La semana del Tiburón (4-5): Alerta en lo Profundo

Lo sé, Alerta en lo Profundo (Deep Blue Sea) – 1999 no es cine B. Es de hecho una película de 1999 distribuída por Warner Bros. Con un reparto encabezado por Thomas Jane, Saffron Burrows, L.L. Cool J, Samuel L. Jackson, Michael Rapaport, Jacqueline McKenzie y Stellan Skarsgard, dirigida por Renny Harlin.

Pero en la semana del tiburón dedicada al más temido depredador del mar, es un deber presentar algunas de las muertes más memorables llevadas a cabo por este ejemplar y esta película tiene una de las mejores muertes que de hecho está dentro del top 100 de muertes sorpresivas en cine.

 

La historia

La trama gira en torno a un experimento que se está desarrollando en un laboratorio marino en el que se utilizan tiburones. La idea es, según se explica, obtener cierta sustancia del cerebro de los tiburones que se emplearía como un compuesto que evitaría el deterioro del cerebro en los pacientes con alzheimer; dicha sustancia se consigue manipulando los cerebros de los mismos y entre más grande sea el cerebro mayor es la cantidad recolectada de esta substancia.

Como en la mayoría de las películas de ciencia ficción, el investigador es un Frankenstein que siempre se pasa de la raya y termina atentando contra natura. Es así que en el afán de obtener más de la dichosa sustancia en un menor tiempo, estos tiburones son inyectados con una sustancia que hace que sus cerebros crezcan, pero los vuelve ‘inteligentes’ (qué raro ¿no?)

Obviamente debería ser cine B, los clichés abundan, de modo que vamos viendo morir uno a uno a los habitantes del laboratorio. Hasta… ya sabe, quedarnos con los que van a solucionar todo.

 

La negativa que hizo historia

Hay que agradecerle al director que quisiera en su película a Samuel L. Jackson tan desesperadamente que cuando éste no aceptó el personaje que se le presentó (el del cocinero-predicador que interpreta LL Cool J) porque no quería interpretar a un cocinero, el director no lo dudó y creó el personaje de  Russell Franklin, el ejecutivo de Aquatica enviado a investigar el escape de uno de los tiburones, regalándonos una de las mejores escenas de muerte inesperada justo en medio de su discurso esperanzador.

La película desde su estreno generó críticas dispares y muy pocos elogios y es que básicamente no importa cómo sea la historia, es predecible, no es original y como todas de ese tipo pecan de pretenciosas.

Explorar tanto el tema de la ciencia, es lo que hace malas a estas películas. En la tiburón de Steven Spielberg, se centraron más en la captura del animal, los métodos que los pescadores empleaban, no tanto en entender la naturaleza maligna de la bestia marina. La mayoría quieren justificar la trama con explicaciones científicas que de verdad no nos sirven de nada porque solo queremos ver sangre.

Sinceramente es de esas películas olvidables como muchas, no hay una gran historia, y lo que nos presentan ya lo hemos visto, es predecible, lo que hace memorable a esta cinta es más bien lo ocurrido con el personaje de Samuel L. Jackson que como le decía sufre una muerte épica. Y es que no es mentira que esperáramos su muerte, sin embargo el momento es de lo más inesperado y eso es lo que hace única a esta película.

La escena memorable

A continuación le dejo el video para que lo disfrute porque estos tiburones tienen el mal tino de atacar en el momento menos esperado y es que ya sabe, cuando un personaje está dando el discurso esperanzador, ese de ‘vamos a salir de aquí, no nos daremos por vencidos, humanos unidos jamás serán vencidos’ uno espera siempre que este llegue al final pero los tiburones tenían su propio itinerario.

 

¿Secuela?

Por mucho tiempo se estuvo hablando sobre una posible secuela que llegaría directo al video pero que al final fué cancelada cuando Renny Harlin se desvinculó del proyecto, sin embargo en junio de este año se dice que inició la filmación de Deep Blue Sea 2 en Ciudad del Cabo, Sudáfrica y será transmitida en el canal de cable que es el nido del absurdo, así es, SyFy.

Yo diría que nadie necesita una secuela con una historia absurda, malas actuaciones, malos efectos … ¡momento! a quién engaño, una mala película siempre hará que me desconecte del estrés, me relaje y vea el mundo con nuevos ojos. Yo no se usted pero a veces todo lo que uno necesita es una mala película y una cerveza.

Lo espero mañana en el cierre de esta interesante, absurda e innecesaria Semana del Tiburón.

 

Etiquetas:  

Acerca del autor

Chikilla    

Nacida en el norte, con gusto por el cine y la música retro ochentera y noventera, amante de las nubes esponjaditas y los días lluviosos, las segundas meriendas y el vino tinto. El cine es el mejor vicio que uno puede tener.


2 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

*