Venecia 2026: Jornada de Contrastes y Ajustes, Kahn Sorprende.
Con el certamen avanzando ya a velocidad crucero y los pequeños ajustes derivados de la reprogramación de la primera rueda de prensa del jurado prácticamente superados, el tercer día de Venecia confirma que la competencia comienza a dividirse entre aquellas películas que encuentran la manera de trascender sus premisas y aquellas que, aun partiendo de historias poderosas, terminan sucumbiendo ante sus propias limitaciones.

El primer gran acierto del día llegó de la mano de Cédric Kahn con 15/18 (A Place to Heal), un drama ambientado en el área de neuropsiquiatría adolescente de un hospital público francés, donde Lucia, una joven de 17 años que regresa al centro tras haber sido ingresada anteriormente, se reencuentra con su amiga Eloïse y conoce a un nuevo paciente, Enzo, mientras médicos, familiares y adolescentes intentan sobrevivir a un entorno marcado por la enfermedad mental, la violencia y la vulnerabilidad.
Kahn construye una película que se mueve en esa interesante frontera entre documental y ficción, producto de una prolongada investigación dentro de hospitales psiquiátricos y de un guion construido a partir de las voces y experiencias observadas en esos espacios. El resultado es una obra de enorme naturalidad, apoyada en un joven reparto que consigue crear personajes complejos, contradictorios y fascinantes, alejándose de la habitual representación cinematográfica de la adolescencia problemática. La aparente improvisación de las actuaciones contribuye a esa sensación de estar presenciando vidas reales, mientras la cámara se mantiene cercana a los pacientes y al personal médico sin convertirlos en simples vehículos de un discurso. La prensa ha respondido de manera especialmente positiva, destacando precisamente su humanidad, su realismo y la capacidad de Kahn para encontrar vitalidad, humor y esperanza dentro de un espacio dominado por el dolor.

El contraste llegó con Mr. Nelson, Did You Kill People?, del japonés Shinya Tsukamoto, protagonizada por Rodney Hicks y Geoffrey Rush. Basada en la historia real y las memorias de Allen Nelson, un marine afroamericano que combatió en Vietnam, la película sigue su traumático regreso a Estados Unidos y el proceso mediante el cual, años después, comienza a confrontar las atrocidades que presenció y cometió durante la guerra, hasta convertirse en un activista antibélico que utiliza su experiencia para hablar ante jóvenes sobre las consecuencias del conflicto.
Tsukamoto aborda el material desde una aproximación visceral y físicamente incómoda, con imágenes de guerra y trauma que recuerdan el estilo más agresivo del realizador. Sin embargo, la potencia visual no consigue ocultar las limitaciones de un argumento que termina resultando demasiado elemental en su planteamiento. La película parece conformarse con demostrar que la guerra puede convertir a cualquier persona común en un asesino, sin profundizar suficientemente en las contradicciones morales, psicológicas y sociales que plantea la experiencia de Nelson. Las reacciones han sido, por ello, considerablemente más tibias y divididas: incluso quienes reconocen su fuerza visual señalan una segunda mitad repetitiva, convencional y una película que parece no saber exactamente qué identidad adoptar.

Así, el tercer día deja un saldo desigual pero interesante: 15/18 se incorpora con fuerza a la conversación gracias a una propuesta humanista y de extraordinaria autenticidad, mientras Mr. Nelson, Did You Kill People? recuerda que una historia real poderosa no necesariamente se traduce en una película igualmente poderosa. Venecia comienza a perfilar sus favoritos y, después de tres jornadas, la carrera por el León de Oro empieza a ponerse cada vez más interesante.