Las 10 Mejores Películas de Martin Balsam
Con más de 170 créditos entre cine y televisión, estamos hablando de uno de esos nominados a mejores actores de reparto en la historia, tan de bajo perfil como maravilloso en cada actuación, personaje o género en el que aparecía, un hombre en pugna fetiche de Sidney Lumet sin el reconocimiento actoral debido. Recordemos al gran Martin Balsam con sus mejores Películas
Bonus – Murder on the Orient Express (Lumet, 1974)
Por El Fett
A pesar de que el texto de Agatha Christie parece condenado a nunca contar con una adaptación que iguale la calidad de su narrativa literaria, la obra de Sidney Lumet es la que más se acerca a dicho objetivo gracias a su sapiencia dentro del género thriller, y la notable elegancia con la que va tejiendo el misterio mientras lidia con la galante aparición de un reparto de ensueño (Bacall, Bergman, Connery, Perkins, Redgrave, Bisset, Martin Balsam, entre otros), encabezado por el sobrio, carismático y sofisticado Poirot de Finney, que para muchos entrega la mejor encarnación del detective incluso por arriba de la del muy querido Ustinov. Lo mejor de esta adaptación es sin duda su manera de plantear el giro final, algo que por ejemplo el inútil de Branagh nunca pudo hacer.
Bonus – Little Big Man (Penn, 1970)
Por EL FETT
Peculiar western que rompe algunos de los estereotipos del género, el director plantea el encuentro de un historiador y un anciano centenario que dice ser el único superviviente blanco de la última batalla de Custer. A través de un largo flashback, este hombre criado por una tribu de nativos, narra los pasajes más importantes de su vida. Una de las películas importantes de Penn, por demás entretenida y por momentos provocadora y exagerada, con cierta dosis de sarcasmo y crítica social. A destacar que no había un mejor narrador que Penn para explotar la sensualidad de Faye Dunaway, quizá el símbolo femenino de su filmografía, así como también la presencia de Martin Balsam como un cínico empresario del oeste
10 – Catch-22 (Nichols, 1970)
POR EL FETT
Formidable comedia anti bélica y un film muy infravalorado. Interpretado por Alan Arkin, el personaje de esta cinta es un soldado que intenta desesperadamente ser tratado de manera clínica como un demente para así escapar de la Segunda Guerra . Mike Nichols ofrece momentos hilarantes trabajando en el rubro cómico, sin embargo es su crítica bajada de tono pero efectiva al sistema militar la que brilla en un film de una amplia pero fugaz duración de 122 minutos, provista de un ritmo y actuaciones sobresalientes (Martin Sheen, Anthony Perkins, Martin Balsam, Jon Voight y ¡Orson Welles!). Al final solo se haría de un par de nominaciones al BAFTA, resultado del retrato fuera de lo moralmente aceptable por la industria de los 70.
9 – Hombre (Ritt, 1967)
POR EDGAR DEL VALLE
Western extraordinario, nada convencional, con un desarrollo impecable; los diálogos son de enorme enjundia filosófica, ética y altura intelectual, tanto que pocas veces se han visto en el género intercambios de palabras con un nivel tan solvente de raciocinio. Martin Ritt tiene en su filmografía un puñado de películas notables y de marcado carácter liberal. La que nos ocupa se une a la moda de aquello que en los años sesenta se llamó western crepuscular. Sin duda alguna, una de las mejores películas de este desdeñado director por su posición política. Newman ejecuta a la perfección la metáfora social y crítica hacía el clasismo y eterno racismo de los pueblos americanos, dignificando al nativo como una especie de vengador hacía el giro de su trama
8 – Breakfast at Tiffany’s (Edwards, 1961)
POR EL FETT
Coqueta y exótica, quizá la encarnación del cine de Blake Edwards sea Holly Golightly, interpretada de manera inolvidable por Audrey Hepburn. De la novela de Capote, el escritor tenía en mente a Marilyn Monroe, pero la visión de Edwards fue la que seleccionó a Audrey, imprimiendo ese porte necesario para la construcción de uno de los mayores clásicos del cine y la cultura pop. El tema es complejo alrededor de la “dama de compañía”, sin embargo la habilidad del director se resume a siempre tratar el riesgo con la simpleza de una comicidad elegante, dulce y hasta inocente en todo segundo, convirtiéndola en una fábula de amor llena de gracia. Fresca y muy divertida, los factores y ese halo de distinción llamado “Hepburn” la distinguen como su más reconocida obra.
7 – Seven Days in May (Frankenheimer, 1964)
POR EDGAR DEL VALLE
Un general estadounidense planea un golpe de estado contra el presidente de su país después de que él firma un acuerdo con Rusia. Con reparto de primera: Kirk Douglas, Ava Gardner, Burt Lancaster, Fredric March, Edmond O’Brien, Martin Balsam, George Macready, John Houseman, Hugh Marlowe, el director nos envuelve con una trama de intriga de primer nivel, en un entorno de paranoia social en medio de la misma Guerra Fría. El principal valor del filme es su credibilidad histórica, haciendo que la propia amenaza no se sienta tan ficticia y que, con una carga de excelente suspenso e intriga política, sorprenda y asuste (en su momento) por igual. Dicha intriga política ya había sido revisitada por John Frankenheimer dos años antes, en lo que es su cinta más recordada.
6 – Summer Wishes, Winter Dreams (Gilbert Cates, 1973)
POR EDGAR DEL VALLE
Nuevamente nos encontramos a Joanne Woodward en un drama familiar, con un personaje recurrente en su filmografía: La mujer que debe de luchar para sacar adelante a su familia, a pesar de los obstáculos que le presenta la vida. Nominaciones al Oscar, Globo de Oro y BAFTA, comprueban el dominio de la actriz en este tipo de roles que, a pesar de su encasillamiento, aportó a cada uno de ellos un diferenciador acorde al entorno vivencial del personaje, en este caso una neoyorquina de mediana edad que está sufriendo una crisis emocional debido a que no se lleva bien ni con sus hijos, ni con su madre, en una encrucijada que tendrá que enfrentar a pesar de su indiferencia. Para Martin Balsam sería su única nominación al Globo de Oro
5 – Todos a Casa (Comencini, 1960)
POR EL FETT
La imperiosa necesidad e innegable habilidad de Luigi Comencini de burlarse no solo de toda desgracia, sino de todo registro social dentro de los barrios y casas italianas, lo llevaron a erigir su obra maestra dentro del campo de batalla, un entorno que, mientras otros cineastas italianos transformaron en duros manifiestos bajo el neorrealismo, él lo hizo desde la ironía real, pero también confusa, del soldado italiano al rendirse ante los aliados en 1943 ¿Y ahora que chingados hacemos? Es el cuestionamiento que el cineasta y Alberto Sordi emprenden en una aventura que critica de manera rotunda la ideología fascista del soldado italiano, pero que también promueve con gran humor un cambio en su propósito y nuevas escalas de valores. Con un pequeño pero excelente rol, Martin Balsam se destaca en esta gran producción italiana
4 – A Thousand Clowns (Fred Coe, 1965)
POR EL FETT
Un reconocido Oscar a su labor histriónica y aún así parece poco dentro de este drama simplista, pero efectivo. Una de esas películas que debería ser enmarcada en cualquier top sobre “tío(as)”, la historia de un escritor en plena crisis de mediana edad y bloqueo creativo que se tendrá que hacer cargo de manera súbita de su sobrino abandonado por la madre, es una cautivante relato que despliega honestidad, comedia negra y un mensaje sobre aceptación familiar y de choque de clases que revela su interés gracias a la labor actoral de Jason Robards y Barbara Harris, ambos nominados al Oscar. Sin embargo, Martin Balsam pasará a la historia como uno de los roles más pequeños en ganar el Oscar, apareciendo 5 minutos para robarse toda la cámara y el interés del relato.
3 – Psycho (Hitchcock, 1960)
POR EL FETT
Alfred Hitchcock implementa el recurso macguffin para introducir a su anti héroe, la cual según sus estándares y yendo en contra de todos los estatutos narrativos de la época, deberá morir hacia la mitad de la cinta ¡Imaginen eso en el 60! Una verdadera revolución solventada por el suspenso y horror psicológico, un asesino monstruoso y carismático y uno de los giros de tuerca más famosos. La fama de este film es comprensible, pues aquí convergen todos los elementos narrativos de Alfred: una afectada anti héroe que tambalea su empatía hacía con el espectador, la exaltación de la figura femenina provocativa y sensual, la incursión del asesino, la increíble banda sonora, las tensas escenas de diálogos, un giro memorable y por supuesto esa bañera. Martin Balsam será otra de las víctimas del asesino, el detective privado contratado para dar con la desaparecida
2 – The Taking of Pelham One Two Three (Joseph Sargent, 1974)
POR EL FETT
Mucho le deben a esta película tanto Quentin Tarantino y sus perros de reserva, como John McTiernan y sus Die Hard 1 y 3, prácticamente siendo la principal influencia al no solo y literalmente copiarse varios elementos de su narrativa, sino también al ser una de las precursoras del cine de acción porvenir de los 80’s. Una “heist movie” en donde cuatro siniestros ladrones – terroristas secuestran un vagón del tren para pedir un millón de dolares, combina el más grado nivel de suspenso y hasta un finísimo halo de humor negro mientras Joseph Sargent se encarga de conducir su cámara entre el vagón, la oficina central de trenes, el departamento de policías y el operativo policial en lo que significa una majestuosa y dinámica edición que practicamente no deja a nadie respirar de principio a fin. Martin Balsam logra una de sus mejores actuaciones protagónicas con un estornudo
1 – 12 Angry Men (Lumet, 1957)
Por El Fett
Siempre debe haber un lugar reservado para este gran clásico que prescinde de todo error narrativo. Meticulosa, intimista, perfeccionista, Sidney Lumet aborda en su debut un retrato impactante sobre la pugna de 12 hombres del jurado que decidirán el destino de un infante supuestamente asesino. Consecuencia de la gran experiencia e influencia teatral, el cineasta construye y de construye a partir de la emociones humanas, el veredicto de 12 personas diferentes y su consecuente evolución de pensamiento a partir de la estimulación de los diálogos y la empatía con el caso. El sensible análisis de la psicología humana en 95 minutos comprende también un estudio cinematográfico sin precedente para los rubros histriónicos y el desarrollo narrativo del mismo. Una magnifica joya que debe considerarse al menos como una de las mejores 10 películas americanas en la historia, Martin Balsam aparece como el Jurado Número 1



