First Man: Una gran experiencia mágica y espacial

Damien Chazelle está en la mira como uno de los directores del momento desde Whiplash, una cinta que logró una nominación al Oscar a Mejor Película aún con su esencia de película independiente. Tres años más tarde, el estadounidense regresó con una película musical con algo de controversia, La La Land; mientras la amas o la odias, el director tiene un nuevo proyecto con polémica de por medio, First Man, la cual retrata la vida del primer hombre en poner un pie sobre la luna.

Centrada entre los años 1961 y 1969, desde las primeras investigaciones hasta el momento que se transformaría en leyenda, First man es un relato biográfico de Neil Armstrong y la legendaria misión que lo convirtió en el primer hombre en la luna. El filme es una adaptación del libro First Man: A life of Neil A. Armstrong.

El filme es, en esencia, una narración íntima sobre el famoso astronauta que abarca tanto su vida familiar como las dificultades y el proceso laboral que lo llevó a la misión más importante de la historia; en ella, vemos el lado más desconocido hasta ahora de Armstrong, conectándonos con sus motivos detrás de una persona aparentemente inquebrantable.

La cinta mantiene un ritmo pausado desde sus inicios que se va alternando con secuencias de acción que están dirigidos de manera que la audiencia se pueda sentir parte de ese momento, aumentando la curiosidad por adentrarnos en cada detalle que nos guía al desenlace que todos conocemos.

El lado técnico de la cinta es de lo más destacado, por lo que verla en pantalla IMAX me parece imprescindible, al menos la primera vez. Tanto la edición como la fotografía hacen mancuerna ideal para crear una atmósfera íntima en cada escena del filme, ya sea para conocer más del entorno familiar de nuestro protagonista o para hacernos sentir parte de la misión en la que se encuentra. Cada juego de tomas (énfasis en los sucesos en movimiento) ayuda a crear un contexto personal más allá de solamente hacer lucir el escenario, acompañadas de una banda sonora impresionante y cautivadora.

Mención especial para las actuaciones de ambos protagonistas, que interpretando a Neil y su esposa, armonizan cada escena de manera que el interés se mantenga latente. Ryan Gosling se acomoda de manera adecuada a la personalidad poco expresiva del astronauta; mientras que Claire Foy sigue demostrando sus capacidades histriónicas al interpretar a una mujer fuerte e inteligente, dando un empuje especial a cada aparición que tiene en escena.

Las palmas se las lleva la última parte de la película, ese esperado 20 de julio de 1969 que resulta además un viaje imperdible en pantalla; una experiencia cinéfila deleitable en la que el director consigue hacernos parte de un histórico momento, no solo visual sino también sonoramente, al incorporar de manera ideal dichos elementos para lograr exaltar y emocionar, dejando la sensación de que cada parte del recorrido ha valido la pena.

First Man es una cinta (sí, basada en hechos reales) que vale totalmente la pena ver, no solamente por el momento histórico que representa, y que extrañamente no se siente tan patriótico, sino porque es un experimento visual muy emocionante en el que incluso el toque conmovedor se siente cómodo. Una película necesaria para cualquier fanático del espacio pero sobretodo para cualquier cinéfilo.

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Acerca del autor

Kim Tobias   @kimm_tobias  

Enamorada del cine clásico y los guiones astutos. También odio los finales felices... ["La estimulación visual es la razón del cine. De otra manera podríamos simplemente apagar las luces y llamarlo radio" R.A.]


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