Castlevania de Netflix, primeras impresiones

De nuevo, y muy a pesar de mis ínfulas de intelectual amargado, mi corazón teto-geek-nerd experimentó un vuelco de alegría al saber que Castlevania, saga icónica de los videojuegos, seguiría viva aunque fuese en otro formato.

Surgida en 1986 con el juego homónimo, Castlevania narra la eterna lucha del clan Belmont por impedir que el soberano de los vampiros, Drácula, domine al mundo inundándolo con criaturas del Averno. Desde el siglo XII hasta el siglo XXI, el jugador gozó de la lucha contra el mal.

A través de su longeva existencia, que culminó en 2014 con el juego Lords of Shadow 2, la saga fue amada por los jugadores gracias a su historia envolvente, gran dificultad, música emocionante y terrorífica ambientación. Abrirse paso por el castillo de Vlad El Empalador, látigo en mano, eliminado toda clase de seres infernales, ha sido un deleite inigualable. La celebrada saga Dark Souls, me atrevo a decir, debe mucho a Castlevania.

De las numerosas entregas de la saga, que abarca casi todas las plataformas de videojuegos, tres tienen prácticamente un estatus de culto en los corazones de los fans: Dracula’s Curse (1990), Rondo Of Blood (1993) y Symphony Of The Night (1997), cuyos personajes son piedra angular del resto de los componentes de la franquicia. Para desgracia de los fans, Konami, la compañía creadora de Castlevania, ha sido reestructurada para enfocarse en otras formas de entretenimiento como las máquinas Pachinko y juegos para plataformas móviles, lo cual, sumado al fallido reboot de la serie con Lords Of Shadow (2010) y a la cancelación de la película a cargo de Paul Anderson dieron punto final a la gustada saga. El anuncio de una serie animada, cargada de violencia apta solo para adultos, a cargo del polémico productor Adi Shankar y para su exhibición por Netflix, fue motivo de gran regocijo.

En un inusual giro para Netflix, se han liberado solo cuatro episodios, los cuales no obstante han establecido la historia y el tono que tendrá el relato. Y, por supuesto, no me la podía perder. Juzgarla objetivamente siendo un fan absoluto de la serie es difícil…espero haberlo conseguido.

¿De qué va?

Valakia, hoy Rumania, a finales del siglo XV está siendo devastada por seres infernales bajo las órdenes del poderoso conde vampiro Vlad Tepes, rebautizado como Drácula. Trevor Belmont, último miembro de una familia que ha cazado criaturas malignas por generaciones, luchará por salvar a la nación con la ayuda de aliados inesperados…y ante la oposición de la Iglesia. Retoma la trama del juego Dracula’s Curse, uno de los más gustados de toda la saga.

Adaptación para los tiempos actuales.

Pese a que el material original estaba pensado para niños y adolescentes, que no obstante tener como eje central la caza de vampiros omitía la violencia excesiva, esta animación está llena de sangre, vísceras, mutilaciones, criaturas terroríficas y sobre todo, odio por todas partes.

Muy en la vena de The Walking Dead, la lucha no es solo en contra de demonios alados que devoran niños y bebés, sino contra los propios humanos que, presas del miedo, de enfrascan en luchas intestinas que no hacen sino incrementar el conteo de muertos.

Por otra parte, en contraposición al inmaculado, honorable y estoico linaje Belmont presentado en los videojuegos, nuestro protagonista Trevor Belmont es presentado como un héroe caído en desgracia, desencantado con el mundo, ávido bebedor y con humor sarcástico, un cliché de los tiempos actuales. Sin embargo, lejos de traicionar la esencia del material base le brinda mayor credibilidad y dramatismo, humanizando al héroe y dotándole de matices.

Del mismo modo, se ofrece también un abordaje sobre el pasado y motivaciones del odio que Drácula profesa a la humanidad. Un excelente balance en matices grises, lejos del clásico conflicto blanco y negro entre el bien y el mal.

Para fans y no fans

Un gran acierto de la serie es lograr que sea disfrutable tanto para conocedores del videojuego como para legos en el tema. El abordaje de diversos tópicos además de la acción y la aventura, tales como el fanatismo religioso, la intolerancia y el sempiterno conflicto cienciareligión de una forma inteligente y sin forzamientos da riqueza al relato.

…pero con clichés a morir.

Nada es perfecto, desde luego, y aquí nos encontramos en el enésimo relato de ficción en que la Iglesia Católica es una institución perversa , plagada de siniestros ensotanados asesinos culpables de todo el mal. Como he dicho antes, la Iglesia se vende bien como villano, y no podían dejar pasar la oportunidad de desplegar un manifiesto anticlerical en el guion. Alguien tendría que haberles recordado que la Reforma Protestante, ocurrida 100 años después de los eventos narrados aquí, fue mucho más implacable y sanguinaria que la Inquisición católica. Los sacerdotes guerreros y saltarines cual Asssassins Creed es cosa risible.

Pero ¿entretiene?

¿Qué Diablos? (O más bien ¿Qué Vampiros?), estos cuatro episodios son extremadamente divertidos y cumplen a cabalidad el objetivo de crear suspenso y terror. Diálogos inteligentes y secuencias de acción cuidadosamente planeadas y un arte gráfico muy bien logrado son la marca de esta serie. Cuatro capítulos, eso sí, parecen una burla, pero esperamos ansiosos el resto.

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Acerca del autor

Dr. Dark    

Médico de profesión y cinéfilo de corazón. Amante del buen cine y destructor del que no lo es.


4 comentarios

  • TYPO: Es Symphony of the night…

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    • Es cierto que retoma elementos de dicho juego, como la historia de Lisa y Dracula y el aspecto de Alucard, pero la base del relato en general es el juego Dracula’s Curse, al tener como protagonistas, además de Alucard, a Trevor Belmont y a Sypha Belnades, y estar ubicado en el siglo XV, tal como aquel juego clásico de 8 bits.

      Saludos y gracias por comentar.

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  • He tenido que ver otra serie porque a mi me ha parecido una mierda infumable, con un guión infantil y un protagonista (Belmont) que en nada representa a la saga de los videojuegos donde muchas de sus secuencias y diálogos son de verdadera vergüenza ajena.

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    • Como todo en la vida, en gustos se rompen géneros. Concuerdo, como señalo en el texto, con que el honorable linaje Belmont ha sido modificado para presentar a un protagonista patan y ebrio, apegándose a los gustos actuales; sumemos, claro, la retórica anticlerical tan socorrida en estos tiempos de “ateísmo militante”. No obstante, y siendo un fan declarado de la saga, la encontré entretenida pero es claro que los cambios no serían bienvenidos por todos. Saludos y gracias por comentar.

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