Las 10 Mejores Películas de Richard Brooks

El 18 de mayo de 1912, nace el director, guionista, productor y escritor estadounidense Ruben Sax, más conocido por el seudónimo de Richard Brooks. Reconocido más por su labor como guionista que como director de cine, después de graduarse de la Universidad y trabajar como periodista radiofónico, inicia su carrera en Hollywood escribiendo los guiones de películas como “White Savage” “La reina de Cobra “, “Fuerza bruta” y “Cayo Largo”

Su primer éxito como director y guionista lo consigue con la película “Semilla de Maldad”, protagonizada por Glenn Ford y Sidney Poiter. Entre sus adaptaciones al cine encontramos obras como:” Los hermanos Karamazov”, “Elmer Gantry”, “Lord Jim” y “A sangre fría”.

Uno de sus autores favoritos fue el dramaturgo Tennessee Williams, de quien adaptó “La gata sobre el tejado de caliente” y “Dulce pájaro de juventud “. En 1960 lleva la pantalla el western “Los profesionales”, uno de los títulos del género rodado en esa época.

En su filmografía como director o guionista tenemos cintas como. “Con los ojos cerrados”, “Muerde la bala”, “Dólares”, “Buscando a Mr. Goodbar “y “Objetivo mortal”.

Siete veces nominado al premio Oscar y ganador de uno por mejor guion adaptado por la cinta “Elmer Gantry”, también conocida por el nombre de “El fuego y la palabra”, Brooks fallece el 11 de marzo de 1992. Recordemos a este cineasta con sus 5  Mejores Películas

POR EDGAR DEL VALLE

 

10 – Key Largo (John Huston, 1948)

POR EL FETT

En el ocaso de la época dorada del cine noir, su propio padre (Huston) daba una última nota al cambiar ciertos arquetipos pero sobre todo entornos de su género, pero sin perder ni la esencia ni mucho menos sus elementos sensuales, criminales y visuales. Esto fue gracia en mucha parte al guion de Brooks, en otra de sus grandes etapas artísticas y que no solo vio como resultado esta excelente cinta, sino otros títulos como Lord Jim o Crossfire. La combinación de suspenso con su cuadro romántico – dramático hacen que Huston construye una de sus más interesantes obras a nivel visual (en ocasiones carente de ritmo), donde Bogart de nuevo sirve como nexo químico tanto para con su pareja como para su colega Robinson.

 

9 – The Happy Ending (1969)

POR EDGAR DEL VALLE

El alcohol será un elemento constante dentro de su filmografía, explorando no solo sus consecuencias, sino también las causas desde su grandioso trabajo de estructura y guion. Para muchos críticos, la actuación de Jane Simmons (una ama de casa que se refugia en los tranquilizantes y el alcohol para soportar las infidelidades de su marido) es lo más rescatable de esta obra, sin embargo la dirección de su entonces esposo, Richard Brooks, lleva a este drama convencional a picos exquisitos de tensión dramática. Prácticamente construida en base al talento de su musa, carisma y estilo actoral, es evidente (y también elogiable) la admiración artística del director, logrando un retrato fidedigno y envolvente sobre el alcoholismo con nominaciones al Oscar y Globos incluidas

 

8 – The Blackboard Jungle (1955) 

POR EDGAR DEL VALLE

Un soldado veterano acepta un empleo como profesor en un conflictivo colegio público y se da cuenta que la rebeldía de sus alumnos lo someterá a muchos problemas. Una cinta que sentó las bases para otras cintas sobre el mismo tema como “Al maestro con cariño” (que irónicamente Sidney Poitier, presente aquí, estelarizaría), “Clase 1984”, “El director”, y muchas otras más. La cinta estuvo nominada a varios premios Oscar, entre ellas a mejor edición. La actuación de Ford, así como la narrativa impuesta por Richard Brooks, crearían en mucha parte el arquetipo de aquel maestro fílmico, uno repleto de fortaleza y que simbolizaría el sueño americano

 

7 – Looking for Mr. Goodbar (1977)

POR EDGAR DEL VALLE

Lo más sobresaliente de esta película dirigida por Richard Brooks, es la actuación de Keaton, en el papel de una maestra compasiva de niños sordomudos, que por las noches lleva otra vida muy diferente, la de una mujer en búsqueda de placeres. En esta historia de desesperanzas y nada complaciente, la soberbia actuación de la actriz la hizo merecedora a la nominación al Globo de Oro a mejor actriz en lo que es tal vez el mejor papel de su carrera, siendo en su momento una compleja oportunidad para demostrar sus dotes dramáticos pero sobre todo, para diferenciarse del arquetipo que curiosamente ese mismo año la llevaría a ganar el premio Oscar como mejor actriz por la película: “Annie Hall”.

 

6 – The Brothers Karamazov (1958)

POR EL FETT

Un clásico épico, dramático, la adaptación de la novela de Fiódor Dostoyevski resultó ser una excelsa recreación histórica donde su director, Richard Brooks, mostró un peculiar respeto por el argumento y narrativa de una familia rusa y sus complejos problemas socio-relacionales en el Siglo XIX. A pesar de su duración, la cinta logra ser muy tensa y entretenida, mérito del propio director, que aquí comenzaría una seguidilla de rotundos éxitos, en lo que sería una etapa de ensueño y que se extendería al menos una década. Provista de actuaciones grandiosas, el dinamismo impreso por Brooks solventa la duración y entrega un relato potente.

 

5 – In Cold Blood (1967)

POR EL CINE ACTUARIO

Basada en el libro de Truman Capote (A sangre fría) sobre el homicidio de dos convictos hacia una pareja de granjeros en Kansas, el enfoque de la cinta es conocer la personalidad de cada uno de los involucrados, así como hacer una reflexión sobre la pena de muerte y las condiciones sociales que obligan a un individuo a delinquir. Con una fotografía preciosa en blanco y negro, para la época la cinta fue disruptiva en muchos sentidos, pues pocas películas americanas profundizaban en la psique de los asesinos (tipo biopic) siendo un pionero en este rubro. Contrario a lo que normalmente se ve, el guion no solo fue adaptado por si mismo autor, sino también por la astucia de Richard Brooks, que de nuevo otorgaría una gran dirección

 

4 – The Professionals (1966)

POR EL FETT

Imaginemos “The Expendables”, pero en western, con un reparto de primer nivel, una excelsa fotografía, y lo más importante, un excelente guion. Eso fueron “Los Profesionales” de Richard Brooks, una colección de estrellas del género unidas para el rescate de una “secuestrada” en territorio mexicano. Sin duda una de las más entretenidas cintas de género, la presentación y desarrollo de sus forajidos, así como la impresión de sus maravillosas escenas de acción, se ven ensalzadas por ese sutil giro de tuerca a la mitad de su historia y por supuesto, un final – clímax repleto de tensión y cambios de bando y personalidad. Brooks aprovecha esata tensa y divertida aventura para dar algunos “giros de tuerca” a los arquetipos del género, donde ni los malos, ni los buenos son lo que parecen.

 

3 – Sweet Bird of Youth (1963) 

POR EDGAR DEL VALLE

Nuevamente en un drama de Tennese Williams, y teniendo como base histriónica a una Geraldine Page (que ya había interpretado este mismo papel en la versión teatral), la historia va de una actriz madura que vive una relación con un hombre más joven (Newman), y que se convierte en su amante. Una verdadera obra clásica del cine y sin duda uno de los mejores y más intensos dramas en la historia, cabe destacar la química Page – Newman, este último en plena construcción de sus dotes a la orden de relatos dramáticos y sureños de esta índole. La fuerza de las actuaciones es el secreto para escapar del melodrama, encausando uno de los mejores y más tensos finales dentro del cine dramático, media hora de pura intensidad narrativa.

 

2 – Cat on a Hot Tin Roof (1958)

POR EDGAR DEL VALLE

Adaptación de la obra de Tennesse Williams, esta cinta se convirtió en su momento en uno de los grandes clásicos dramáticos sureños. Si bien la cinta en general denota algunas deficiencias en su ritmo y dirección (por el momento se siente más teatro que cine), las actuaciones literalmente “están que arden”, siendo uno de los ejemplos más evidentes del natural talento de Taylor junto a un excepcional Newman. Logrando una química candente y espontánea, la actriz en el papel de Maggie Pollitt, le permitió una candidatura del premio Oscar como mejor por actriz como la esposa de un hombre derrotado próximo a recibir una herencia. Durante la filmación, Taylor sufrió la pérdida de quien en ese momento era su marido, el productor Mike Todd.

 

1 – Elmer Gantry (1960)

POR EL FETT

Memorable sería el calificativo perfecto para describir las actuaciones de Lancaster y Simmons, protagonizando a un par de predicarores (el, un oportunista e inmoral, y ella una ferviente y tóxica creynte), que verán caer su “gracia divina” gracias a la inclusión del éxito y la hipocresía social. Estamos ante uno de los mejores dramas de la historia, uno que no crítica la fe dogmática, sino a las instituciones inmorales que la preceden, y en el proceso, como esta se ve al mismo tiempo ensalzada dentro de un cambio ideológico entre los dos protagonistas, los cuáles encontrarán su muy personal y trágica redención, a raíz de sus pecados y bautizada con el fuego “divino”. Una verdadera joya, a la que Richard Brooks imprime un dinamismo y un clímax majestuosos

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Edgar Del Valle    


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