John Wick 3 – Parabellum: Keanu y su perro vs. el mundo

¡Pinche adrenalina! La tenía ya hasta arriba y eso que ni siquiera había empezado la proyección del tercer capítulo de la saga del ex-asesino a sueldo favorito de todos: el dog-lover John Wick. Y la verdad, ¿cómo no estar así de emocionado? Cuando descubrí la primer película, me enojé conmigo por no haberla visto en la pantalla más grande a mi alcance. Lo tiene todo: un buen guión (y lo mejor, ¡original!), secuencias de acción genialmente ejecutadas, una inexpresiva pero carismática actuación de Keanu Reeves, un acertado elenco de villanos y una historia con la que podemos sentir empatía con el personaje y sus muy violentas acciones. Vaya que lo peor que jamás hará ese Theon Greyjoy (o Alfie Allen…¿sabían que es hermano de Lilly Allen?) fue matar al cachorrito de Keanu Reeves sólo para medirse el pene contra él. En mi vida había disfrutado tanto un film de acción, género que había estado pasando por una fuerte decadencia y estaba relegado a un público muy determinado, y terminé viéndola tres veces en una sola semana. De tanta testosterona hasta me cambió la voz otra vez. Cuando la secuela John Wick: Chapter 2 fue anunciada, hubo un cierto temor de mi parte al pensar que quizá no lograrían igualar o superar la calidad de la original. Pero dándonos una sonora Wick-slap!, Keanu nos golpeó y asombró con una entrega aún más espectacular. En esta ocasión, el pasado de lanza fue Santino D’Antonio (Riccardo Scamarcio), que obliga a Wick a salir del retiro, sólo para traicionarlo. Esto es lo que finalmente lo quiebra y lleva a romper las reglas del Gremio de Asesinos internacional al que pertenece, asesinando a Santino dentro del Continental, el lugar neutral para los miembros de la organización criminal. Agorafóbico resulta el final que ve a John y su perro huyendo a contrarreloj de Nueva York, ahora plagado de cientos de asesinos que están en busca de la recompensa de 14 millones de dólares por su cabeza. Un perfecto cliffhanger que hizo eterna la espera para el cierre de la saga con Parabellum. Y la espera valió cada segundo.

Comenzando exactamente donde terminó la anterior, nos uniremos a la frenética fuga de John de una ciudad en donde todo mundo es un sicario ansioso por matarlo y cobrar la recompensa: el vagabundo, los peatones, los vendedores y ¡hasta el cabrón que estaba sentado en el cine junto a mi! Wick no puede confiar en nadie y, para sobrevivir a la cacería por su cabeza, habrá de usar todos sus recursos, instintos y habilidades. Aquí radica la verdadera enjundia de esta saga de acción: la creatividad de sus coreografías y muertes. Un cliché de los filmes de acción son los enfrentamientos a balazos, ¡todos son iguales! Si ya viste uno, los viste todos. Pero dando otro Wick-slap!, el director Chad Stahelski lleva más allá estas secuencias y las dota con una creatividad que las hace únicas, originales y muy entretenidas. Y este vato vaya que se la sabe ya que, además de ser director, es un experto en artes marciales que mucho tiempo fue stunt o doble de acción en varias producciones como The Crow (reemplazando a Brandon Lee tras su sorpresiva muerte) y en la trilogía de Matrix, siendo precisamente el doble de Reeves. Nada de peleas falsas a computadora, las coreografías están tan magistralmente ejecutadas, que tus ojos olvidarán parpadear. No sé cómo rayos lo hicieron, pero se guardaron las mejores muertes para esta película. Ese John Wick te mata 5 veces antes de que toques el suelo.

Parabellum no es sólo violencia. Cuenta también con una cinematografía, a cargo de Dan Laustsen, que resulta un deleite visual. A leguas se nota el minucioso cuidado que tiene con respecto al color y sus contrastes, ya sea en exteriores e interiores. Resulta admirable la secuencia de la oficina de cristal por la dificultad que debió haber presentado filmarla. En cuanto a contenido, el guión profundizará aún más en el personaje de Wick y sus motivaciones presentes, además de que nos dará atisbos de su pasado que nos ayudarán a entenderlo, y quererlo, todavía más. De igual manera, se resuelven algunas dudas que rodean al Gremio de Asesinos, su trasfondo y costumbres. La verdad admiro mucho el orden tan preciso con el que la maquinaria de dicha organización funciona, una burocracia tan efectiva que si la Liga de Asesinos de Ra’s al Ghul la tuviese, habrían matado a Batman desde hace años.

Para los personajes nuevos, Stahelski vuelve a elegir un perfecto reparto. La adición de Halle Berry es una de las principales joyas del filme. Su misterioso personaje resulta esencial para Wick y se lleva la que es probablemente la mejor secuencia de toda la película. El riguroso entrenamiento al que se sometió para la filmación, en verdad la convirtió en una máquina de matar. Si le dan su spin-off estaré ahí el día del estreno. Se añaden además la veterana Anjelica Huston, Mark Dacascos y Asia Kate Dillon. Cada uno tiene su importancia y momento de robarse la cámara, incluso el basketbolista Boban Marjanovic con un cameo que no se olvidará tan fácilmente. Repiten Laurence Fishburne, Ian McShane, Lance Reddick y el pitbull como el perro sin nombre.

Keanu Reeves se consolida como el verdadero héroe de acción. Después de ver su desempeño en la trilogía, me atrevería a decir que fácil se la mata a Liam Neeson, Bruce Willis, Schwarzenegger, Stallone y a todos sus dizque indestructibles, bola de pitochis inseguros al lado del sencillo e inexpresivo Wick. Honestamente, ¿quién de ellos podría tener una oportunidad contra este asesino? Estoy convencido de que el único que está a su nivel es el otro emblemático personaje de Reeves, el mismísimo Neo, y ese es un crossover que definitivamente pagaría por ver.

Parabellum estrena hoy, 17 de mayo, completando la mejor saga de acción que he visto. Cada balazo, cada cuchillada y cada golpe está pensado para ser asestado en el momento y lugar correcto en todas las peleas que componen esta oda a las artes marciales y a la violencia. Pero no pienses mal, jamás cae en lo gore ni grotesco. De hecho resultan hilarantes varias de estas secuencias, balanceando la narración sin caer en los chistes excesivos. Si de casualidad te toca sentarte en las filas de adelante, llévate un paraguas para el baño de sangre que presenciarás y una bolsa para recoger los casquillos que caerán a tus pies. Y recuerda no hacer enojar aún más a John Wick.

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Acerca del autor

El Markovich   @ChocolateBono  

Observador de la escena humana dentro y fuera de la pantalla. El cine y el chisme son de mis cosas favoritas, así que heme aquí. Yo sólo doy mi opinión, al final tú decides.


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