo a Nala y dar una visión mucho más profunda y tal vez dramática de cómo han cambiado las praderas desde que Scar es rey; o tal vez “He Lives in you (Reprise)” cuando Rafiki terapea a Simba para que recuerde quién es, este es otro de los momentos clave ya que es donde se resuelve de alguna manera el conflicto del protagonista.

Ahora, aprovechando el boom de los temas de inclusión, ESTE es un ejemplo perfecto dónde se puede hablar acerca de diversidad sin forzar las cosas. La inclusión, por lo menos desde mi punto de vista, es darle oportunidad a todos de participar en algo sin hacerlo sólo por que nos vemos obligados a ello o por ser lo “políticamente correcto”. La película se desarrolla en África, muchas de las canciones ya conocidas incluyen palabras en diferentes lenguas africanas y aun que en esta película hay un intento de esto con Rafiki, se queda demasiado corto ya que es opacado por su falta de personalidad; de nuevo si quisieran agregar algo “innovador” en la cinta pudo haber sido fusionar más elementos africanos como lo hace el musical. No sólo se trata de personas, es incluir culturas con sus costumbres, idiomas, comida, imágenes icónicas, etc.

De ahí en más este es un “copy paste” innecesario de la cinta del 94, donde Rafiki  pierde su personalidad, las hienas no tiemblan al oír Mufasa y dónde Timón no se pone una falda y baila hula hula.

Amigos de Disney, si están leyendo esto, les puedo decir que las nuevas generaciones no necesitan un Live Action para conocer tus clásicos. Hay historias que puedes llevar a este formato y hay otras que vale la pena mantener como están y lo único que necesitan es el canal adecuado para llegar a los pequeños; o mejor aún historias nuevas, cosas que no se hayan visto o ¿acaso el mejor Storyteller del mundo tiene una crisis de creatividad?

Lo bueno: visualmente es espectacular.

Lo malo: carece del espíritu de la versión de 1994.

Mi sugerencia: está bien que lleve a los peques a verla, no pasarán un mal rato, pero mejor que conozcan la versión original.

A esta peli le doy: 

PD: En próximos días haré la actualización de la crítica viéndola con el doblaje latino que contará con las voces de Carlos Rivera, Fela Dominguez y Sergio Carrazna como Simba, Nala y Pumba (Dato cultural: ellos interpretaron a los mismos personajes en la versión mexicana del musical del Rey León), Sebastián Llapur como Mufasa, Roberto Pisano como Scar, Luis Leonardo Suarez como Timón y Arturo Mercado (voz original de Simba) como Rafiki.

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