Venecia 2026: Naza rompe el récord de aplausos con 25 minutos
La penúltima jornada empezó con la cinta “Un peu avant minuit”, donde un hombre de 49 años a punto de separarse viaja a París tras enterarse de la muerte del padre biológico que nunca conoció. Durante esa estancia, y justo antes de partir a Italia por la herencia, se reencuentra con antiguos amores y conversa con su hija en medio de una tensa crisis social.

A pesar de la apuesta visual sencilla por parte del director francés Nicolas Pariser, tiene un ritmo que juega entre pasado y presente brillando por su diálogo que cuestionan la masculinidad y la feminidad moderna. Bohemia, pero nada desagradable, es un ejercicio ingenioso con brillantes ideas candidato a llevarse el premio de guion, destacando igualmente por su reparto, especialmente el femenino.
Pero el plato fuerte del día fue el de los directores de “No Other Land”, con la distinción de haber roto el récord de aplausos en Venecia (25 minutos). Naza es un documental rodado clandestinamente durante la noche en los tejados de Tel Aviv, y en donde se expone de forma detallada los sistemas, metodologías y toma de decisiones militares que justifican y ejecutan el asesinato masivo de civiles palestinos en Gaza por parte de las fuerzas israelíes; los testimonios de los soldados participantes fueron incluidos anónimamente en el documental distorsionando la voz para evitar represalias.

De entrada, Naza es más cruda que la película antecesora, ya que muestra al lado cruel de las acciones del Ejército Israel. El impacto lo consigue gracias a la lenta acumulación de entrevistas con enormes silencios devastadores, convirtiéndose en una visión dura sobre la vigilancia sistemática sobre la paranoia y la tristeza. Recuerda mucho a “The Act of Killing”, otro documental desde la perspectiva del opresor. Probablemente termine llevándose un premio, aunque dudamos demasiado que sea el León de Oro (especialmente por la polémica que desataría en algunos círculos cinematográficos),
Mañana cierra el festival con una coproducción latinoamericana-italiana: Regreso a Buenos Aires. Nos leemos