Editorial Cinescopia: El absurdo culto al Villano en el cine

No nos engañemos: no son héroes, no son fascinantes, interesantes, complejos… los asesinos son una plaga y su lugar es la silla eléctrica. No obstante, el que despreciables sociópatas homicidas hayan sido elevados a la categoría de celebradas personalidades refleja un inquietante aspecto de la naturaleza humana: un gusto absurdo por la violencia y el morboso placer por el sufrimiento ajeno.

Por lo tanto, no es de extrañar que connotados criminales sean reverenciados en sendas películas, series, novelas, etcétera, y que a su vez sean prácticamente homenajeados con la creación de personajes ficticios inspirados en ellos y que alcanzan igualmente la fama y la admiración de las masas. Personajes que alcanzan el famoso “estatus de culto” pese a representar lo mas vil y miserable de la condición humana y son parte del imaginario popular o están en vías de serlo.

 

Así, mientras en hispanoamerica nos endilgan series que glorifican a los narcotraficantes, en Hollywood resulta lucrativa la presencia de personajes de ficción que mas que emoción debían causarnos asco. Y entonces ¿cuales son los personajes que pese a ser unos peligrosos sociopatas se han vuelto objeto de una absurda admiración? Solo nos enfocaremos en personajes ficticios, de modo que asesinos celebres como Ted Bundy no serán mencionados, y en aquellos que no solo son populares sino que son glorificados por las propias historias en las que aparecen.

 

1.- Hannibal Lecter (Creado por Thomas Harris)

Brillante, refinado y hasta seductor. Eminente psiquiatra forense que usa sus conocimientos e intelecto para satisfacer sus depravados apetitos: la tortura y la antropofagia. Un ente por demás despreciable cuyo intelecto ha sido requerido para capturar a asesinos igual de viles pero menos sofisticados, lo cual añade a su ya insufrible naturaleza una soberbia que resulta en si misma un pecado. La siniestra sonoridad de su nombre y la máscara con la que se le intenta contener son icónicas y las magnificas actuaciones de quienes lo han interpretado han creado a un semidios de lo inmundo. Es detestable.

 

2.- El Guasón (The Joker. Bill Finger, Bob Kane, Jerry Robinson).

No podía faltar el “príncipe payaso del crimen”. Psicópata que a lo largo de su prolongada vida editorial ha sido abordado y recreado tantas veces que su complejidad hace casi imposible analizarle. Su paso por el cine habría de ser objeto de un articulo para si mismo, pero su elevación a los altares de los personajes absurdamente reverenciados llegó con la película homónima de Todd Phillips (2019): ya no es un genio criminal peligroso y despreciable, sino una compleja e interesante “víctima del sistema” que pese a matar sin el menor remordimiento ha de merecer nuestra simpatía y solidaridad, pues “todos somos el Joker”. El reciente laureado Joaquin Phoenix y su discurso contra el consumo de carne somo añade mas pimienta a este alucine. Alguien que debería recibir la inyección letal está bailando en unas escaleras…

 

3.- Darth Vader (Saga Star Wars)

Que si es el verdadero protagonista de esta fantasía espacial, que si es el elegido por La Fuerza, que si es muy “cool”, que si se redimió y blah, blah, blah… Pero es un peligroso sociopata, pésimo esposo, aún peor padre, narcisista casi al punto del delirio y un prolífico multi asesino que alcanza el grado de genocida ¿algo mas? Ya hemos mencionado que sin el Star Wars no es Star Wars… y el que verlo masacrar a un grupo de rebeldes en Rogue One (2016) fuese un momento cumbre y celebradísimo por los fans resulta por lo menos inquietante. Es un villano ¿o ya lo olvidaron? Y los malvados no son “cool”, en serio, y su “heroica muerte” no limpia cientos, cuando no miles, de muertes.

 

4.- Joe Goldberg (Novelas “You” y “Hidden Bodies” y serie homonima, de Caroline Kepnes)

Aun no alcanza el estatus de culto, pero se perfila para conseguirlo. Un sociopata con personalidad compulsiva y afectado por una seria erotomanía que lo lleva a extremos asesinos con tal de conquistar y proteger al objeto de su afecto. No es un asesino sádico, pues matar no es su principal motivación ni encuentra placer en ello, sino que es un medio para un fin. Su inteligencia, carisma y condición de enamorado cual caballero medieval por momentos nos hacen olvidar que es un peligro absoluto para la sociedad y encerrado de por vida es como debería estar… “pero es taaaan lindo”. Ahí vienen mas temporadas de Joe y sus fechorías.

 

5.- Negan (The Walking Dead)

Se podría argumentar que en realidad es un producto de su realidad,un mundo devastado por una plaga zombie, pero seamos realistas: torturar y matar salvajemente en morbosos espectáculos públicos no es precisamente la mejor manera de reconstruir la civilización. Su brutal ejecución de personajes importantes ha sido vista una y otra vez en Youtube. Su chaqueta de cuero, pañoleta roja y bat con púas llenaron las convenciones de nerds a nivel mundial. Hasta un cameo hizo en un videojuego de peleas (lo confieso: yo lo descargue…pero para poder golpearlo). Con la caída en popularidad de la otrora adictiva serie Negan está cayendo en el olvido, pero en su momento acaparó la devoción de incontables seguidores. Pero es un asesino inescrupuloso, sin duda.

 

6.- Pero ¿solamente ellos?

Hay villanos que parecían aplicar para este listado pero en realidad son malvados en toda la extensión. Joffrey Baratheon, personaje de Game Of Thrones, es un villano tan bien estructurado que causa justo lo que debe causar: repulsión absoluta. Nadie anda por ahí diciendo “todos somos Joffrey”. Es tan odiado que su muerte fue celebrada por los fans y el joven actor que lo interpretó en la archifamosa serie, Jack Gleeson, ha preferido alejarse del medio.

Light Yagami, del manga y anime Death Note, es un prolífico asesino y cuya inmensa soberbia lo lleva a buscar ser un dios. Pese a su gran intelecto, el guion no busca que le admiremos o apoyemos su causa. Es pedante y antipático. Y al final recibe su merecido de forma deshonrosa. Un gran logro argumental (ignoren el mamotreto de Netflix, por favor).

John Doe, de Se7en, bien podría ser un “justiciero” pues entre sus victimas hay delincuentes…pero de simpático nada tiene y la película hace bien en no querer presentarlo como tal.

Conclusión

Sin importar cuantos adornos, complejidad y dramatismo le espolvoreen, un acto malvado sera siempre un acto malvado. Punto

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Acerca del autor

Dr. Dark    

Médico de profesión y cinéfilo de corazón. Amante del buen cine y destructor del que no lo es.


3 comentarios

  • Una cosa es cierta, sin un buen villano, no tiene sentido crear un heroe. Es como con las telenovelas (no las de narcos), todas van a lo mismo, a que el galan bese a la chica, y tecnicamente ver telenovelas es como ir a comer tacos a diferentes taquerias… pero no vemos las telenovelas por ver si se llegan a besar los heroes, sino la vemos para ver como los villanos haran lo posible para que ese beso no ocurra… es entonces que vemos lo que difiere a cada taqueria, la salsa que le pongas a esos tacos, algunas te harán querer ponerle mas y otras haran que huyas de la taqueria, en todo caso la salsa hara que te de una pinche gastritis… (y es sin duda el villano de la taqueria)

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    • Es verdad: no hay Belerofonte sin la Quimera. Pero aqui lo que nos ocupa es el absurdo que implica idolatrar a asesinos inmundos, que deberian causar repulsa y no devocion. Saludos, estimado!

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