CINE-STESIA: Dirty Harry

Cuando el sistema es parte del problema, Harry Callahan y su Magnum 44, intervienen para resolver el dilema sobre qué debe estar antes: la Ley o la Justicia.

Dirty Harry (1971)

Dirigida por: Don Siegel

Protagonistas: Clint Eastwood, John Vernon, Reni Santoni y Andrew Robinson

“I know what you’re thinking. ‘Did he fire six shots or only five?’ Well to tell you the truth in all this excitement I kinda lost track myself. But being this is a .44 Magnum, the most powerful handgun in the world and would blow your head clean off, you’ve gotta ask yourself one question: ‘Do I feel lucky?’ Well, do ya, punk?”

(Sé lo que estás pensando. ‘¿Disparó 6 balas o solo 5?’. A decir verdad, con tanta excitación, perdí la cuenta. Pero como esta es una Mágnum 44, la más poderosa arma del mundo que te volaría los sesos, tienes que hacerte una pregunta: ‘¿Me siento con suerte?’ Pues bien, ¿te sientes así, desgraciado?)

 

Estamos a principios de la década de los 70s y los cambios contraculturales, provenientes de la revolución sexual y el frustrado ideario hippie junto a los dramáticos sucesos sociales y políticos, como la lucha por los derechos civiles, los asesinatos de los Kennedy, Malcom X y Martin Luther King, fueron hecho protagónicos durante la década anterior, conmocionando al mundo en general y dejando una profunda huella en el consciente estadounidense en particular, provocando que la sensación de injusticia e impotencia se generalice en algunos sectores de su sociedad cuyo eco aún sigue resonando hoy. Todos esos eventos también funcionaron como combustible para que el cine de corte policiaco cambie para siempre.

Clint Eastwood encarna al nuevo arquetipo del policía, casi nada se sabe sobre su pasado, quizá una referencia a la Trilogía del Hombre Sin Nombre que unos años antes protagonizó bajo las órdenes de Sergio Leone dando inicio al spaghetti western. Este nuevo policía tiene una personalidad más temeraria y menos contemplativa a la hora de encarar a los criminales, modificando también el carácter del clásico detective de las películas de Film Noir.

Eastwood es Harry Callahan, quien acata las reglas hasta que estas dejan de funcionar. Es en este punto de quiebre en el que su férrea política de actuar de forma agria y sarcástica, pasa a ser de hostigamiento e ira. Un cazador que no duda en aplicar la tortura para obtener la verdad. Su frustración es el puente que conecta su indignación ante el crimen y su sentido de justicia ante todo, inclusive la Ley.

La secuencia inicial y muchas de sus escenas posteriores forman parte de las más representativas del cine y su trama la hace una pionera en este subgénero policiaco y un clásico indispensable por la forma en que denuncia la falta de acciones y decisiones concretas por parte de las autoridades para contrarrestar los ataques de un criminal trastornado, lo cual da lugar a la aparición del furibundo justiciero, convencido de que las reglas dejaron de funcionar y que ahora forman parte del problema. Su único propósito es el de hacer justicia haciendo que su Mágnum 44 hable por él.

Acá se inicia el estrellato de Eastwood  y la saga completa, compuesta por 4 películas más que se extienden hasta 1988, confirman su influencia que va desde Bruce Willis hasta Arnold Schwarzenegger, desde “The French Connection” (Contra el imperio de la droga – 1971) protagonizada por Gene Hackman hasta “The Departed” (Los Infiltrados – 2006) con Leonardo Di Caprio y dirigida por Scorsese. ¿Necesitamos hoy un Harry Callahan?

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Rafini    


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