Cementerio Maldito: Remake Maldito

En plena era de los remakes (parece que ya no hay historias nuevas que contar) nos recetan la versión 2019 de Pet Sematary o Cementerio de Mascotas; vamos a ser sinceros, la primera versión de 1989 se ve como una película de bajo presupuesto, con efectos, si usted me permite, “chafas”, pero con actores que más que miedo daban risa. Tal vez eso la hace una película que cuando te la topas en la televisión, te quedas mirándola (al menos a mí me pasa), y es que es una película muy entretenida, con una familia muy rara, papá, mamá, una niña (muy feíta), un niño (muy bonito) y un gato (también muy bonito) que se acaban de mudar a una casa de campo en el medio de la nada.

Tienen un vecino, un señor ya mayor que vive solo y se encariña con la familia. La casa esta en una carretera donde pasan muchos tráileres a muy alta velocidad, lo que ha provocado que la mayoría de las mascotas de la zona sean atropelladas y por ende, en el medio del bosque hay un cementerio de mascotas. Los niños de la localidad pusieron un letrero, con faltas de ortografía, lo que hace que el lugar se torne entre siniestro e infantil.  Sin embargo, más allá del cementerio hay unas tierras que dicen que son mágicas y tienen el poder de revivir muertos.

Bueno, pues esta nueva versión es prácticamente lo mismo y haga de cuenta que agarraron la trama, la enterraron en las tierras mágicas y revivió, pero más mala que nunca. Si, como un zombi, pero hecho película.

Los personajes son los mismos, papá, mamá, hija (ahora si muy bonita) e hijo (también bonito y hasta parecido al de la primera versión) y un gato (mas bonito que el anterior)

¿Por qué hago mención de lo bonito o lo feo de los personajes? Porque en esta versión tratan de “hacer algo diferente” y cambian un poco la trama sin salirse de la esencia de la película. Entonces lo bonito se intenta hacer terrorífico, y digo intenta porque jamás lo logra. Aunque la estética de la película es mas elaborada que la primera, no logra provocar miedo sino aburrimiento.

Si, la película se cae estrepitosamente después del famoso accidente del tráiler. No tiene ni la gracia de la primera versión, como cuando el niño, ya revivido, ataca al vecino vestido como algo circense y haciendo unas caras de malo que enternecen. Y como olvidar el “It’s not Fair” antes de morir de nuevo. No, esta versión es muy sosa, bueno, ¡no tiene ni brincos sorpresivos! Todos son demasiado predecibles.

Las actuaciones corren a cargo de Jason Clarke, como el Papá Louis Creed, Amy Seimetz como la mamá Creed (la cual tiene la facultad de tres expresiones faciales), John Lithgow como el vecino (Nota: el gato de la familia se llama Church por Winston Churchill y Lithgow interpreta a Churchill en la serie de The Crown. No recuerdo si eso lo mencionan en la primera versión, pero me llamó la atención que lo mencionan muy claramente en esta y siento que hacen referencia al personaje en la serie… pero esas son ideas mías); los niños son Jeté Laurence y Hugo Lavoie, entre otros no tan conocidos actores. No exagero cuando le digo que el que mejor actúa es el gato.

La producción es buena ¡vaya! No se ve tan barata como la otra. Pero no hay mucho que decir de este nuevo remake. Con aproximadamente 200 libros escritos por Stephen King ¿no podían hacer alguna novedad?

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Acerca del autor

Vilma Aida    


1 comentario

  • Olvidan “críticos” que esta nueva versión no está basada en la adaptación del año de la canica, está basada en la novela de Stephen King. Realmente sabemos que SIEMPRE, sin excepción, las generaciones “oldies” van a defender a capa y espada (por obvias razones) aquello que marcó su infancia sin estar realmente seguros de si aquello fue “bueno”, “malo”, “productivo” o realmente inolvidable. Lo hacen sólo por sentirse con el “derecho” de que fueron primero y antes, lo cual me resulta reverendamente tonto, eso no ha sido ni jamás será garantía de nada!

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