Truth or Dare: Otra estúpida carnicera adolescente

¿De qué va? Pues como su nombre lo dice, de unos chicos que juegan verdad o reto y resulta que el juego esta embrujado. La típica chica guapa, inteligente, de buen corazón y que desde el principio sabemos que se va a salvar de lo que sea que asesine en esta película, se llama “Olivia Barron” y es interpretada por Lucy Hale (la gurú de estilo de mi compañera- joven- millennial Kim Tobías que nunca me había hecho sentir tan vieja por no saber quién es esta famosa actriz… entre los millennials); su BFF “Markie Cameron” (Violett Beane), “Lucas Moreno” (Tyler Posey), novio de Markie y otros chicos (que no importa porque de seguro son los primeros muertos), deciden irse de Spring Break a las playas de Rosarito. Pasan días de playa, cerveza, selfies, fiestas ¡todo padrísimo! La última noche, vemos que Olivia siente algo por Lucas y Markie anda coqueteando con otros tipos en el bar. Olivia conoce a un chico guapo e inteligente con el que platica toda la noche y este mismo los invita a seguir la fiesta a otro lado y todo el grupo se va con él. Sin embargo, los lleva a una casa abandonada lejos del pueblo y les propone jugar Verdad o Reto, al principio el grupo piensa que es un juego tonto de niños, pero Olivia los convence de jugar y después de una ronda, el misterioso chico revela que el juego es una maldición y los va a perseguir por siempre. Y bueno, ya se imaginarán el resto.

Ooootra película de terror para adolescentes, la base de la trama es la misma, “algo” que se ensaña en matar a los chicos. Una fórmula muy gastada desde los 80 que ahora quiere retomar las mismas historias, solo ambientadas en la era de las redes sociales y los teléfonos inteligentes. Hay que tener esa edad para disfrutar este tipo de películas, pero una vez que el acné se va, das tu primer beso y te das cuenta de que ese chico por el que mueres no es más que un tarado lleno de granos en la frente, estas películas te dejan de gustar.

Esta dirigida por Jeff Wadlow, al cual se ve que no le dieron mucho presupuesto para efectos especiales porque se ven muy chafa la manera en que matan a los adolescentes (sí, los matan, no es spoiler) y “cuando se hacen malos”, da más miedo un filtro de SnapChat en época de Halloween que las caras que hacen “los poseídos”.

Tiene todos los clichés de rigor, las actuaciones son muy malas, ninguna situación tiene lógica, jamás se despeinan los protagonistas y cosa rara, no hay ni un susto que te haga brincar del asiento, o sea que ni al chico emocionado con alguna niña, le sirve la película para abrazarla en caso de que le dé miedo.

Freddy Krueger, Jason y Michael Myers deben sentirse decepcionados de esta malísima película de terror adolescente.

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Vilma Aida    


1 comentario

  • Algo que me mata es que ademas todos estan delgados y bien marcados y la verdad me da coraje que yo por mas que lo intento no puedo bajar la panza.

    Eso si me gusta ver a la rubia que nunca falta, pero lastima que casi no dura viva.

    Un saludote

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