10 Filmes LGBT+ para crear empatía

Además de entretener, el cine puede funcionar como espacio de reflexión y acercamiento a otras realidades, de modo que puede ayudar a generar una mejor empatía y entendimiento con les demás, así como un medio en dónde ver reflejada tu identidad. Si bien las películas biográficas o basadas en eventos reales dan una dimensión realista al cine, las películas de ficción permiten explorar y profundizar las identidades personales o colectivas, de modo que pueden llegar a tener mayor resonancia con la audiencia.

En honor a las protestas de Stonewall ocurridas en 1969, en Estados Unidos se celebra en junio el Mes LGBT+, para conmemorar las luchas por los derechos civiles de las comunidades LGBT+ y crear un espacio de reflexión y retroalimentación respecto a lo que falta por hacer. En México, con la reforma constitucional para legalizar los matrimonios igualitarios ha resurgido con fuerza las alas más conservadoras (y violentas) de la sociedad mexicana, quienes buscan defender a las familias tradicionales como el único modelo familiar. Es fundamental hacer más visibles las historias y experiencias LGBT+ y mejorar el diálogo entre instituciones, colectivos, activistas e individuos.

Dado a que estos esfuerzos se tienen que hacer todo el año, les presentamos 10 películas -de todo tipo- con historias y protagonistas LGBT+ con las que se iniciaron y se pudieran continuar conversaciones -a nivel cultural y social- que reconozcan y respeten a las comunidades LGBT+ en nuestros entornos.

Beach Rats (2017, dir. Eliza Skinner)

El segundo filme de Eliza Skinner se enfoca en un joven de Brooklyn que explora su sexualidad e identidad mientras se droga y sale con hombres mayores. Protagonizada por Harris Dickinson, Madeline Weinstein, David Ivanov y Harrison Sheehan, fue una de las sorpresas en festivales el año pasado.

But I’m a Cheerleader (1999, dir. Jamie Babbit)

Antes de protagonizar Orange is the New Black, Natasha Lyonne protagonizó junto a Michelle Williams, RuPaul y Melanie Lynskey esta divertida comedia, en la que una adolescente es enviada a un campamento correctivo porque sus papás sospechan que es lesbiana.

Fresa y Chocolate (1993, dir. Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío)

De Cuba sale este brillante filme que presenta la amistad y confrontación entre dos hombres: uno gay y comunista y otro hetero e individualista. Protagonizada por Jorge Perugorría, Vladimir Cruz, Mirta Ibarra y Francisco Gattorno, el filme fue nominado al Oscar a Mejor Película Extranjera, siendo así la única película cubana reconocida por la Academia estadounidense.

Happy Together (1997, dir. Wong Kar-Wai)

Las películas de Wong Kar-Wai se caracterizan por ser obras de arte sumamente atmosféricas, enfocadas en el sentir de los personajes y evitando una narrativa linear. En su sexta película, presenta la historia de una pareja que viaja de Hong Kong a Argentina de vacaciones, se quedan allá y buscan reparar su frágil relación gracias a la falta de compromiso de uno de ellos.

Hedwig and the Angry Inch (2001, dir. John Cameron Mitchell)

Para quienes no tienen idea de quién es John Cameron Mitchell y por qué hará una película sobre el punk, este es buen inicio. Una cantante trans de Berlín del Este está de gira en Estados Unidos, contando su historia a quien quiera escucharla, mientras sigue al ex que le robó sus canciones y se volvió famoso con ellas. Este filme de culto fue escrito, dirigido y protagonizado por Mitchell, mientras que la música es de Stephen Trask; el reparto se complementa con Michael Pitt y Miriam Shor.

Life Partners (2014, dir. Susanna Fogel)

En esta comedia ligera protagonizada por Leighton Meester, Gillian Jacobs, Adam Brody y Gabourey Sidibe, la relación entre dos mejores amigas se pone a prueba cuando una de ellas comienza una relación con un hombre. Aún con un guión predecible, la película destaca por su enfoque en la amistad central.

Mi Vida En Rosa (1997, dir. Alain Berliner)

En este drama familiar, que combina la inocencia infantil con la dura realidad, una niña trans está en proceso de definir su identidad y revelarla a su familia. Los enfrentamientos con sus papás, quienes al inicio no la toman en serio, presentan un dilema difícil de manejar y que, a 20 años de su estreno, sigue siendo tema de debate.

Paris is Burning (1990, dir. Jennie Livingstone)

Este documental marcó un antes y después dentro del cine LGBT+, presentando fielmente una crónica de la escena drag y queer en Nueva York durante los años 80, con un particular enfoque en el vogue, los balls y los sueños y ambiciones de quienes participan.

Tangerine (2015, dir. Sean Baker)

Antes de sorprendernos y hacernos el corazón trizas con The Florida Project, Sean Baker ganó notoriedad por realizar un largometraje completamente con tres iPhones 5s, junto con lentes clip Moondog Labs, steadicams Smoothee Mounts y la app FiLMiC Pro. Además, resaltó por tener a dos protagonistas trans siendo interpretadas por mujeres trans, algo que sigue siendo noticia a 3 años de su estreno. En este filme revolucionario, una chica recién salida de prisión busca, a lo largo y ancho de Los Ángeles, al hombre que le rompió el corazón.

Tom at the Farm (2013, dir. Xavier Dolan)

El enfant terrible favorito de esta generación tiene una amplia experiencia contando historias de personajes no-heteros, y con este drama -que escribió, dirigió y protagonizó- recibió muchas ovaciones. Tom, un joven en duelo por el fallecimiento de su novio, decide ir a conocer a la familia de su ex, y descubre que –¡sorpresa!– ellos no sabían que su hijo era gay.

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Acerca del autor

Oraleia    

Snob pretenciosa en recuperación, punk de gustos refinados y valemadrista con corazón. Crítica de cine.


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