Jumanji: Welcome to the Jungle ¡Bien jugada!

De admirarse el valor que se requirió para venir a meterse con una secuela de Jumanji, las primeras reacciones al tráiler fueron espantosas (me incluyo en esa lista), y no es que Jumanji fuera, “La película”, pero manosear cualquier cosa en donde Robin Williams estuvo involucrado no auguraba buen pronóstico. Bueno, pese a todos los pronósticos, Jumanji: Welcome to the Jungle, cumple con su cometido, pero no se enoje, enseguida les diré la razón.

Antes de que quiera asesinarme por hereje, o por venir a manchar la memoria de Williams, recuerde que la primera película de esta entrega, fechada en 1995, tenía exactamente la misma intención que la continuación del 2017: Entretener y divertir a la audiencia, nada más. Si usted se toma el tiempo de revisar las estadísticas, aunque sea el poco respetable Rotten Tomatoes, podrá ver que según la audiencia Jumanji (1995) tuvo una aceptación del 62% y Jumanji (2017) del 85%. Así que fuera drama y exageraciones, vamos a dejarnos atrapar de nueva cuenta por este juego.

El primer acierto de la productora y el director Jake Kasdan (Sex Tape), fue hacer una secuela, continuar exactamente en donde se quedaron en vez de hacer un remake y volver a empezar. Para esto nos ubican después de treinta y seis años de los sucesos de la primera película, cuando cuatro estudiantes de preparatoria: Spencer (Alex Wolff/Dwayne Johnson), Fridge (Ser’Darius Blain/Kevin Hart), Martha (Morgan Turner/Karen Gillan) y Bethany (Madison Iseman/Jack Black), son puestos en detención limpiando el sótano de su escuela. Durante su castigo descubren una vieja consola donde insertan un videojuego de la versión del tablero de mesa, Jumanji, que los absorberá en el mismo mundo virtual en donde quedó atrapado Alan Parrish (Robin Williams).

Los guionistas Chris McKenna, Erik Sommers (Spider-Man Homecoming, Batman: The Movie), Scott Rosemberg y Jeff Pinker, se tomaron algunos minutos de la cinta para ubicarnos en la historia, lo cual se agradece. Esos primeros minutos dan argumentación con aire de The Breakfast Club a todo lo que viene después, así que digamos que se curaron en salud. Además (segundo acierto), no utilizaron para nada la imagen de Williams para dar un toque nostálgico, o en “honor de…”, ¡nada! Omitieron el apego sensiblero marcando una separación entre las dos entregas, algo así como: “esto es tuyo, esto es mío”.

Con el antecedente de la porquería que fue la cinta Baywatch y con Dwayne Johnson al frente del reparto, poco podíamos esperar, y mira que a mi encanta The Rock como comediante, sin embargo, aquí las bajas expectativas juegan a favor de Jumanji: Welcome to the Jungle. No esperábamos nada bueno y al final lo divertido fue suficiente.

La combinación Dwayne Johnson- Jack Black vino a rescatar todo, sabían que ninguno de los dos por separado podría con el carisma de Williams, así que unieron fuerzas. Anote esto como un tercer acierto, 3.5, si contamos la participación de Nick Jonas y el papel que representó.

La modernización del juego o de esa historia creada por Chris Van Allsburg en 1981, le quitó el mote de secuela para todos aquellos que no conocían la película anterior. Este fue un nuevo comienzo para los amantes de los juegos de video de hoy, ya que los efectos especiales y las escenas de acción tienen ese formato. Eso, aunado a los comediantes que representan a su generación, la volvieron atractiva para ellos, por lo que la cinta al final cumple con las dos generaciones.

Yo no puedo asegurar qué tan consciente fue todo esto, y no crean que estoy perdiendo el piso, estoy bien ubicada en la película en cuestión. No digo que sea el peliculón, eso tampoco, simplemente digo (sin perder las proporciones) que Jumanji: Welcome to the Jungle está bien jugada; cumple con entretener, sin profanar la memoria de Robin Williams.

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