A Ghost Story: El luto del Fantasma

Creo que es la segunda vez que comienzo una reseña hablando de la muerte, pero en este caso resulta inevitable. Cuando escribí acerca de “120 Latidos por Minuto” era más bien de lo lejana que puede parecernos y del miedo que provoca su sombra. En el caso de “A Ghost Story”, el miedo a morir va mucho más allá de las circunstancias o el sufrimiento previo a, sino a todo lo que sucede después de. Nos habla de una coexistencia con planos espirituales y mundos de sombras en el que las almas no están únicamente para atormentar y espantar a los vivos, sino que buscan ser recordados, perdurar y hallar esa paz que les permitirá trascender al plano siguiente en su nueva existencia.

Escrita y dirigida por David Lowery (Pete’s Dragon, ¡neta!), “A Ghost Story” nos lleva a uno de los más grandes viajes cinematográficos que he visto en mucho tiempo, al contarnos la historia de una pareja: C y M (Casey Affleck y Rooney Mara, respectivamente), que habitan en un pequeño suburbio en un pueblo por demás tranquilo en medio del campo. C es un músico que trabaja desde su hogar y siente una inexplicable conexión hacia él. Sin aviso alguno, como funciona la vida, C muere pero no es el fin de su historia. Su espíritu, su fantasma cubierto en una sábana vuelve a casa para reconfortar en su pena a M y verla vivir todo el proceso del luto.

El duelo es el tema principal de esta historia. Todos hemos perdido a alguien y sabemos lo dolorosa e injusta que nos parece esa ausencia. Debe ser mucho peor estar del otro lado, condenado a ver a las personas que amas pasar por ese sufrir sin que puedas hacer algo al respecto por ellos. Es el caso de C, destinado a contemplar a su esposa sobrellevar la perdida y todas las etapas que ese proceso implica. Lowery logra ponernos en el lugar de C y que seamos espectadores, parados en un rincón, del dolor de M mediante secuencias un tanto largas y sin diálogos, en las que la vemos tratar de llenar el dolor y el vacío con lo que sea, con comida o con ira, buscando hallar una forma de lidiar con sus emociones y llegar a una aceptación de lo que pasó.

Los seres humanos tenemos herramientas y mecanismos para cerrar el duelo y seguir con nuestras vidas, pero no aplica lo mismo para los espíritus. M se convertirá en un alma viva que no puede ser olvidada por el fantasma, aún después de que ella partió de su antiguo hogar. La existencia de C ahora es sólo una combinación de amor y pena, mucha pena. Al morir, él perdió a la persona más importante y su alma no alcanzará la paz hasta tener la certeza de que ese amor no terminó junto con su vida. Tiene toda una eternidad para hallar su respuesta, y el tiempo no será obstáculo.

Me pareció increíble la manera de Affleck de transmitir emociones que van de la tristeza a la ira, a pesar de tener una sábana cubriéndolo de pies a cabeza, esto logrado también con el deterioro de su vestidura y el cuidado de cada toma. La película comienza con tomas lentas y largas muy al estilo de Kubrick. Conforme avanza el viaje en el limbo de C, la dinámica de la narración se agiliza de tal forma que resulta hasta vertiginosa con el fin de hacernos ver que en el más allá no estaremos atados a los mismos principios que nos rigen en nuestro plano.

La música, a cargo de Daniel Hart, tiene un dejo minimalista de la cual las partes que más se disfrutan son las más calmadas ya que se complementan a la perfección con cada escena. El score trae exitosamente la atmósfera fantasmagórica y sobrenatural que la historia demanda. Mención aparte merece la canción “I Get Overwhelmed” que C compone para M y presagia gran parte de lo que sucederá. Tan sólo escúchenla al final del post, es una gran composición que no saldrá de tu cabeza.

A pesar del bajísimo presupuesto, Lowery logra contar la que es posiblemente la mejor película de fantasmas (ojo, no de terror) y según mi opinión, la mejor película del 2017. No sabremos jamás con certeza qué hay del otro lado hasta que nos toque visitarlo, pero para mí la historia de C debe ser lo más cercano a la realidad. La película se quedará contigo por días, y puede llegar a lo más profundo de tu ser si se lo permites. Después de verla, no volverás a salir a la calle sin antes darle el más amoroso abrazo a quien amas.

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Acerca del autor

El Markovich   @ChocolateBono  

Observador de la escena humana dentro y fuera de la pantalla. El cine y el chisme son de mis cosas favoritas, así que heme aquí. Yo sólo doy mi opinión, al final tú decides.


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