Las 10 Mejores Películas de David Warner
David Warner fue un prestigioso y muy prolífico actor británico especializado en personajes malvados y con rostros de pocos amigos. Irrumpió en el cine y la televisión tras una larga temporada en el teatro shakesperano, haciéndose de una muy buena fama antes de dar su paso definitivo a la pantalla grande, completando un currículo de más de 250 títulos y manteniéndose activo durante 5 décadas
Seguramente su cara te será muy reconocible, por lo que es justo y necesario hacerle un top de sus mejores películas a este buen actor, David Warner
10 – Titanic (Cameron, 1997)
Un romance cliché, manipulador, sobreactuado y con demasiados huecos argumentales, que incluso su tono de melodrama la puede hacer por momentos insufrible ¿Por qué ganar 11 Oscar entonces? Sencillo, y es que la superproducción encausada por James Cameron no solo significó un hito para la investigación y los efectos, sino también para la taquilla, que sin sagas, héroes espaciales o con capa, aún se mantiene como una de las cintas más “exitosas” de la historia. Dentro del rubro histriónico sirvió de literal trampolín para que Kate Winslet y Leonardo DiCaprio se volvieran dos de los actores más mediáticos, y dentro de los veteranos, permitió destacar a Frances Fisher, Kathy Bates y a David Warner como uno de los villanos principales
9 – Star Trek VI: The Undiscovered Country (Nicholas Meyer, 1991)
Por Uriel Salvador
El fin de una era de manera literal y simbólica, pues por un lado es el fin de la saga clásica de Gene Roddenberry, así como de un elenco de actores que ya forman parte de la historia de la televisión. Y por otro, el proceso de paz entre el Imperio Klingon y la raza humana simboliza la caída del comunismo, la Perestroika y la dificultad de las relaciones diplomáticas (mediante la exploración del lado oscuro de la humanidad). Todavía depende la serie clásica para algunos detalles clave, pero esta entrega cierra con broche de oro una etapa importante para muchos fans. Como dato curioso, David Warner interpretó tres papeles diferentes a través de la saga, siendo este el más importante como el regente Klingon
8 – In the Mouth of Madness (Carpenter, 1994)
Por Arquicruz

Un famoso escritor y el manuscrito de su más anticipada novela de horror han desaparecido, lo que lleva a un detective a investigar el raro suceso, mientras la sociedad parece estar perdiendo la sanidad, dos eventos que pudieran estar correlacionados. A lo largo de su desarrollo, John Carpenter recurre a sus clásicos trucos de horror explícito, pero de una manera mucho más elegante, al tratar a esta historia bajo las bases del misterio, combinando tanto el horror psicológico como el folclor de varios autores. In the Mouth of Madness es lo más cercano a una adaptación exitosa de H.P. Lovecraft, en donde el manejo de la tortura psicológica y la referencia a ese terror “cósmico”, hacen de esta una historia imprescindible.
7 – Tron (Steven Lisberger, 1982)
La primera parte de la saga de Tron fue innovadora por utilizar imágenes generadas por computadora (CGI), y por utilizar una serie de tecnicismos propios de la informática. No obstante, a nivel trama era sumamente sencilla, siendo la historia clásica de la aventura de un hombre que busca obtener el reconocimiento creativo e intelectual que le han robado. Al día de hoy los efectos lucen mucho más nostálgicos que buenos, sin embargo, sigue luciendo desde la parte actoral con un muy joven y comprometido Jeff Bridges, y con un David Warner que se confirmaba como uno de los villanos de catálogo de los años 80. Por cierto, ya se viene la tercera parte
6 – The Fixer (Frankenheimer, 1968)
POR EL FETT
Gran pieza del testimonio histórico en torno a la persecución judía en Rusia, que alcanza un pico de realismo crudo e intenso gracias a tres factores: la mano directiva de John Frankenheimer, el guion de Dalton Trumbo, y la magistral actuación protagónica de Alan Bates (esta última pensada como favorita para ganarse el Oscar en aquel año). La historia de un campesino culto, aprehendido y torturado solo por el hecho de existir, es una cátedra de suspenso sostenido en la resiliencia humana y la capacidad por soportar el yugo de sistema tanto de manera física como psicológica. Una gran pieza de cine un tanto olvidada, Frankenheimer en los 60 demostraba tener el temple para una historia de fuertes tintes sociopolíticos.
5 – Time Bandits (Gilliam, 1981)
POR EL FETT
Una armoniosa y entretenida locura salida de la más pura imaginería del genio loco de los Python. Literalmente salida del armario, unos enanos dispuestos a robar tesoros de la historia se disponen a viajar en el tiempo para conocer a personajes históricos mientras cumplen sus fechorías, acompañados de un chico con una desbordada imaginación. Es memorable como Terry Gilliam se divierte como chiquillo en cada pasaje, incluso fungiendo también como un paseo educativo adepto a todas las edades. Resalta la presencia no solo de algunos de los miembros del colectivo cómico, sino de figuras como Ian Holm, Sean Connery, Ralph Richardson y David Warner como la misma metáfora del demonio
4 – Time After Time (Nicholas Meyer, 1979)
Por El Fett
Una delicia cómica – fantástica, de thriller y de ciencia ficción, mezcla que en cualquier otro caso pudiera haber salido mal, pero que aquí y pese a las adversidades de sus clichés y salidas fáciles, ve una entretenida pieza que hace honor a la imaginería de H.G. Wells y de otros literatos combinando los viajes en el tiempo con Jack el Destripador, y de cómo este se roba la legendaria máquina para viajar al futuro y seguir cometiendo crímenes. Uno pensaría que Malcolm McDowell tendría todo el perfil para el villano, pero en su lugar hace una impresión fabulosa del científico inventor, capaz de perseguir al asesino y enamorar a la chica en turno. David Warner es un excelente villano y Jack el destripador en modus ciencia ficción
3 – The Ballad of Cable Hogue (Sam Peckinpah, 1970)
POR EDGAR DEL VALLE
Un western crepuscular que relata como un explorador abandonado por sus compañeros en medio del desierto y al borde del colapso, encuentra un pozo de agua lo que le permite convertir la zona en un lugar de descanso para los viajeros, mientras piensa en cómo llevar a cabo su venganza contra quienes lo traicionaron. Con muchos problemas de producción, uno de los menos recordados westerns de Peckinpah no es debido a su falta de calidad, pero si a su salida del molde “dramático” que solía manejar, incluyendo aquí toques de comedia que hacen una combinación muy interesante y divertida. Jason Robards como el entrañable Cable Hogue y David Warner como el clérigo Joshua surten una química inolvidable
2 – The Omen (Donner, 1976)
POR JOSE ROBERTO ORTEGA

Apoyado en un guion sólido y astuto, así como en secuencias impactantes y memorables, Donner confronta las creencias y el amor filial con fuerzas obscuras y sobrenaturales. La adopción de un bebé por parte de un diplomático americano radicado en Roma y el posterior descubrimiento de la identidad de este, dan pie a sucesos aterradores. Es destacable la solemnidad con la que se abordan los temas, utilizando profecías bíblicas con tonos tétricos y pausados, apoyado en una actuación infantil escalofriante y, sobre todo, en la magistral partitura de Jerry Goldsmith. El impacto en la cultura popular ha sido inconmensurable con el uso del cabalístico número 666 y por supuesto David Warner tiene también mucho que ver gracias a su siniestra e inolvidable secuencia de muerte
1 – Morgan, a Suitable Case for Treatment (Karel Reisz, 1966)
POR EL FETT
Tras una amplia carrera en teatro y televisión, Vanessa Redgrave haría su debut fílmico en una tragicomedia trasgresora, extravagante y anti romántica, donde interpretaría a la acaudalada esposa de un “marxista” que, al llevar sus ideologías y excentricidades al límite, cae en cuenta de su obsesión por su ahora ex, a la cual tratará de recuperar a toda costa, mientras en el transcurso debe abandonar su metamorfosis social de “gorila”. No, no es un chiste y si, es un manifiesto hilarante sobre la toxicidad relacional y al mismo tiempo una crítica punzante de parte del humor británico hacía los ideales socialistas. Por cierto, el extraordinario caso clínico, Morgan, corre a cargo de David Warner en el que quizá sea el rol protagónico más importante de su carrera y acreedor a variadas nominaciones