BOOKCLUB y el Hilo Random – James Joyce, el irlandés que amaba el cine

Antes era de la idea de que leer una novela más de una vez era un desperdicio de tiempo y energía. Me bastaba con llegar a la palabra “Fin”, para proceder a cerrar el libro en cuestión y ponerlo en la repisa junto a sus hermanos ya leídos, para dedicarse a recolectar polvo por años. Pero eso era porque aún no había llegado a mí el que se convertiría en mi libro favorito, aquel cuya lectura no sólo se disfruta al momento, sino que trasciende niveles más allá y pasa a ser parte de lo cotidiano. Incluso llega a ser un compañero al cual podemos recurrir cuando se le necesite y que probablemente jamás será reemplazado por otro. En mi caso, ese eterno amigo viene desde Irlanda, se llama Ulises y fue escrito por uno de los autores más polémicos e influyentes de la historia: James Joyce. ¿Por qué hablar de él en esta entrada? Porque hace unos días, el 16 de junio para ser precisos, fue la celebración denominada Bloomsday, en la que fervientes fanáticos del libro salen a las calles a festivales y lecturas dedicados a “Ulises” (así es, esta novela tiene su propia fiesta. En tu cara J.K. Rowling). Se eligió tal día en particular ya que es la fecha en que los acontecimientos de la historia tienen lugar. Aunque esta celebración esté más localizada en Europa, ese día no me pasa desapercibido y este año caí en cuenta de que la brecha entre Joyce y el cine es muy delgada aunque, irónicamente, rara vez sus trabajos sean llevados a la pantalla grande. Pero su influencia es obvia en varias películas y ha sido plasmada en el celuloide a través de actores como Ewan McGregor y directores como John Huston. De esto y más, divagaré un rato, primero viajando un poco al pasado.

En mi vida había escuchado hablar de Joyce, hasta que la maestra de literatura en prepa (ya sé, ya llovió) mencionó muy por encima de qué iba “Ulises” de la siguiente manera: “trata de lo que hace un señor todo un día, desde que se despierta hasta que se duerme y ya”. Con esa brevísima descripción, el chismoso que vive dentro de mí tuvo para querer ir a  buscarlo en ese momento y averiguar por qué alegrías o penurias estaría sujeto ese señor por un día. En eso la vida me dio un ‘literature slap’, o tal vez siempre fue un plan mala onda de la maestra, porque no me esperaba que lo que describió de una manera tan irrelevante, fuera a ser un libro de 800 páginas y repleto de frases incomprensibles. Pues ni pedo, ya lo había comprado, así que apechugué, lo empecé a leer…y no pude. Lo dejé unos meses y volví a probar mi suerte…tampoco pude. Eso sí, todos los días lo veía al cabrón en mi buró como burlándose de mí. En dos rounds ya me había dejado peor que Apollo Creed a Rocky. Pero, como Stallone, no me rendí y el tercer round lo gané en unos cuantos días. Ya que descifré qué carajos pasaba, me fui de corrido hasta la última página. La maestra era una mentirosa, la trama no era tan simple:

Situado en Dublín el jueves 16 de junio de 1904, “Ulises” nos lleva a conocer el día de Leopold Bloom, de su esposa Molly y del joven poeta Stephen Dedalus. Ellos tres vienen a ser contrapartes de los personajes principales de La Odisea de Homero: Bloom será Ulises, Molly es PenélopeDedalus el joven Telémaco. De igual manera, los eventos a los que estos personajes estarán sujetos ese emblemático día reflejan los acontecimientos en el viaje de Ulises a casa después de la guerra de Troya. El elemento más importante del libro viene a ser su narración. Cada capítulo tiene un estilo diferente al anterior y Joyce nos sumerge en la psique del personaje a través de los numerosos monólogos internos de cada uno, escritos al parecer de manera aleatoria, cambiando de una idea a otra tal y como funciona en realidad la mente humana.

Pero, ¿qué tal si en vez de embarcarme en la imposible tarea de contarte toda la novela, te atreves a descubrirla? Lo único que necesitas es descargar el app de Bookmate, ingresar el código CINESCOPIA para iniciar tu mes gratuito y echarte el primer round contra Joyce y “Ulises”. Créeme, sentirás que escalaste el Everest unas cuatro veces. Pero ahora sí, ¡a hablar de cine!

Joyce no sólo me atrapó literariamente. Al conocer su historia vi que teníamos algo en común: el amor al cine. Mientras estaba en la ciudad de Trieste en Italia, Joyce conoció el cinematógrafo y quedó tan fascinado que decidió llevar ese invento a su país. En diciembre de 1909 inauguró el “Cine Volta” en Dublín, el primero que Irlanda conocería. Sólo hubo un pequeño problema, nadie contaba con que el orgulloso pueblo irlandés se negaría a ir a ver filmes hechos por italianos y extranjeros. Tras sólo siete meses, Joyce tuvo que venderlo. Y aquí inicia una etapa de relaciones difíciles entre el escritor y la cinematografía, ahora por lo inadaptables que resultan sus principales obras. Pocos se han atrevido a filmar “Ulises” y los resultados han sido francamente decepcionantes y aburridos (en un momento hablaré de ellos). La gracia del libro no es tanto lo que pasa de manera externa, sino la problemática interior de los héroes y eso es algo casi imposible de capturar en una película convencional. Pero lo que sí existen son menciones y referencias a él en varios proyectos, algunos bastante interesantes y en películas que casi todos hemos visto:

“Nora” (Pat Murphy, 2000)

Biopic que inicia cuando Nora Barnacle (Susan Lynch) conoce al que sería su problemático esposo James Joyce (Ewan McGregor) y la vida que tuvieron fuera de Dublín en el autoexilio que el escritor se impuso. Aunque no es la mejor película, Lynch y McGregor se comprometen con su papel y demuestran un gran rango actoral. Plasman de manera genuina felicidad, ira, frustración y el intenso deseo sexual que la pareja sentía (esto último puede verse en la recopilación de las cartas reales que la pareja intercambiaba. Eran bien cochinotes). Lo genial de este filme es haber contado la historia desde la perspectiva de Nora, quien fue el apoyo más grande de Joyce tras la infinidad de rechazos que su obra recibía. Tanto la quería que decidió que “Ulises” tomara lugar el día en que la conoció: el 16 de junio de 1904.

Ulysses” (Joseph Strick, 1967) / “Bloom” (Sean Walsh, 2003)

Es de admirarse que hubo dos directores que se atrevieron a adaptar uno de los libros más complejos para la pantalla grande, pero desde el principio eran proyectos destinados, tal vez no a fracasar, si no a ser incapaces de traer a la vida de una manera fiel la esencia del libro. La versión de Strick se siente más plana que una tabla. Los actores parece que sólo leen los diálogos como autómatas sin tratar de plasmar emoción alguna. Mejor lograda es la del 2003, en la que el veterano Stephen Rea (V for Vendetta) se mete de lleno en el papel de Bloom y parece sacado del libro. Pero ni su gran actuación salvan a la película de sentirse extremadamente hueca y otra vez plana.

“The Dead” (John Huston, 1987)

A Huston le gustaba meterse con grandes clásicos literarios, tuvo la locura de llevar al cine una gran versión de Moby Dick, con Gregory Peck. Pero Joyce siempre fue su gran ballena blanca. En el último proyecto que llegó a realizar, hizo la adaptación de otro de los mejores trabajos del autor con “The Dead”. Basado en el cuento corto homónimo, considerado el mejor en idioma inglés, nos habla del amor y la pérdida. Huston fue acertado, eligió un material que se prestaba para el tratamiento de guión, teniendo un gran resultado con su hija Anjelica Huston en el papel principal.

“The Brothers Bloom” (Rian Johnson, 2009)

En tiempos más recientes, la presencia de Joyce en el cine no ha sido tan directa. Últimamente se han tratado de pequeñas referencias, como en el caso de este entretenido film de Rian Johnson. Mark Buffalo y Adrien Brody interpretan a los hermanos y estafadores Stephen Bloom y Bloom Bloom, respectivamente. Además de tomar nombres de “Ulises”, Johnson elige un vestuario que emula al de sus contrapartes literarias. Al cast se suma Rachel Weisz, cuyo personaje Penelope es un obvio gesto a la heroína de La Odisea”. Este film resulta bastante entretenido y divertido, un humilde pero gran trabajo de Johnson…pero maldita sea, ¿por qué “The Last Jedi” fue tan mala?

“Hugo” (Martin Scorsese, 2011) / “Midnight in Paris” (Woody Allen, 2011)

En ambas películas, la referencia al autor se reduce a meros comentarios y una breve aparición. En “Hugo” hay una divertida escena, casi al principio de la película, en la que el niño está huyendo de un inspector y al ir sorteando entre la multitud de la estación de trenes, choca contra dos hombres en un café: James Joyce y Salvador Dalí. En “Midnight in Paris”Gil Pender (Owen Wilson) cuenta una anécdota de Joyce a los insufribles amigos de su prometida, pero cuando viaja en el tiempo es el único escritor que no sale. Woody Allen sólo hizo un tease a su aparición y la quedo debiendo.

“Only Lovers Left Alive” (Jim Jarmusch, 2013)

La increíble pareja de vampiros compuesta por Eve (Tilda Swinton) y Adam (Tom Hiddleston), tiene la costumbre de tomar nombres de personajes literarios para sus falsos pasaportes. Cuando todo vale madre y deben huir, el vampiro artista depresivo Adam elige el nombre del humano artista depresivo Stephen Dedalus, como anillo al dedo.

“Passages from James Joyce’s Finnegans Wake” (Mary Ellen Bute, 1966)

Si “Ulises” es difícil de leer, el siguiente libro de Joyce llamado Finnegan’s Wake es aún peor. Escrito en una infinidad de lenguajes existentes y creados, esta novela narra lo que sueña un hombre en una sola noche. En 1966, Mary Ellen Bute se aventó a hacer una surreal adaptación de algunos pasajes del material y logró hacer una historia con algo de sentido. Parece que a Lars von Trier le encantó esta onírica película ya que tomó inspiración de ella para una de las escenas de la secuencia inicial de “Melancholia”. En ambas vemos a dos novias corriendo por el bosque, con la misma melodía de Wagner de fondo. La única diferencia es que una corre feliz al matrimonio y la otra huye de él. Aquí un breve video con esto que mi chaparrita me ayudó a editar:

“James and Lucia” (Robert Mullan, por anunciar) Aidan Gillen

Hace unos meses fue anunciada otro biopic de Joyce que se centrará en la relación de este con su hija Lucia, que padecía de esquizofrenia y fue tratada por Carl Jung. Lo interesante será ver la relación entre Jung y Joyce ya que ambos se detestaban, otro chisme que estará jugoso. El odiado Little Finger de Game of Thrones, Aidan Gillen, será el famoso escritor en este film pronto a iniciar producción.

Y bueno, ya divagué bastante al respecto. Si siguen leyéndome ¡felicidades! Se ganaron una Marilyn Monroe leyendo “Ulises”, el cual le gustaba leer en voz alta (más el monólogo final). Si te interesó algo acerca de lo que despotriqué, no olvides buscar a Joyce en Bookmate y darle la oportunidad a uno de los gigantes de la literatura (¿Mencioné que “Ulises” estuvo prohibido por varios años en Estados Unidos y Reino Unido debido a sus explícitas escenas sexuales y descripción de funciones anatómicas? *guiño guiño*).

Sólo recuerda que este libro puede verse tan amenazador como Ivan Drago pero tú puedes ser Rocky Balboa.

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Acerca del autor

El Markovich   @ChocolateBono  

Observador de la escena humana dentro y fuera de la pantalla. El cine y el chisme son de mis cosas favoritas, así que heme aquí. Yo sólo doy mi opinión, al final tú decides.


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