The Lodge: Siniestro retiro navideño.

Como Eggers, como Aster, la pareja de austriacos Severin Fiala y Veronika Franz ya venían anunciando su entrada a esta nueva ola de terror independiente con mayores perturbaciones psicológicas, espirituales y folclóricas y menos uso del manual de sustos, slashers y fantasías sin sustento. Estrenada en el pasado Festival de Sundance y nominada en Sitges, The Lodge (La Cabaña Siniestra) encaja perfectamente en este compendio moderno del horror regido por la tendencia del resquebrajamiento familiar, presentando una propuesta cruenta y sin concesiones que brilla de manera irónica por su falta de luz y apego a la más siniestra y palpable realidad.

Partiendo del luto de una familia frente al repentino suicidio de su madre, dos infantes afectados verán empeorar su situación cuando tengan que convivir en navidad con la nueva prometida de su papá, un hombre desapegado a la difunta y devoto a  esta nueva y extraña mujer, la cual casualmente guarda un oscuro y “famoso” pasado como única superviviente de un culto extremista cristiano que cometió múltiples suicidios para “llegar a Dios”.

Si bien es cierto que los austriacos disparan esta especie de prematuro “deus ex machina” demasiado rápido y demasiado obvio para comenzar con su conflicto, la realidad es que dicho trasfondo surte un efecto inmediato de tensión y suspenso no solo en la nueva madrastra, sino también en el entorno familiar y emocional de los otros 3 protagonistas (una ventaja del género cuando se maneja un cast reducido). La casualidad así se convierte en causalidad, con un ritmo pausado que se va oscureciendo en tono y forma conforme avanza el relato y las tan trágicas como perturbadoras consecuencias.

 

Hay que analizar ciertamente el aspecto visual del film, un referente simbólico constante con luces naturales que van de los claros y amarillos del fuego y la electricidad a los oscuros azules de la nieve y la noche, sirviendo estos mismos de complementos sobre el progreso emocional y ciertamente demencial de los protagonistas. Una gran tarea del griego Thimios Bakatakis, que ya ha llamado la atención por su trabajo a lado y en casi toda la filmografía de Yorgos Lanthimos, y que congeniado al excelente trabajo de los directores en su impresión de suspenso y tensión, poco a poco van llevando al relato a un callejón sin salida ¿o con? La incertidumbre se encuentra presente en todo momento, lo cual es un gran acierto.

Si hay algo que se le pueda reclamar al film son dos aspectos, uno muy visible y otro no tanto. En cuanto al visible existen lapsos que incluso en sus 110 minutos se tornan repetitivos y/o reciclados en un esfuerzo por sobre esconder el misterio que a la postre puede ser muy predecible, pero que al mismo tiempo los mismos directores se las ingenian para darle frescura en su posterior desarrollo. El segundo aspecto es que The Lodge guarda similitudes argumentales con la pasada opera prima de los austriacos, la también muy bien recibida “Buenas Noches Mami”, haciendo muy cuestionable su fuente de originalidad.

En cuanto a las actuaciones es un hecho que todo recae en los hombros de Riley Keough, la cual poco a poco demuestra mayor talento y versatilidad. Los niños por supuesto que no lo hacen nada mal, destacando Jaeden Martell. Es sobre estos dos que el guion ejerce mayor fuerza, la primera con simbolismos que poco a poco reflejan la vena espiritual – religiosa fracturada del relato, y el segundo con un cuadro de referencias que justifican de cierta manera sus acciones. Por otra parte y quizá el simbolismo sobrante se encuentre en la niña y la “conexión” espiritual con la difunta madre y los usos de muñecas, elementos con ton pero sin son, funcionales para las causas pero inútiles al fin y al cabo para las consecuencias.

En conclusión y a pesar de ciertas fragilidades, The Lodge es atractiva y perversa, una cinta que aniquila el aspecto familiar y espiritual con mucha mayor eficiencia e impacto narrativo que la sobrevalorada Midsommar y que se instala con simplicidad (a espera del estreno de The Lighthouse) como la mejor cinta en su género en este 2019.

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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