Citizen Vigilante: Mucha Sangre, Poco Cine
Todos estamos al tanto. La inmigración masiva en Europa es un tema que arde y justo en medio de la controversia surge Citizen Vigilante, el más reciente proyecto del polémico Uwe Boll y estelarizado por el defenestrado Armie Hammer, en su regreso al cine tras enfrentar graves acusaciones.
Debido a su temática altamente sensible y políticamente incorrecta, Citizen Vigilante ha sido prohibida en Alemania y recibido proyecciones limitadas en Estados Unidos. En respuesta a la velada censura, ha sido filtrada en diversos medios e inclusive Elon Musk la ha compartido en su totalidad en su cuenta de X. Por supuesto, medios de izquierda han atacado fuertemente la cinta por su temática anti migración y supuestamente racista aunque poco o nada comentan sobre su calidad fílmica.

En Cinescopia, por supuesto, no nos podíamos quedar fuera del tren y la vimos ¿El resultado? Una oportunidad perdida.
Citizen Vigilante va de una serie de horrendos crímenes que son perpetrados por inmigrantes ilegales en varias ciudades de Europa ante la indolencia e incluso beneplácito de las autoridades. Solamente el Vigilante Ciudadano, ya una leyenda urbana, se opone a ello dando caza sistemática a tales delincuentes y a los jueces que por motivos ideológicos no aplican las penas correspondientes. Por supuesto, la policía no está contenta e igualmente perseguirá a este vengador callejero.

No emitiremos juicio político alguno pues en Cinescopia no hacemos eso. Uwe Boll es considerado el Ed Wood contemporáneo y el Juan Orol europeo por ser un cineasta terrible y aquí lo demuestra con creces. La narrativa de Citizen Vigilante es inconexa. El desarrollo de personajes es nulo. Secuencias de acción apenas aceptables con mucho gore pero poco impacto. Solo el último cuarto de la película ofrece, digamos, justicia para quienes comulgan con el tema anti inmigración. Bien vale la pena saltarse el vídeo hasta los minutos finales. Por si fuera poco, Armie Hammer ofrece una actuación tan mala como la de un festival de escuela. Los años lejos del cine claramente afectaron sus habilidades interpretativas.
Pero ¿entretiene? Como dijimos antes, solo los minutos finales valen la pena. Quienes esperen a un John Wick rubio peleando contra radicales islamicos en trepidantes secuencias de acción quedarán profundamente decepcionados. Ni para un soponifero domingo.

¿Hay que verla?
Solo si se pretende apoyar la causa. Acaso la única cualidad de Citizen Vigilante es que aborda sin tapujos ni adornos una problemática real. Los diálogos en ciertos momentos pronuncian lo que pocos se atreven a decir y esa es la causa de su prohibición.
En otras palabras, es congruente con su temática pero carece de calidad cinematográfica. Ni siquiera yo, votante de derechas, podría defender un filme que apenas si tiene algunas escenas satisfactorias. Lo que pudo ser un sanguinario y polémico thriller de acción acabó en un telefilme sin gracia. No importa cuan bueno sea el mensaje si el filme está tan mal hecho. Una lastima.