¡Feliz cumpleaños Mr. Wolf!

Andaba por el bosque, nuestra minina merodeando, cuando de cerca cauteloso, un lobo la estaba mirando. De pronto la gatita, aguzó bien sus orejas y miró al lobo cerquita haciéndole extrañas señas. Ambos se acercaron, con miedo, duda y reserva, se olfatearon hasta que Cat maulló inquieta:

¿Por qué tienes esas orejas tan grandes? A lo que el lobo respondió: Para escuchar mejor.

¿Y esa nariz tan grande? Es para oler mejor.

¿Y esas patotas tan grandes? Son para andar mejor.

¿Y esos ojotes tan grandes? Son para ver las pelis mejor….

La minina ronroneó y a Cinescopia se lo llevó.

Desde la Iberia gallega y luego de haber aullado ante el temido cazarrecompensas, Mr. Wolf se unió apenas un par de meses atrás a esta familia cinéfila que le dio la bienvenida gustosa y que de igual forma, hoy celebra su cumpleaños con un post dedicado al director favorito de nuestro querido lobiño, ni más ni menos que Quentin Tarantino aquí recordado con algunas de las mejores escenas de sus películas.

¡Que los cumpla muy feliz! Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu

 

Sin City (2005)

El Fett

Mr. Wolf, primeramente déjeme felicitarlo de un buen aullido y extenderle todos los buenos deseos en este su cumpleaños, así mismo no dejando pasar agradecerle su aportación y su toque a Cinescopia.

Fíjese que sufrí una encrucijada; primeramente recordé la escena de The Wolf (Algo lógico) en Pulp Fiction, pero después pensé que muchos ya seleccionarían la mejor cinta de Tarantino, entonces volteé al sótano y  fijé mis atenciones en su producto menos afortunada llamado Death Proof, en esa colaboración de cine serie b llamada Grindhouse y en donde por extraño que aparezca su compadre Robert Rodriguez salió mejor parado con la divertida Planet Terror ¿Está de acuerdo conmigo? Pero luego recapacité en la calidad y afortunadamente recordé ese momento en Sin City que el Sr. Tarantino dirigió por encargo nuevamente de su amigo Rodriguez, aquella en donde un medio desollado cadáver de Benicio del Toro entabla una conversación con un Clive Owen desesperado por deshacerse del cuerpo a bordo de un vehículo sin gasolina ¿Fenomenal no lo cree?

Conservando toque y estilo, se nota a leguas de distancia los elementos marca “Tarantino” en dicha secuencia comenzando por las largas conversaciones sentados (En esta vez no una mesa pero si un carro) de temas que a primera instancia parecerían efímeros, pero que a través del lenguaje y habilidad narrativa de Quentin se vuelven en segundos complejos; en segundo lugar el elemento de la bebida o el cigarro imprescindible en dichas charlas y por último y mas importante, esa apremiante atención y tensión que hacen a la mencionada conversación el punto de interés de la secuencia.

Siempre he considerado a Tarantino como un cineasta no solo con grandes influencias del western, del cine serie b, del cine de artes marciales y del épico, sino también teatrales, y si me pongo estricto creo que dando mas relevancia a este último apartado, logrando una cohesión secuencial abrumadora en ocasiones con charlas, mesas, suspenso y mas charla confinado a un espacio tan cerrado en ambiente pero rico y vasto en elementos cinematográficos ¡Es un grande!

 

Kill Bill Vol. 2 (2004)

Arquicruz

Muchas Felicidades Mr Wolf, que el día en que usted nació si bien no cantaron los risueñores si aullaron todos los cánidos de este planeta (incluido César Millan) y para festejarlo le dedico una de mis escenas favoritas de uno de los directores más cabrones que esta buena Tierra haya conocido.

Luego de azotar mi cabeza contra la pared (ya que hay muuuuchas escenas de este director dignas de mencionarse) he concluido que la siguiente es la mejor:

True Romance (1993)

Bedub

Mr Wolf, la verdad, la verdad no me gusta Tarantino como director pero como escritor es otra historia y al igual que Woody Allen considero que ese es su verdadero talento. Por lo tanto la escena a continuación es de True Romance dirigida por Tony Scott, en la que es muy fácil identificar los elementos recurrentes en las obras de Quentin. Así que, Mr wolf Happy birthday y siga disfrutando a Tarantino como escritor, por favor.

 

Reservoir Dogs (1992)

Ed Sunderland

No fue fácil escoger entre escenas predilectas de Tarantino para Sr. Wolf, pero más allá de su nombre que es una directa referencia a uno de los personajes más interesantes que el director ha hecho, ésta escena es una muy difícil de olvidar por parte de cualquier contador de historias.

La manera en la que está dirigida refleja a Quentin mostrando todo el despliegue de efectos de su repertorio, desde su transmisión autoral, pasando por un intercambio de diálogos memorable, una selección de canciones que acompañan de una manera muy bizarra pero adecuada el tono escénico y un muy normalizado pero directo manejo de la violencia coreografiado de manera inolvidable, acompañado de un juego de cámaras que remonta los orígenes del cine independiente que Tarantino por las venas de toda su filmografía, estamos entonces ante un momento cinematográfico que no solo queda impreso en la memoria del espectador, si no que documenta el valor singular que el séptimo arte puede dar a una situación, asimilada de manera tan normal si la consideramos como algo que nunca podría suceder, tan perturbador pero al mismo tiempo tan divertido de verse:

 

Pulp Fiction (1994)

Kim Tobias

Escoger una escena de Pulp Fiction es algo complicado ya que esta cinta contiene muchas escenas emblemáticas, teniendo como principales la escena del pasaje bíblico de Ezequiel y la famosa escena de baile entre Mia Walllace y Vincent Vega. Pero hay muchas otras que no pueden pasar desapercibidas como es el caso de la escena de la violación de Marsellus Wallace (Ving Rhames). Y es que esta secuencia es la culminación de un desafortunado enfrentamiento entre Butch (Bruce Willis) y “su jefe” que se vuelve en contra de ambos al ser raptados por un par de enfermos. Así que en la siguiente escena vemos que al lograr escapar, Butch decide dejar a un lado diferencias y salvar al temido Wallace del abuso sexual de que está siendo víctima, nada más y nada menos que con la ayuda de una poderosa katana. Al final de todo, un muy dañado Marsellus (quién literal dice “I’m pretty fucking far from ok”) se avienta un par de frases épicas todo para que Butch pueda huir y ambos dejar todo en el pasado. Con especial dedicación para el estimado Mr. Wolf que sé que disfruta esta escena tanto como yo, siendo fan de Tarantino. ¡Que pase un cumpleaños feliz! 😀

Inglorious Basterds (2009)

Cat Movie Lee

Mi muy querido Lobito, qué decirte cuando sabes perfectamente lo que te quiero y lo que deseo todos los días tu felicidad. Siempre, sin excepción, las películas de Tarantino me han recordado a ti, no por tu carácter sino porque sé que te encantan y que las disfrutas como pocos. Aunque bueno, algo acidito sí que eres corazón.

Pensé en tantas escenas Tarantinas, desde la que lleva nuestra canción (Let´s stay together) en Pulp Fictión con el gran Travolta y la grandota Uma, luego pensé en otra que me ganó Ed y finalmente tuve a bien a recordar la gran Inglorious Basterds, película redonda, maravillosa y desde mi punto de vista, la mejor lograda del director. Por la cantidad de talentos reunidos en esa historia, por la historia misma capaz de cambiar el rumbo de la historia derrocando a través del cine al mismísimo Hitler y las tramas de venganza, amor y odio que ahí se entrelazan.

Elegir una escena, una sola, me resultó tan difícil que no me quedó de otra que irme por la que en medio de la tensión más fuerte es capaz de soltarme una carcajada.

Lobito, sé que te molestan tanto los yanquis que esta escena en donde Christopher Waltz, Brad Pitt, Diane Kruger, Eli Roth y Omar Doom dejan en evidencia la infinita estupidez de los gringos para los idiomas, que me resultó fabuloso dedicártela para verte sonreír con el peor italiano de la historia del cine 😉 tqm:

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Cat Movie Lee    


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