Arrival: Salvando al mundo por ser mamá

La mujer es el futuro, no lo digo desde un punto de vista acomodado a las nuevas ideologías de género, sino en cuanto a la perspectiva del mundo artístico, en específico el cine y la literatura (y el arte en general).

En palabras del polémico y siempre acertado Arturo Pérez-Reverte, la mujer ha vivido bajo el cautiverio y la opresión del hombre por milenios; pero ahora despiertan y se liberan poco a poco (y con muchos problemas) de esta opresión, pero no solo en cuanto a la equidad de derechos sino en los libros. La mujer ha dejado de ser la musa que inspira a los héroes a seguir luchando, ha dejado de ser es fuerza de la naturaleza que obstaculiza al protagonista, ya no es la princesa atrapada en el castillo que necesita ser defendida.

Ahora es ella la que lucha al frente, codo a codo con los guerreros, la que enfrenta a los elementos, la que rescata a otros; todo un universo de posibilidades para inyectar frescura a las historias que contamos.

Sin embargo, no se nota en la actualidad. ¿A qué se debe?, ¿acaso una agenda oculta que impide que las mujeres reclamen su lugar en los anales de la historia? Posiblemente, pero en mayor medida se debe a una simple y sencilla cuestión: Se sigue tratando a los personajes femeninos  como masculinos.

Si bien en las cintas de corte de dramático o más serio este no es un problema, la representación por lo general es más que acertada pero, ¿qué pasa con los filmes para el público en general?, ¿las películas de acción, fantasía y sci fi?

Pues solo se hacen versiones femeninas más rudas, agresivas, intrépidas y buenas para el combate, como sus contrapartes masculinas. Los ejemplos más loables se verían a cargo del mismo director James Cameron en sus cintas como Aliens y Terminator 2. En ambos casos, el amor maternal impulsa a dos mujeres en transformarse en un guerrero implacable para proteger a sus niños.

Como era de esperarse, la fórmula se copiaría y en lugar de evolucionar la situación se estancaría, saldrían personajes como The Black Widow que cuando se le buscó darle una profundidad a su personaje, el público reaccionó de forma muy negativa, y en el caso opuesto tenemos a Wonder Woman, que es un personaje muy simple y pobremente desarrollado pero que fue aceptado abiertamente.

Pero donde todos han tratado, solo Arrival ha triunfado, una cinta del 2016 bajo la dirección de Denis Villenueve y con una protagonista de lujo a cargo de Amy Adams quien interpreta a una experta lingüista muy intuitiva y apasionada que deberá tomar una decisión que solo ella podría haber tomado, o mejor dicho, solo una mujer podría haber tomado.

Si usted es de esas desdichadas personas que no han podido o querido ver semejante joya del cine, este es un buen momento para dejar de leer que les voy a contar el giro más importante. Si a usted no le importan los “spoilers” entonces ignore mi aviso y prosiga.

Conforme avanza la cinta, la protagonista Louise Banks, empieza a tener una especie de visiones que por el hábil tratamiento del director asumimos que son las memorias de su hija que murió al inicio de la cinta; pero conforme avanza la historia nos percatamos que Louise no está viendo el pasado…sino el futuro. Así es, nuestra heroína está teniendo visiones del futuro, un futuro donde tendrá una hija y esta morirá, un futuro que debe aceptar o la raza humana pagará un precio muy alto.

Es aquí donde la cinta muestra la profundidad del personaje femenino, Louise debe aceptar su futuro, debe aceptarlo por completo para poder aprender a usar el don que le dieron los alienígenas conocidos como heptápodos para ver no solo su futuro sino el de la raza humana y salvarla de una posible guerra de escala mundial.

Cuando llegué a esta conclusión no me quedé solo en eso, sino que lo llevé al siguiente paso, hice una pequeña encuesta con mis allegados sobre esta decisión, la pregunta era sencilla:

¿Traerías a este mundo a un niño o niña sabiendo que moriría en su adolescencia?

El resultado fue más claro de lo esperado, todos mis amigos dijeron que no mientras que mis amigas dijeron que sí.

Y esa es la razón por la que amo el desarrollo del personaje de Louis Banks, ella no salvó el mundo porque se puso bien mamey y se volvió una experta en armas, no, salvó el mundo porque toma una decisión que un hombre no tomaría, o bueno, al menos no la mayoría.

Detalles como estos son las que explotan esas benditas diferencias entre hombre y mujeres y nos entregan historias tan bellas como lo es esta.

Bueno, esto es un artículo totalmente arbitrario y manejado desde mi punto de vista. Espero que lo hayan disfrutado y aprecien esta cinta tanto como yo la aprecio.

¡Felicidades a todas las mamás en su día!

Etiquetas:  

Acerca del autor

Samuel Spade    


1 comentario

  • Alejandro López mayo 13, 2018 @ 1:23 am

    Qué gran interpretación la suya. Me quedó con “Louis Banks (…) salvó el mundo porque toma una decisión que un hombre no tomaría”, ya lo andaré citanto por ahí

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

*