Escala Suicida: Otro típico churro de acción ruso

Debo confesar que no sé mucho de cine ruso, son pocas las películas que me ha tocado ver de este lejano país. Sin embargo, parece ser que Putin quiere mostrarnos que Rusia es un país donde se hacen cosas divertidas y de calidad… pero no.

Escala Suicida (Ekipazh, Rusia, 2016) es la historia de “Macoy”, un joven y gran piloto militar muy indisciplinado y rebelde pero con muy buen corazón, que queda demostrado en la primera escena donde tiene que pilotear un avión de carga lleno de juguetes para unos niños de un orfanato y justo antes de despegar llegan 5 camionetas BMW con sendos moños de regalo, le ordenan que los suba al avión y lleve a un cliente rico millonario. Tiene que cumplir la orden. Ya en vuelo, al avión empieza a fallar por el sobre peso y hay que soltar la carga, se le ordena que suelte los juguetes pero Macoy no puede dejar a los niños sin ellos (ahí queda demostrado su buen corazón) desobedece la orden y tira las camionetas BMW, acto seguido es despedido y se dedica a buscar trabajo en una aerolínea comercial.

Cuando hace su examen de admisión es evaluado por un duro piloto de la aerolínea pero se dan cuenta que es “Un gran piloto”. Ahí conoce a una chica. Lo contratan y pasa una hora de película planteando la historia de cada personaje principal, secundario y de relleno, para que en un viaje a Asia les avisen que hay una isla donde solo hay una fabrica, un aeropuerto y un volcán, este ultimo esta haciendo erupción, entonces deciden ir a rescatar a los habitantes de la isla.

La película empieza como comedia, después vemos romance, intriga, un poco de sexo (muy poco, pero crucial para el desarrollo de “ese” personaje secundario), drama, desastres naturales, actos heroicos que rayan en película de súper héroes, situaciones absurdas, situaciones más absurdas, situaciones ridículamente absurdas, momento de reflexión y reconciliación familiar y a pesar de todo esto, la película es plana y larga.  

Nada tiene sentido, se enfrentan a obstáculos cada vez más imposibles de sortear y de las maneras mas absurdas son resueltos. Yo he oído que los pilotos rusos son de los mejores del mundo pero en esta película no solo son buenos: casi que tienen súper poderes. Las situaciones son predecibles desde el primer momento. Los chistes son de primaria. Tal vez lo único un poco rescatable son los efectos especiales del volcán haciendo erupción.

Actúan, muy mal, Vladimir Mashkov, Agne Grudyte, Sergey Shakurov, Sergey Kempo entre muchísimos más. Dirige Nikoly Lebedev, que bien merece unos meses en Siberia después de esta cosa que quiere llamar película de acción y aventuras.

Por cierto, la película se proyecta muy mal doblada al español y con los nombres de los personajes diferentes a lo originales, algo que solo la empeora.

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Vilma Aida    


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