Dragon Ball Super: Broly – Nostalgia Saiyajin para los padres y sus pequeños insectos

Por Rodrigo Emmanuel Salcido Lara

@Rock1go

 

Dragon Ball Super: Broly es una película que bien podría haber formado parte de una saga de relleno posterior a la de “Supervivencia Universal” y fraccionada de 12 a 14 capítulos sin problema. Es notorio que las ideas se van esfumando después de tantos años de fervientes batallas y parece ser más complicado al paso del tiempo lograr congruencia entre historias y personajes, pues como es costumbre, se niegan a dejar a la gallina de los huevos de oro.

El objetivo de la cinta es atrapar a la generación chavorruca ávida de nostalgia y a las nuevas generaciones de niños preadolescentes. Se repite la misma fórmula que ha funcionado históricamente: Un “nuevo” villano (entrecomillo porque ya existía una película sobre Broly en los 90’s), nostalgia, peleas espectaculares, nuevas transformaciones, nuevos personajes, los discretos dibujos con tintes eróticos, escenas de relleno, chistes malos, el mensaje bonito y el final feliz.

Se agradece que conservaran las voces latinas de los personajes, aunque no la esencia, en particular de “El Gran Freezer”, el cual me generó un mal sabor de boca y decepción pues se muestra complaciente, generoso y buena onda, lo cual es ridículo, siendo que ha sido el villano más despiadado de todos, pero tal parece que los escritores dieron el “viejazo” y fueron muy condescendientes en el papel de este personaje.

La historia nos cuenta la manera en que vivían los Saiyajin hace poco más de 40 años, el sometimiento del régimen de King Cold, su retiro y la transición del poder hacia su hijo Freezer, quien como es por todos sabido, se encargó de destruir al planeta Vegetta con todo y sus habitantes. La primera media hora está destinada a los fans más añejos y puristas del anime, pues tiene tintes muy emotivos al ver al príncipe de los Saiyajin “Vegeta” siendo un bebé y niño, a su padre “el Rey Vegeta”, de igual manera se presenta al bebé Kakaroto y a sus padres: Bardock y Gine, además de viejos conocidos como Raditz y Nappa.

Este preámbulo da entrada a la época actual en donde se desarrolla la mayor parte de la historia, en donde por vanidad roban 6 esferas del Dragón que se encontraban custodiadas por Bulma, lo cual causa la intriga de nuestros héroes y los hacen ir hacia el “continente del hielo” donde se ubica la séptima y última esfera, mientras en el espacio súbditos del ejército de Freezer encuentran casualmente a Broly y a su padre en un planeta inhóspito donde permanecían varados por algo así como 30 años tras haber huido del planeta Vegetta y tener un gran resentimiento contra el Rey, ignorando que ya no existe ni este ni su planeta…

En fin, Freezer está detrás del robo de las esferas y acude a donde están las 7 que es el “continente de hielo”, y todo se concentra ahí. Freezer manipula al Padre de Broly y al propio Saiyajin para que pelee contra Vegeta, quien sin más comienza a divertirse con Broly quien rápidamente se descontrola e incrementa su poder para que se desarrollen espectaculares batallas con cambios de escenarios que llegan a confundir, pues de estar sobre un panorama helado se pasan a la lava, luego a hielo, luego a lava y así… mucho chingadazo, mucha explosión, mucho músculo, pero al final, para fortuna de todos vuelve a reinar la paz… ¡fiu!

En general es una película mediana, donde si creciste frente al televisor viendo cada capítulo estas obligado a ir con todo y tus pequeños insectos.

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