Ciclo Ghibli: Bonus Parte 1 “Lupin III: El Castillo de Cagliostro”

Si somos estrictos, la semana pasada con “Ponyo y el secreto de la sirenita” sería la última película de las 21 películas que Netflix subió de Ghibli; pero para tener una imagen más completa acerca de la carrera como director de Hayao Miyazaki, tendríamos que hablar sobre la película previa a todo el imaginario que estaba por construir en Ghibli.

Pero la historia de Lupin es muy extensa. Empezando a principio del siglo XX cuando en 1905 el escritor francés Maurice Leblanc creó al personaje de Arsenio Lupin, un ladrón de guante blanco que rivalizaba con el personaje de Arthur Conan Doyle “Sherlock Holmes” y que consecuentemente libros, obras de teatro y series de televisión se encargaron de traer a ese personaje a la vida real. Pero fue en 1967 cuando Kazuhiko Kato a.k.a Monkey Punch, es quien crea el personaje de Lupin III para la revista japonesa “Weekly Manga Action”, haciéndolo pasar por el nieto del personaje creado por Leblanc. Así desde el 67 Punch se encargó de escribir historias de este peculiar ladrón. En 1971, debido a la buena recepción del manga, se decide llevar el personaje a su primer anime, que hasta la fecha han sido casi 50 productos del que Lupin III ha sido el protagonista, desde películas hechas directo para TV, series y hasta películas en acción real, la popularidad de este personaje y sus amigos ha crecido exponencialmente.

Pero de la película que nos atañe en este Ciclo Ghibli, es de una de las adaptaciones en la que Hayao Miyazaki fue la mente detrás del anime. Ya teniendo experiencia como animador en series como “Conan el niño del futuro” y algunos capítulos de la serie del propio “Lupin III”, fue con “El Castillo de Cagliostro” en el que debuta como director de un largometraje. Si bien es una película por encargo, Miyazaki toma todos los elementos del manga para escribir una historia redonda llena de acción y personajes memorables.

La película inicia por todo lo alto con un Lupin III y su compañero Jigen escapando de un casino en Monte Carlo después de robarlo y siendo perseguidos por la seguridad del mismo hotel, toda una secuencia de acción animada para que el espectador se deleite la pupila con esa animación frenética y donde Miyazaki pone la cámara para que no nos movamos de nuestros asientos. Después de darse cuenta de que el dinero robado del casino es falso, se dirigen a Cagliostro, donde Lupin sabe que el dinero falso viene de ese lugar; pero en ese viaje se ven obligados a salvar a una chica vestida como novia que está escapando en un auto y perseguida por otro lleno de hombres armados, y una vez más esa persecución te llena de adrenalina por la forma en la que esta construida. Sin poder rescatar a la chica del todo, Lupin y Jigen se dirigen a Cagliostro para rescatar a la chica y deshacerse del dinero falso que el Conde de Cagliostro reparte por todo el mundo.

Ya teniendo experiencia como animador, Miyazaki y su equipo logran crear una película llena de acción pero sobre todo de humor, si bien uno de pastelazo, este sirve perfecto y un par de carcajadas si te saca. El aspecto visual resalta desde el inicio, sobre todo cuando nuestros dos protagonistas ven por primera vez el imponente castillo de Cagliostro que se encuentra rodeado por agua y que se alza por los cielos con torres y torreones impresionantes.

Además de que Miyazaki empieza a explorar los temas que más adelante en su filmografía explotarán de forma única, la crítica al capitalismo y al poder de unos cuantos se ve reflejada de inmediato, el construir personajes grises donde al principio se nos presentan como villanos pero que al final ayudan a Lupin a escapar del castillo como lo es el personaje del inspector de la Interpol Zenigata, que viene a encarcelar a Lupin, pero que en un punto de la película tendrán que trabajar juntos para detener al Conde de Cagliostro.

Con un ritmo acelerado, Miyazaki cuenta una historia original de un personaje muy famoso en Japón, agregándole la fantasía y la imaginación que solo se desprende de la cabeza del director; una ópera prima que raya en la perfección al tratar temas que ya estaban en la mente del realizador, pero sobre todo divertida, a pesar de que en su tiempo la película fue un fracaso, ya que el fandom de la obra no pudo entender por completo los cambios que Miyazaki hizo en los personajes originales del manga, pero que hoy en día es esa primera joya que Hayao le regalaría al mundo del cine y de la animación.

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Acerca del autor

Ivan0     boxd.it/qEKB.

Cinefilo y seriefilo (si es que esa palabra existe) de corazón, realizador frustrado pero la opinión escrita es lo que se me da mejor. Amante de los musicales por muy malos que estos sean cof cof “Cats”, Soy millennial y no tengo problema alguno con eso; y llorar en el cine es la mejor terapia que uno pueda pagar.


1 comentario

  • Si, cuando tienes a Miyazaki y a Lupin en el mismo plano, es de agarrar al personaje en un entorno diferente y hasta retador para Miyazaki, donde la chica en apuros de las historias de Lupin no esta en los estandares de una historia de Miyazaki, especialmente cuando nunca apelaba al sex appeal para vender a su personaje, ademas es una de las historias menos subidas de tono que hubo de Lupin, quien usualmente siempre tiene muchas situaciones que eran para dejar la clasificacion en adolescentes y adultos. Si, Miyazaki nos dio una version distinta de Lupin que fue incomprendida por los fans del ladron pero que nos hizo entender la personalidad que Miyazaki busco para sus futuros proyectos especialmente en remover eso de la “damisela en apuros”

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