Watchmen 1×7 – An Almost Religious Awe

Maldita sea. Acabando el quinto episodio ya tenía mis hipótesis acerca de qué demonios estaba sucediendo en toda la telaraña que Watchmen ha estado tejiendo desde el primer episodio pero, en un plot twist más cabrón que los que se aventaba en “Lost”, Damon Lindelof agarró todas las teorías de fanáticos que habían estado pululando los internets y las destruyó despiadadamente para darnos un mindfuck que nadie, igual y ni los actores, vieron venir. Esta vez lo hizo a favor del personaje más emblemático de la saga porque tal calibre de vuelta de tuerca no podía soltarse con nadie más que el Dr. Manhattan. Si no has visto el episodio ni sigas leyendo porque voy a aventar spoilers a más no poder e impactan igual que cuando te enteras que Bruce Willis siempre estuvo muerto. Advertidos están.

Todos los que vimos “Lost” sabemos que a Lindelof le encanta el uso de flashbacks para ahondar en los orígenes y motivaciones de sus personajes con el fin de generar más empatía hacia ellos y justificar de una manera más precisa sus acciones. A “Hooded Justice”/ Will Reeves le dedicó todo un magnífico episodio que hizo enojar a muchos. Ahora tocará conocer el pasado de Angela, que está en tratamiento en la torre de Lady Trieu sacando la Nostalgia de su abuelo. El procedimiento desencadenará sus propios recuerdos y podrá ver las similitudes que las historias de ambos guardan, empalmando la edición hábilmente estos momentos. Angela nació y creció en Vietnam, que pasó a ser un territorio más de Estados Unidos gracias a la intervención del gigante azul para ganar la guerra. Esos tiempos en que Jon era un títere del gobierno.

La anexión tan violenta provocó que surgieran células terroristas vietnamitas para sacar a los gringos de su país y Angela tuvo la desgracia de ver a sus padres morir en un atentado perpetrado por un kamikaze. Esto le forja el carácter serio y fuerte que le conocemos y llega a confrontar sin miedo a uno de los involucrados en el atentado. Tras esto, pasa a vivir en un orfanato hasta que su abuelita cool va por ella…sólo para morirse a las dos horas. El futuro de Angela pinta sombrío. Se ha quedado sola y su único horizonte es eventualmente convertirse en policía en un país que tiene todos los motivos para detestarla y que adora a fuerzas a la figura azul que les quitó su soberanía.

Al mismo tiempo, más cosas se siguen descontrolando y saliendo a la luz en Tulsa. Looking Glass no está muerto (¡uff!) pero su paradero es desconocido. Laurie Blake es capturada cuando se enteran que ya medio descubrió la conspiración que traían entre manos el senador Joe Keane, el pinche jefe Judd (que que bueno mataron) y la Séptima Caballería. Como villano de cómic, el senador está a punto de contarle su plan maestro a Laurie sólo para ser genialmente callado por ella. Pero ese pinche plan tiene que ser escuchado: están trabajando para secuestrar al Dr. Manhattan robarle su poder y dárselo al Keane para que se pinte de azul y haga a América grande otra vez como el vato racista que es. Pero, ¿cómo secuestrar al ser más poderoso del universo? Aguanten.

Ozymandyas está siendo enjuiciado, en un proceso que aparentemente lleva un año, por crímenes pasados y por los intentos de escape de su prisión. El juez y jurado de clones lo hallan culpable y vemos a Veidt como jamás imaginamos: triste, rendido y llorando. Dentro de la torre reloj de Lady Trieu, Angela despierta de sus flashes. Descubre que la “hija” de la millonaria es un clon la madre de esta y que espera el pronto regreso de su padre ya que quiere compartir con ellos la gloria cuando salve a la humanidad. Todo apunta a que Ozymandias es el padre de Trieu, la pista más grande es la gigantesca estatua del vigilante. Tiene todo el sentido y explicaría sus motivos y aspiraciones. Pero ya no creo en nada porque todo cambia en un minuto, y vamos a lo mero bueno.

Trieu conoce el plan de la Séptima Caballería, sabe que ocurrirá en unos minutos y se lo cuenta a Angela. ¿Cómo capturarán al Dr. Manhattan? El vigilante es ahora vulnerable, ha estado viviendo como humano en Tulsa varios años ya. La farsa de Marte y las casetas telefónicas fue construida por Trieu para guardar el secreto. Sin inmutarse, Angela huye de la torre y va directo a su hogar para reunirse con Cal, su esposo. Aquí viene la gran revelación de la temporada: Manhattan ha estado viviendo como Cal. Borró sus recuerdos y tomó esa forma para poder estar con ella, quien lo despierta…a martillazos…y lo último que vemos ese ese característico resplandor azul mientras “Life on Mars” de Bowie suena en un suave piano. El episodio cierra en su momento más alto.

Honestamente no lo vi venir, Cal había sido el personaje más secundario de toda la serie. Sólo el esposo abnegado que cuidaba a los hijos y quería a su pareja. Pero las pistas estaban ahí desde el inicio. Will le dice a Angela que él es Manhattan, a lo que ella responde que el héroe no es capaz de asumir forma humana. Laurie dio a entender lo atractivo del físico de Cal sin saber que era su ex, se ve que tiene un tipo muy definido. Al final de la historia original, Jon/Manhattan estaba perdiendo poco a poco su humanidad y se exilió a Marte. Quizá esta era la única manera de no perder los rastros de la persona que alguna vez fue. Al menos ya superó su fetiche por mujeres más jóvenes que él, ya era hora de crecer Jon.

A muchos les caló que el guión hiciera de Hooded Justice afroamericano. Muchas quejas se levantaron acerca de la dizque forzada inclusión y de cómo arruina todo. Sólo tengo que decir que suenan igual a los centennials pusilánimes que se ofenden de todo y a los que irónicamente también detestan. El discurso es diferente por encima pero en el fondo es la misma basura. “Que ese personaje sea negro me ofende, está forzado” Jódanse neta. Por gente como ustedes Manhattan se fue a Marte. Si quieren vivir en un mundo donde todos los hombres sean blancos y las mujeres débiles vayan a fundar su propio planeta porque las cosas nunca han sido así de estrictamente definidas/cerradas en la realidad. La nueva John Connor es una chica latina, el 13vo Doctor es mujer, Aquaman es samoano, el Dr. Manhattan ahora es negro y así está chingón. Cada ego frágil que hay allá afuera.

Ya no me atrevo a conjeturar nada de aquí al final de la serie, ya que hasta se me arruinó el conteo de canciones usadas en la película del 2009. Sólo que algo me dice que la anticipación que este episodio generó para el final es un mero aperitivo para lo que vamos a presenciar después. Watchmen se ha mostrado como una de las mejores series del año muy a pulso y no deja de sorprender. Por los avances, el siguiente episodio ahondará en Manhattan, lo que esperábamos desde el estreno. El próximo domingo tenemos una cita a que nos jodan más la cabeza.

 

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Acerca del autor

El Markovich   @ChocolateBono  

Observador de la escena humana dentro y fuera de la pantalla. El cine y el chisme son de mis cosas favoritas, así que heme aquí. Yo sólo doy mi opinión, al final tú decides.


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