Celebrando a Luis Buñuel con un top 5 de sus mejores películas

Nada mejor que un top 5 con las mejores cintas de mi dios particular, Luis Buñuel. Considerado para muchos, el padre del surrealismo y el hombre que revolucionó el cine en México en plena Época Dorada.

Su filmografía es rica y extensa, y sin duda, su clímax cinematográfico fue durante su estancia en nuestro país, donde realizó cintas de calidad insuperable que hoy en día forman parte del acervo cultural de la nación y de la misma historia del cine.

Aquí, la elección de su insegura servidora.

Bonus . Un Perro Andaluz (1929)

Un chien andalou no llega a película, pero sin duda, estamos ante el primer ejercicio cinematográfico con el que el originario de Calanda, Aragón, dio a conocer su obra; primero ante Francia y después ante todo el mundo. El corto que surgió de la confluencia de dos sueños, uno de Dalí que le contó a Luis que había soñado con hormigas y otro de él mismo en donde había soñado la disección de un ojo (en el corto se usó el de una vaca).

El gran Federico García Lorca era parte de la triada fantástica (Buñuel, Dalí y Lorca) y llegó a reclamarle al aragonés al decir que la historia era en realidad el relato de uno de sus poemas, pero nunca se pudo comprobar.

Con apenas 15 días de grabación, un presupuesto de 25000 pesetas, (poco más de 150 euros… unos 3000 mil pesos) Buñuel debutó con bombo y platillo y puso a los surrealistas en el mapa mundial.

  1. Viridiana (1961)

Basada en la novela del dramaturgo Benito Pérez Galdós, Viridiana fue todo un madrazo cinematográfico, polémica, bella y poco entendida. Características necesarias para hacerse acreedora de la Palma de Oro del Festival de Cannes.

La cinta es sin duda, una dura crítica al catolicismo (una constante en su filmografía) y a la sociedad en su discurso sobre las buenas costumbres. Por decreto del Vaticano, la cinta fue prohibida en países como España e Italia (En México duró poco más de 3 semanas en cartelera. La estrenaron con gran alboroto y se anunciaba como la cinta que había conquistado Cannes de la mano de nuestra Silvia Pinal, pero luego todo se derrumbó).

Hubo dos finales (uno ordenado por la censura franquista) pero al final, con todo y su final alternativo, se ordenó su destrucción. Pero nuestra Chivis adorada escapó a México con una copia de la cinta, misma que sólo se pudo ver (en España) posterior a la muerte de Franco.

  1. El Bruto (1953)

Una de las joyas (quizá) menos valoradas de Buñuel va de la mano de las magníficas actuaciones de su reparto. Una espectacular Katy Jurado, Pedro Armendáriz y Don Andrés Soler, forman un tremendo triángulo amoroso bizarro. Pedro es un bruto con unos brazos y una espalda de lanchero acapulqueño que para qué le cuento lo que Katyta babea por él, aunque ella es la esposa del viejito rico (Andrés Soler) y él, tiene por novia a la pobre e inocente Rosa Arenas.

Dicen que Buñuel para esta cinta visitó los rastros de los barrios más pobres que se encontraban en la Ciudad de México, habló con carniceros e incluso estuvo días enteros en distintas carnicerías. Incluso, se llevó a Agustín Jiménez, el fotógrafo de la cinta, para hacer distintas tomas que le dieran ideas para algunos planos.

En palabras del propio Buñuel, ésta fue quizá, la cinta que más le entusiasmo hacer. Porque en la simpleza de su relato, la maravilla se asoma de inmediato.

  1. El Ángel Exterminador (1962)

Imagínese que usted va a una fiesta de alto pedorraje (suponiendo que usted también pertenece a la clase popof), cenan, jajaja, jijiji, jojojo querida (con monóculo incluido) y a la hora de que ya se quiere ir, se da cuenta que ni usted ni nadie puede salir. La comida se va agotando, el alcohol escasea y aquellos buenos modales que incluyen el meñique alzado y la hipocresía en su máximo esplendor.

Pese a tratarse de un retrato de la burguesía, Buñuel lamentó años más tarde haber rodado esa cinta en México, pues, aunque él mismo se encargó de elegir el elenco y cuidar en detalle que su físico no los delatara como oriundos de la nación azteca, renegó del poco presupuesto con el que se contó para la grabación. Quería cubertería francesa y no la pudo obtener, también quería servilletas carísimas y sólo consiguió que la maquillista le regalara un pañuelo que conservó hasta el fin de sus días.

Quizá, su película más llena de metáforas. Muchos la relacionaron con teorías marxistas y pasajes bíblicos.

  1. Ensayo de un Crimen (1955)

La bellísima Miroslava y el maestro, Ernesto Alonso dieron vida a esta fantástica cinta. La historia de cómo fue llevada a la pantalla es tan turbia como el sentimiento que produce al verla. Ernesto Alonso fue alumno del escritor Rodolfo Usigli, autor de la novela: Ensayo de un crimen. Al leerla, Alonso se emocionó mucho, se la mostró a Miroslava (amiguis íntima de él) y finalmente, consiguió hablar con Buñuel para que hiciera el proyecto teniéndolo a él como protagonista.

A Buñuel le gustaron ciertos elementos de la novela, pero no todos. Se reunió con Usigli para comentarle algunas variaciones que deseaba hacer, pero él se opuso rotundamente. Al final, la cinta salió como Buñuel quiso y dándole esos toques tan particulares (por ejemplo, el nombre original del protagonista, era Archibaldo Burns y con su eterna obsesión con la religión católica, lo sustituyó por De la Cruz. También se añadieron escenas que no estaban escritas, como la muerte de la monja.)

Tras el estreno, Usigli trató de demandar a Buñuel por plagio, pero éste salió victorioso, pues en los créditos de la cinta, se lee claramente: “Basada en…” Curioso también, que la película es mayormente reconocida en Francia y España, más que en México.

  1. Los Olvidados (1950)

Sí, no podía ser de otra forma. La cinta que forma parte ya del patrimonio intangible de la humanidad por parte de la UNESCO, no podía estar en otro sitio. Ganadora al Mejor Director en el Festival de Cannes, Los olvidados es una joya en todas sus dimensiones.

La historia desgarradora del México mágico, donde la miseria refleja el surrealismo más puro al que el propio Buñuel se pudiera enfrentar, fue fotografiada magistralmente por la lente del grandísimo Gabriel Figueroa. “Podíamos pasarnos horas esperando a fotografiar el claroscuro de una nube… ¡Mira Gabriel, ponte más para acá, desde acá se ven las nubes de otro color! Decía Luis.” Citaba Figueroa.

¿Por qué es importante, Los Olvidados? Porque revolucionó el manejo de la cámara (¿se acuerda de la escena del huevazo?) Porque mostró una cara de México que nadie había querido, porque creó personajes entrañables, complejos y fantásticos en toda su estructura y porque sigue siendo vigente.

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Cat Movie Lee    


3 comentarios

  • Sentimientos encontrados tengo, desearía que la gran “Simon Del Desierto” estuviera en la lista, pero no se cuál se hubiese quedado fuera.

    Por otro lado, las 5 seleccionadas son muy buenas también y no desmerecen.

    Solo una opinión

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  • Yo aunque soy muy fan de Los Olvidados, siempre me quedare con una escena que se me quedo muy grabada de El Discreto Encanto de la Burguesia donde un soldado relata a unas damas sedientas cómo fue que vengó la muerte de sus padres asesinando a su padrastro, solo para que las damas se den cuenta que en el lugar donde se citaron a almorzar no tienen ni agua…

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