10 Razones por las que Dark es tal vez la mejor serie de ficción de Netflix

Producida por la empresa televisora alemana de Max Wiedemann para su exclusividad en la plataforma Netflix, Dark se ha convertido en un producto exótico y en extinción dentro del mercado de las series en la actualidad, uno que durante dos temporadas ha encontrado un oscuro espacio de tiempo para posicionarse como una de la más originales y arriesgadas propuestas narrativas de la televisión alejada de toda tendencia social, corrección política y/o fan service, lo cual para su servidor ha significado un refrescante giro en un mundo atestado por el estúpido y creciente precepto de la conformidad y del “quedar bien” sobre la calidad artística tanto en el cine como en la pantalla chica.

Debo aceptar que al final de la primera temporada tuve mis serias dudas sobre el sustento de su historia y el cuestionamiento de cómo resolver un serial de 10 capítulos sin conclusión alguna que abre tramas a destajo en 4 líneas temporales sin querer o poder cerrar tan siquiera una; así mismo confieso que el final de aquella primera representó una decepción en lo que después di cuenta como un precipitado juicio, y es que en su combinación de géneros y preceptos que van desde la ciencia ficción al cine detectivesco y hasta el espiritualismo, Dark para su segunda temporada no reparó, sino que se encargó de construir el mito comenzando a cerrar de manera coherente y contundente todos los cabos sueltos de su primera corrida ¿Quiénes eran estos que deberían estar dando clases de lógica interna al 90% de los guionistas hollywoodenses?

Con un manejo soberbio del suspenso y de los géneros mencionados, existen varias razones para poder razonar e incluso confirmar que Dark es tal vez la mejor serie de ficción de Netflix (Mindhunter tendrá que esperar para ver si segunda temporada puede cerrar su también sobrbio ciclo e historia). Aquí las enumeramos:

 

No hay fan service

Dark no está sujeta a las tendencias; ni feministas, ni incluyentes, ni sexuales, ni espirituales ¡ni nada! En la serie hay personajes bien delimitados que responden a una historia y no a quedar bien con la sociedad más hipócrita del que haya sido testigo la humanidad. Su argumento va sobre la misma existencia frente a los preceptos del tiempo, espacio y destino, por lo que no hay tiempo para reparar en pendejadas o ser empático. Es increíble como a pesar de sus buenas críticas, muchos analistas se quejan de la falta de relajación cómica en los personajes o de “personajes incluyentes” como si de eso dependiera la calidad narrativa o la empatía de un producto ¡Denigrante! Hasta su segunda temporada, los guionistas se han puesto a trabajar en las personalidades y trasfondos, que astutamente requieren un protagonismo especial debido a sus líneas temporales y juego de árboles genealógicos, base de la serie. Repito, aquí no hay romances forzados, predicciones de quién quedará con quién o preferencias sobre lo que pasará ¡No hay tiempo! ¡No hay espacio! Si quieren ver eso pónganse a ver otras mamadas como 13 Reasons Why o las últimas dos temporadas de Game of Thrones, por mencionar algunas.

 

Sus giros antagónicos

Si bien en la primera temporada se plasma de manera obvia un misterioso e intachable villano de referencias religiosas llamado Noah (un homenaje a los curas antagónicos del cine y la televisión y sin duda alguna uno de los mejores de su tipo), para la segunda corrida y acostumbrando a la audiencia desde su primer capítulo a un ritmo más vertiginoso que deja en claro que cualquier trama puede cambiar, el antagonismo de la serie sufre una metamorfosis que terminará incluso no solo como el eje protagónico de la trama, sino también como el asentamiento del precepto narrativo principal: el tiempo. Como dato, el actor que interpreta de manera soberbia y hasta perturbadora  a Noah es Mark Waschke, un solvente histrión de poco más de 50 títulos en la televisión y cine alemán que con esta intervención se esperaría de manera justa una consecuente internacionalización ¡No lo dejen ir Hollywood!

 

Su combinación entre thriller y ciencia ficción

Dark es ciencia ficción, algo que queda asentado en definitiva hacía el final de su primera y toda su segunda temporada, pero también la serie maneja un excelente tono de thriller para capturar la atención de la audiencia, primero con el tema de niños desaparecidos, para después agregar complejidad y desembocar en una gran pero angustiante y permanente búsqueda por “los culpables” de aquel trastorno temporal (por llamarlo de una manera). Sin duda y si la tercera y final temporada al menos mantiene el nivel de sus predecesoras, podríamos calificarla como una de las mejores experiencias SF en la historia, digna de cualquier top al mantener ese inquietante y fastuoso equilibrio.

 

Su suspenso

Dark es como un laberinto en el que tú piensas que al encontrar la salida encontrarás las respuestas ¡pero no! Por el contrario encontrarás la entrada a otro laberinto y así sucesivamente. El manejo de su suspenso se basa precisamente en la estructuración de sus personajes, al grado de estar al pendiente de la descendencia de cada uno de ellos así como los árboles de cada familia. La experiencia pudiera ser exasperante, pero los guionistas se las arreglan para que con gran agilidad y sin ninguna intervención del fan service (si un par de deus ex machina), en solo dos capítulos encontrar la salida a muchas respuestas hacía la segunda temporada.

 

Su casting

Que increíble es descubrir nuevos rostros de la actuación tan dignos y solventes, sin duda una maravilla ahora del streaming. Los protagonistas jóvenes aquí no son escuincles que se la pasan haciendo referencias jodidas a los 80’s durante tres temporadas en lo que es la sobrevaloradísima Stranger Things ¡no! sino personajes que a través de la tragedia se comportan ecuánimes y coherentes con la tragedia ¿es mucho pedir? Si hay un par de “talentos” juveniles que creen que abrir la boca frente a la cámara es actuar, sin embargo el protagonista Louis Hofmann es en verdad una revelación. Así también para su servidor destacan los desempeños de Maja Schöne, Christian Pätzold, el ya mencionado Mark Waschke, así cómo Oliver Masucci, este último quizá el más reconocible, pues fue el encargado de representar a Adolf Hitler en aquella joya cómica del 2015 ¡Ha Vuelto!

 

Su coherencia narrativa

¿Saben cuál es un error de logística en las series de televisión y uno de los porqués su servidor no es tan adepto a dicho formato? Que se vuelven un chile, mole y pozole narrativo cuando meten a 15 directores, 30 guionistas más creadores ¿Cómo pueden mantener un estándar de calidad así? Es imposible, pues todos tienen un estilo (o nadie) o capacidades, ritmos y hasta empatía con sus actores. Pues bien, Dark no tiene este problema, pues sus creadores son en realidad y durante todos sus 18 capítulos y consecuentes también el director y la guionista, lo cual da por mera pinche lógica un seguimiento acorde y coherente a la trama.

Baran bo Odar, creador, productor y director es un suizo de 41 años que ya contaba con una experiencia de 4 largometrajes, incluso siendo uno de ellos un bodrio policíaco hollywoodense llamado Sleepless del 2017. Por su parte Jantje Friese, creadora, productora y guionista es una alemana de 42 años apenas en su segundo título, tras debutar con su socio Odar en un largometraje previo del 2014.

 

Sus cliffhangers

Tiempo y realidades, los dos tópicos de sus cliffhangers durante las primeras dos temporadas; acostumbrados a la intensidad del primero, para el segundo dicho giro y/o sorpresa ya se ha asentado de manera justificada en la mente de la audiencia, aceptando dicha realidad ya que uno abraza y logra comprender de qué o cómo es el ritmo de la serie ¿Mi recomendación? Dichos giros no son lo mejor, sin embargo al menos uno es muy bien delineado de manera consecuente en el libreto (el segundo esperemos lo haga en su tercera temporada), por lo que no juzguen precipitadamente y tomen las hasta ahora dos temporadas como un solo relato

 

Su opening

Tan hipnotizador como la mayoría de sus capítulos, el efecto de espejo o caleidoscopio de su oscuro intro (una retacería de imágenes que incluso esconden momentos clave de la temporada en cuestión) es acompañado por la melodía “Goodbye”, compuesta por Sascha Ring, más conocido por su nombre artístico Apparat, un DJ alemán. Así mismo hay que prestar atención en el soundtrack de la serie, una delicia auditiva.

 

Su simbología

Rica en misticismo y simbolismos religiosos no solo visuales, sino referidos como parte de la trama, dicho aspecto juega un protagónico hacía el clímax y final de la segunda temporada, revelando la naturaleza de algunos personajes y sus verdaderos objetivos, los cuales suponen una lucha espiritual entre la dominación del tiempo y el destino

 

Sus ciclos (suficientes temporadas)

En ese mismo círculo y manejo de la coherencia, Dark contará con 3 temporadas, mismas que refieren a los 3 ciclos temporales de su argumento, suficientes capítulos para que la gran mayoría de sus episodios mantengan un interés y calidad constante. La tercera temporada estrenará en 2020, esperando ahora con su aumento de realidades que la historia se mantenga al menos en su mismo nivel o como en la temporada 2, nos sorprenda con ese incremento de calidad que terminó por atrapar a mucha de su incierta audiencia, su servidor como ejemplo.

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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