Ciclo Ghibli: El Castillo en el Cielo

Una vez más quiero empezar este texto con una pregunta, en realidad son dos, ¿cuál fue la primer película de Ghibli que viste? y ¿cómo fue que entraste a este nuevo mundo de animación?

Mi primer acercamiento con los mundos creados por Miyazaki y compañía, ocurrió con la película de la que escribiré el día de hoy, considerada como la primera  película oficial del estudio (aunque recordemos que “El Castillo de Cagliostro“ y “Nausicaa Del Valle de Viento“, fueron producidas primero por otra compañía).

“El Castillo en el Cielo“marca una de las primeras obras maestras no solo de Miyazaki, si no del cine en general; a pesar de que no es una de las más populares dentro del catálogo Ghibli, si marca un hito dentro de la carrera del cineasta.

Si pudiéramos diferenciar en todas las producciones del estudio, podremos observar que son tres tipos de escenarios los que manejan: El primero es el de la fantasía, creando universos propios, utopías de ciudades casi perfectas, como “Cuentos de Terramar“, “El increíble Castillo Vagabundo“, “La princesa Mononoke“, “Porco Rosso“, “El castillo en el cielo“, entre otras, donde el tema steampunk es muy utilizado, como en las naves de los piratas, los zepelín que aparecen en “El castillo en el cielo“, también el de retratar al Japón feudal en “La princesa Mononoke“ pero dotándolo con otra estética y con un fuerte mensaje ecológico.

El segundo tipo de películas que Ghibli hace son donde las historias suceden en la realidad, pero que suman elementos fantásticos o sobrenaturales, como: “Ponyo“, “El Viaje de Chihiro“, “Mi vecino Totoro“, “El recuerdo de Marnie“, “Arrietty“, entre otras.

Y el tercero, son esas películas donde los personajes no tienen ninguna interacción con el mundo fantástico, donde los vemos en su vida cotidiana, siendo rutinarios, y que se recrean los usos y costumbres de la gente. Estas películas siendo más sencillas en su narración y en la forma en la que se nos cuenta, ya que suelen narrar pequeños momentos en la vida de alguien, como en “Recuerdos del ayer“, “Mis vecinos los Yamada“, o la triste e insuperable por muchos y por mí “La tumba de las luciérnagas“.

Cuando vi por primera vez “El castillo en el cielo“, fue a través de un canal de cable, que sin bombo o platillo la estaba emitiendo; el estudio ya había recibido el reconocimiento mundial con “El viaje de Chihiro“, pero que sin dudas ese tipo de cine sobre todo por allá del 2012 era más difícil de tener acceso, y más para alguien de doce años que nunca fue muy asiduo al anime o al manga (mi primer manga lo compre y leí a los 25), así que a esa edad, mi única referencia a tal cultura era gracias a Dragón Ball, Ranma 1/2, y Caballeros del Zodiaco.

Así que después de miles de comerciales interrumpiendo las mejores secuencias de la película, fue que vi mi primer película de este estudio de animación sin saber que lo que estaba viendo era oro, y no otra película más de dibújitos. Y lo que primero me impresionó fueron las secuencias de acción, sobre todo las que tienen que ver con las naves y escenas aéreas; el inicio de la película es una joya donde vemos como un gran zepelín es abordado por una nave más pequeña repleta de piratas, todo desde el punto de vista de la pequeña heroína Sheeta.

O todo el último tercio de la cinta, donde vemos a los protagonistas llegar a “Laputa“ ese lugar mágico inspirado por los Viajes de Gulliver, y que Miyazaki hace homenaje. Ya que mencione el nombre de la isla, hablemos del elefante en la habitación, el término “Laputa“ viene directo del escritor de los Viajes de Gulliver, Jonathan Swift, que algunos dicen conocía muy bien el término peyorativo del significado al castellano de dicha palabra, pero que dejó en la novela como burla a la Royal Society. Si bien en Japón se le llamó así a la película, en territorios hispanoparlantes tuvo que ser traducida e incluso en España se le conoce como “Lapuntu” en un primer doblaje.

En este caso, Miyazaki solo toma el símbolo de lo que es la isla, y crea a su alrededor un universo fantástico lleno de acción, piratas, y planes secretos gubernamentales. Así conocemos primero a Sheeta, que al principio de la película la vemos viajando con unos extraños hombres, y que gracias a la llegada de los piratas, ella puede escapar.

Después conoceríamos su pasado, la historia de su familia, y del porque cuelga de su cuello una extraña piedra mágica; luego esta Pazu, un niño huérfano que trabaja en un pequeño pueblo minero y que rescata a Sheeta, después de que cae el zepelín huyendo de los piratas y de los hombres del gobierno.

Así los dos emprenden la aventura juntos, de ir hacia la mítica isla flotante escondida por grandes y espesas nubes, perseguidos por los hombres del gobierno y los militares, pero ahora con la ayuda de los piratas. Una de las características del cine de Miyazaki y del estudio en general, es el de crear personajes grises, en este caso como los piratas, en específico el de Dola, siendo la matriarca y la capitana y cabecilla de “este barco” teniendo al rededor a sus hombre que en ocasiones la llaman madre. Dola, al empezar la historia, quiere a como dé lugar el colgante de Sheeta, pero a mitad del metraje la vemos junto a los piratas ayudando al par protagónico a cambio de trabajo.

Personajes que al principio parecen ser antagónicos pero que después no solo se vuelven “buenos“, si no que conocemos mejor sus intenciones, otro claro ejemplo de eso en “El castillo vagabundo“ con la Bruja del Páramo.

A pesar de que la película maneja un humor infantil, sobre todo con la presencia de los piratas, hay temas bastante adultos dentro de la historia (como en la mayoría de las películas del estudio): el respeto al bosque y a la naturaleza y el mensaje anti bélico, mientras vemos la cotidianidad en la que viven los personajes, como la escena donde Pazu despierta, sube al techo y toca una melodía con la trompeta, mientras vemos como amanece el pueblo minero, una escena simple, pero animada de forma sublime. Y quizá esta sea mi escena preferida de toda la película.

Sé que estoy dejando fuera elementos importantes como lo música o ahondar más en los temas que trata la película, pero lejos de querer hacer un análisis exhaustivo, y que como pretexto fue la grata noticia de tener 21 películas del estudio en una plataforma de streaming como lo es Netflix, es solo el de poder expresar y compartir de esa magia que envuelve cada una de estas películas. Para algunos muy conocidas pero que a lo mejor para un niño de doce años es la oportunidad de entrar de lleno en un mundo lleno de imaginación, uno en el que también hay princesas.

Pero que sin duda estas princesas no dependen en nada del factor “príncipe azul” y que son capaces de valerse por sí mismas. En ese 1986 donde teníamos a Disney, pero que no sabíamos todavía, que en realidad necesitamos a Ghibli.

 

Así que, esta es mi respuesta a las preguntas de al principio, y te espero la próxima semana siguiendo con este ciclo: Ghibli, con otra película. Y de nuevo, ¿cuál fue la primera película de Ghibli que viste?

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Acerca del autor

Ivan0     boxd.it/qEKB.

Cinefilo y seriefilo (si es que esa palabra existe) de corazón, realizador frustrado pero la opinión escrita es lo que se me da mejor. Amante de los musicales por muy malos que estos sean cof cof “Cats”, Soy millennial y no tengo problema alguno con eso; y llorar en el cine es la mejor terapia que uno pueda pagar.


2 comentarios

  • Yo solo me voy a preguntar como Pazu logro hacer un huevo estrellado que no solo no se aplasto durante una persecusion intensa sino que no se le salio el contenido de la yema cuando lo compartio con Sheeta… para mi la punta del iceberg de toda esta fantasia

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