“The Wrestler”: el director alejado de su estilo y el renacimiento del actor.

Esta obra de Aronofsky marca el desprendimiento de su excentricismo para dar pie a un drama poco convencional, que ya sea por su trama o estilo, muestran a un autor fuera de su zona de confort. La historia de Randy “The Ram” Robinson, luchador que afronta la adaptación de su vida frente al retiro de los cuadriláteros es un film tibio el cual, deja caer toda su fortaleza en los impresionantes desempeños histriónicos de Mickey Rourke y Marisa Tomei y en intentos pocos convencionales en el drama, dejando en segundo plano el desarrollo narrativo del mismo film.

Sin embargo, la naturaleza austera de la cinta, resultado del manejo de la cámara en mano y la fotografía que muestran la intimidad del protagonista en un tono documental es la mayor virtud de “The Wrestler”. Aspectos como la hermosa ausencia de la banda sonora y los alargados silencios imprimen el realismo que la caracterizan; pero en su pretenciosa puesta en escena, acarrea su penitencia, ya que la cotidianidad del mismo personaje no logra encajar de manera importante en el “motif” de la trama.

El problema principal del film de Aronofsky radica en el fracaso de involucrar al espectador, factor que responde a las secuencias que no son incidentes en el desarrollo de la historia y que no causa la empatía necesaria para poder sobrellevar las silenciosas reflexiones visuales del protagonista.

El problema es minimizado cuando el film traslada ese realismo a impresionantes secuencias del deporte en cuestión, así como en las escenas en los que el poder recae totalmente en la interpretación de Rourke y en ocasiones en las acertadas inclusiones que, en la ausencia del diálogo, los efectos de sonido acompañan a la frustración del protagonista, como en aquella bella secuencia en la que “The Ram” camina por los pasillos internos del supermercado con voces que claman su aparición, las cuales se silencian cuando este sale del pasillo hacia el departamento de cremería donde trabaja.

El film fue vendido para “atestiguar de la resurrección de Mickey Rourke”, lo cual fue lo que finalmente fue entregado al espectador. Rourke hace suyo el personaje de una forma sublime, sirviéndole incluso como vehículo de redención al compartir varios aspectos personales y profesionales con la figura de “The Ram”. La interpretación le valió colocarse como favorito para llevarse el premio de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas como “Mejor Actor”  en 2008, galardón que le fue privado injustamente (a gusto de su servidor) por Sean Penn.

Aun así “The Wrestler” no recae en la categoría de aquellas películas en las que la actuación comete “canibalismo” haciendo olvidar la misma cinta, ya que los elementos que la componen, erróneos, acertados, pero siempre interesantes, la convierten en un film mucho mas complejo que una simple interpretación.

“The Wrestler” es un ejercicio fílmico elocuente que maneja una historia dramática breve y de buen gusto, la cual brilla mas por las geniales interpretaciones que por su estructura en sí. En lo que es la obra mas alejada a su estilo, Aronofsky no busca ser aplaudido ni entendido, solo dar un producto atípico a cualquier otro drama, el cual es digno de apreciarce por el admirable intento y pretensión de su natural trama.

Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


3 comentarios

  • Es verdad, las interpretaciones de los actores principales son las que resaltan, incluso más que la narrativa en sí. Me conmovió bastante la actuación de Rourke, me pareció muy realista. El final también me gustó, la no clausura del relato con la que terminó me dejó satisfecho, Excelente.

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  • Sr Angel, el final es excelente y luego agreguele la excelente partitura de Bruce Springsteen, el cual tambien fue ignorado como mejor tema para los Oscar.

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  • Estoy de acuerdo.

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