Joyas Ocultas de la Animación: Mio Mao

En mi caso, dicen que cuando uno se convierte en papá, cambia todo tu mundo: tu estilo y ritmo de vida, tus amigos, tus actividades, tu forma de comer, tus idas al cine, y un gran etcétera. Al principio pensé que la gente exageraba con tales afirmaciones, pero tras experimentarlo en carne propia me di cuenta al instante que todo era cierto ¡Y todo es todo! ¡Literal! Yo siendo un gran amante de los análisis deportivos y en especial del canal ESPN, he tenido que cambiar mis gustos y preferencias televisivas a raíz de la convivencia con mi hija, una bebé hermosa que me hizo descubrir cierta plataforma llamada Baby First.

Mi sorpresa al principio vino del lado “mercadológico” (la sangre y profesión llama), pues el mencionado canal maneja un sitio integral e interactivo hacia con los bebés y sus padres; desde contenidos de muy alta calidad que motivan y ayudan al aprendizaje, interacción y motricidad del infante, hasta servicios de gimnasio físicos, tienda online, canal de youtube, redes sociales, libros para el regreso a clases, programación que incluye la participación de su audiencia celebrando sus cumpleaños o cumpliendo complacencias de sus canales favoritos ¡Vamos! Hasta un sistema de educación para los nuevos modelos escolares, Baby First mantiene un posicionamiento envidiable siendo el primer canal que desde 2006 transmite las 24 horas para una audiencia de 6 meses a 3 años de edad en contenidos, y para sus padres en el término publicitario, no invasivo y acorde a la estrategas de humor y entretenimiento de sus producciones (seguros, servicios y productos para el hogar, etcétera).

Aunque esto pudiera parecer un artículo meramente promocional (que no lo es), créanme cuando les digo que mi iniciativa nació de un interés y preferencia particular que mi bebé y yo profesamos diariamente hacia con un show del canal (en otras palabras, somos muy fans, por lo que me pareció correcto crear un bagaje acerca de la fuente). De las actuales 90 producciones del canal y siendo el 90% de las mismas contenido original, entre el otro 10% se encuentran variadas adquisiciones internacionales que se han integrado con éxito a su programación, una de ellas, la joya oculta de la animación que les vengo a presumir: Mio Mao.

Déjense ustedes el plus emocional que les va causar esto si es que son amantes de los gatos (yo no lo soy), pero Mio Mao es una serie animada de una creatividad y técnica tan simple y eficaz, que dentro de su reinvención temporal, ha evolucionado su calidad animada de manera avasallante, convirtiéndose sin lugar a dudas en la mejor propuesta, al menos en la técnica animada, dentro de la programación de Baby First.

Creada en 1971 (pero transmitida hasta 1974) por Francesco Misseri, Mio y Mao cuenta con 105 episodios divididos en dos lapsos de tiempo; el primero abarcando 44 episodios de 1974 a 1976, y el segundo del 2003 al 2006 con 61. Baby First entraría en esta historia en 2012, adquiriendo sus derechos de transmisión para Estados Unidos, Reino Unido y México.

La historia es sencilla y ambos periodos de tiempo respetan su estilo y argumento en cada uno de sus capítulos de aproximadamente 5 minutos: dos gatitos curiosos descubren un nuevo animal, insecto u objeto, el cual los asusta primero, pero tras descubrir sus acciones primarias o algún tipo de problema que enfrente la criatura en cuestión, Mio y Mao le ayudarán o harán amistad con él (ella).

A pesar de que se puede notar una notable diferencia de los primeros capítulos en los 70’s a los últimos y más recientes en la calidad de su técnica stop motion, lo que no se puede negar y se ha mantenido es la chispa con la que el italiano Misseri aborda cada una de las odiseas, respetando su misma planilla pero al mismo tiempo otorgando a cada una de ellas cierta distinción, frescura y/o ternura en el animal u objeto a descubrir. Así mismo llaman la atención dos factores narrativos; el primero la música, siendo la melodía de Piero Barbetti una cosa tan extravagante como pegajosa, la cual acompaña a los mininos desde su presentación de créditos hasta su primer contacto con el misterio, reanudándose consecuentemente cuando estos han logrado su objetivo y la criatura se les une para la despedida; el segundo son las voces, balbuceos y pequeños vocablos que pueden ser objeto de interacción y/o risas con la audiencia, siendo también sonidos que audazmente se asemejan a las acciones o ruidos de los animales u objetos, como una especie de lenguaje inventado, y del cual Mio y Mao cuentan también con uno.

Resaltar la dirección de arte de Monica Fibbi sobre todo en la estructura visual de los capítulos del 2003 al 2006, con escenarios que si bien comparten elementos, no se repiten y son adeptos al hábitat del misterio ¡Maravilloso!

Una joyita de la animación televisiva que estoy seguro no solo disfrutan los bebés, sino también adultos, sus padres y sobre todo los amantes de los gatitos. Mio Mao no es solo un programa infantil de interacción y descubrimiento, sino un esfuerzo creativo y artístico extremadamente cuidado, entretenido y de gran calidad estética que crea una experiencia hipnótica durante sus 5 minutos de duración. Si no me creen, chequen el canal de Youtube aquí con demás capítulos.

P.D. ESPN lo siento, no eres tú, es mi bebé.

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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