Juego Siniestro: Terror peruano metido en el iPad

En un cementerio en Perú encuentran unos adolescentes muertos y son noticia nacional. Nadie sabe cómo murieron, pero sospechan que fue por drogas, sin embargo hay indicios de ritos satánicos ¡CORTE! Ciudad de México. Fernanda (Milene Vasquez), psicóloga, peruana, tiene un extraño caso de un hombre violento que habla de que “¡ESTAN AHÍ! ¡ME PERSIGUEN!” se ve detrás de la mujer una cara horrible. Primer brinco. El tipo le pide ayuda ¡CORTE! Fernanda está en su casa cenando con su hijo Julio (Matías Raygada) de 7 años que no habla pero que  se comunica por medio del Ipad. Al parecer el chamaco decidió dejar de hablar porque murió su papa ¡CORTE! Día siguiente aparece muerto el paciente, todo ensangrentado y con un crucifico cerca ¿Qué paso? ¡Quién sabe! Solo es un sangrerío por todos lados.

Fernanda duda de su profesión pero en ese momento recibe noticias de que su madre en Perú esta internada en un hospital psiquiátrico porque intentó quemar un edificio. Entonces el jefe de Fernanda (el Señor Barriga, ¡perdón! Edgar Vivar, irónicamente, sacando lo de la renta) la convence de que regrese a Perú a “cerrar ese ciclo con su mama”. Fernanda agarra a su mudo chamaco, el Ipad y se va a Perú. Ahí se encuentra con una serie de eventos y personajes extraños. Un reportero con unas respuestas muy certeras “por mi profesión tengo acceso a mucha información” (ah! Mira! Es reportero…saaaabee!!).

La trama pretende ser  muy terrorífica, ya que involucra al mismísimo Chamuco, pero le ponen nombre de medicamento, Morlorc o algo así. Hay muchas escenas que no vienen al caso, muertes y brincos sin sentido. Al pobre chiquillo le hacen una fiesta infantil con personas de la tercera edad (eso si me dio miedo) y los elementos cliché del género, como el susto con  la mano del muerto,   las caras reflejadas en los cristales, la luz que nunca prende y el clima que siempre esta nublado, están a la orden del día.

Las actuaciones son aceptables, todos le meten ganitas a su papel y más el niño que no dice una palabra. La típica música macabra (que parece que es igual en Perú que en Rusia) para anunciar el susto envuelve quizá el único elemento “novedoso”, que sería el Ipad poseído, que bien puede ser un virus peruano, pero vamos a darle ese merito a una película tan mala que además amenaza con  otra secuela ¡Dios! ¡Ampáranos!

P.D Ni digan que “spoilerie” porque el tráiler de la película revela “los mejores sustos” así que mejor ahórrense una lana y vean solo el avance si es demasiada la tentación.

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Vilma Aida    


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