Las 10 Mejores Películas que se llaman como un personaje secundario o inexistente

Hagamos un ejercicio didáctico ¿Se han puesto a pensar en películas clásicas que lleven como título el nombre de uno(a) de sus personajes secundarios(as), terciarios(as) o hasta inexistentes? Si uno le rasca y elimina por ejemplo a los “seres” de ciencia ficción o monstruos (The Terminator, Predator, Alien, El Hombre Invisible en su más reciente versión, Beetlejuice, The Thing, entre otros roles alienígenas, monstruos o ciborgs que fungen como villanos secundarios) o a las que en realidad llevan una acción o misión descrita en el título (Saving Private Ryan, Finding Nemo, Forgetting Sarah Marshall, Kill Bill), en realidad se darán cuenta que los ejemplos son contados.

Por ejemplo mencionaré dos que no tomaré en cuenta en el siguiente ranking: The Bourne Legacy, intento burdo por sacar a Matt Damon de la jugada y en donde su personaje, “Jason Bourne”, solo funge como una figura legendaria y desaparecida; o bien The Gret Gatsby, donde principalmente en la versión más actual, el personaje a cargo de DiCaprio es construido a través de la perspectiva del personaje principal interpretado por Tobey Maguire ¿Han pensado en otro ejemplo?

Pues decidí hacer un top efímero y divertido que denoten esta curiosidad, claro, con el requisito de que sean películas clásicas, mediáticas y que refieran a dicho personaje ¡HUMANO! por su nombre o por su “título oficial”, “apodo” o “como se le mencione en la cinta”, y que en realidad tenga un rol secundario, pocos minutos o hasta en unos casos, nula presencia.

Están rankeados solamente de la que menos a la que más me gusta (aunque del lugar 8 al 1 todas son imprescindibles). Los invito a poner otros ejemplos aquí o en las redes a ver si muy conocedores(as).

 

10 – Hook (Spielberg, 1991)

De todos los intentos por reinventar el cuento de Pan en el cine desde el éxito de Disney en 1953 (aunque existe una versión muda de 1924), para bien o para mal es aún la de Spielberg la más “adorable” y divertida, y es que a pesar de todos sus excesos, desperdicio de cast, somnolienta durabilidad y por supuesto un forzado “Peter” que en carne de Robin Williams nunca fue del todo creíble (¿o era esa la intención?), la película se sostiene a la fecha como un clásico de la juventud millennial gracias a “Hook”, sin duda el villano y figura secundaria más destacable del metraje y en la que Dustin Hoffman brilla como una caricaturesca, hilarante y hasta en ciertos momentos tétrica figura paternal, pudiendo al menos sacudir un poco la etiqueta del “bobo” villano “Disney”.

 

9 – Dr. No (Young, 1962)

Quizá sea la saga del 007 la que más ejemplos de estos ha aportado a la historia, acostumbrando nombrar a sus películas como la figura villana – secundaria de manera directa o referida, siendo por supuesto la primera “oficial” de la franquicia el testimonio más latente: el Dr. No (personaje que al parecer tendrá su remake en la nueva película de Daniel Craig y que será interpretado en esta ocasión por Rami Malek). Así mismo podemos ver a Goldfinger de 1964, Octopussy de 1983 y hasta El Hombre con el revolver de Oro de 1974 ¿y por qué no? también incluir a La Espía que me amó de 1977, estas tres últimas con Roger Moore. En total, de las 25 cintas de la saga Bond, 5 caen en este curioso caso fílmico, confirmando la regla que por lo general se usa para “villanos”.

 

8 – Johnny Guitar (Ray, 1954)

Un atípico e imprescindible western que también funge como uno de esos clásicos de bravura feminista protagonizada por la recia e inigualable Joan Crawford (pero que en español llevó el título de “Mujer Pasional”, por si acaso había algún idiota que no entendiera). Pero entonces ¿quién es aquel que lleva el título del film y la letra de la también legendaria canción? La figura de este vaquero, pistolero y músico recae en el carisma desbordante de  Sterling Hayden, quien se roba cámara en cada cuadro. El título así  funciona como un “mcguffin” para que Vienna (Joan) pueda fajar sus pantalones ajustados, pistola en mano y hosco trato emocional, y así comunicarnos su pasado y rendirse ante los encantos de su amado Johnny… y su guitarra.

 

7 – Lolita (Kubrick, 1962)

El origen del término en su adaptación fílmica no pudo haber caído en mejores manos que las del Maestro, el cual imprime a dicho personaje de una personalidad tan escabrosa como sensual y misteriosa, para lograr que esta sea el foco de la principal antipatía dentro de un relato que a la fecha se mantiene como polémico y hasta ciertamente grotesco ¿la clave? Precisamente centrar la atención tanto en el infortunio y castigo de su(s) despreciables protagonistas, por una parte intimando con la degradación de un calculador James Mason, y por el otro con la picardía cínica de un Peter Sellers, que como siempre se robará cuadro en cada una de sus apariciones. Lolita así pues funge de manera precisa tan solo como ese “objeto del deseo”, casi inerte y frío, muy frío.

 

6 – The Third Man (Reed, 1949)

No la dirige, ni la protagoniza, pero Welles es el foco de atención de una de las cintas mejor escritas, fotografiadas y revolucionarias dentro del apogeo del noir en los 40. Gracias a Reed el  suspenso crece de manera progresiva en torno a la figura de “El Tercer Hombre” mientras se forja la aparición del legendario Harry Lime, centralización conceptual del relato, creando así a través de su mítica silueta en las sombras no solo la participación más destacable en el cine de Welles como actor, sino también quizá el símbolo masculino más legendario y carismático del noir con tan solo 7 minutos en pantalla. Pero ¿es Lime “el tercer hombre” que recogió el cuerpo en aquel accidente? ¿O tan solo fue solo señuelo  y una figura en el colectivo mental para fingir su muerte?

 

5 – Rebecca (Hitchcock, 1940)

Una sombra que se cierne sobre aquellos que la amaron y admiraron, una leyenda de impresionante belleza que ahora reclama duelo y luto a las personas que la rodearon, ella es Rebecca, que ni siquiera es una silueta o una foto, sino solo un recuerdo que Hitchcock se encarga de imprimir de manera libre en la mente de la audiencia a través de la psique y peculiar química entre Olivier y Fontaine. La perfección de su narrativa en torno al misterio de aquella figura se refleja y responde a un sencillo cuestionamiento: Y tu espectador(a) fílmico(a)  ¿Cómo te imaginas que era, lucía y se movía Rebecca? Definitivamente creo que todos tendremos una figura muy precisa y libre en mente (la mías es  una combinación entre Bette Davis y Audrey Hepburn)

 

4 – Big Lebowski (Coen, 1998)

Creo que dejaré al propio Lebowski que nos explique quién es el Lebowski del título: “Look, let me explain something to you. I’m not Mr. Lebowski. You’re Mr. Lebowski. I’m the Dude. So that’s what you call me. That, or His Dudeness … Duder … or El Duderino, if, you know, you’re not into the whole brevity thing” ¡Exacto! Una de las más grandes comedias y cintas de culto refiere en su título al “otro” Lebowski ¡al millonario!, y no al mítico personaje interpretado por Jeff Bridges que de manera instantánea se ganó su posición como un personaje de la cultura pop. En esta brillante jugarreta de macguffins, engaños, comedia y thriller de los Coen, el secreto estará en repetir cuántas veces sea necesario dentro de la trama el mencionado apellido: Lebowski.

 

3 – Dr. Strangelove (Kubrick, 1964)

Kubrick no solo hizo la más grande cinta de ciencia ficción, la más polémica e incorrecta película, dos de los dramas antibélicos más adelantados a su época y una de las mayores leyendas del cine de terror, sino también se tomó el tiempo para en una misma película, construir la que quizá sea la película cómica más brillante de todos los tiempos, y al mismo tiempo, la sátira bélica más inteligente del mismo lapso. No hay que darle todo el crédito, pues Peter Sellers en partida triple aportó mucho a esta punzante e hilarante paranoia política que al parecer se encuentra más latente y actualizada que nunca. El Doctor Strangelove por supuesto, un científico nazi al servicio de los Estados Unidos y que planea la supervivencia de la raza humana, tendrá la última palabra.

 

 

2 – The Exorcist (Friedkin, 1973)

Película que inspiró este top, siempre me ha parecido espectacular y surreal la manera en la que ese título, “El Exorcista”, retumba y se ha grabado en la mente de todos los cinéfilos, como un mito viviente, perfectamente recordable y posicionado hasta en los ignorantes que no han presenciado este nivel de cine. No es solo la extravagancia de su vocablo y pronunciación, “El Exorcista”, tampoco es solo la fugaz y sublime participación de un recién finado Max Von Sydow “El Exorcista”, sino también ese complemento visual que para mi experiencia fílmica se merece la etiqueta como “la mejor entrada de un personaje en escena”… ahí está llegando en un taxi, “El Exorcista”.

 

 

1 –  The Godfather (Ford Coppola, 1972)

La mejor de entre estas “8 mejores”, la selección incluso puede acarrear un análisis básico pero apremiante sobre su narrativa, y es que al menos en su primera parte “El Padrino” aparece de manera secundaria en una primera instancia, y de manera fugaz en una segunda. La primera por supuesto estamos hablando del personaje de Marlon Brando, que a pesar de ganar el Oscar como mejor actor protagónico, en realidad ¡no lo es! Confusión y libertades tomadas por Hollywood gracias al título y por supuesto al poder mediático de Brando. El protagónico aquí es Michael, en su odisea de deshumanización y conversión a “El Padrino”, nuestra segunda aparición, en una escena final legendaria tras aquella puerta frente a la mirada de una triste y aterrada Kay

 

Etiquetas:  

Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


9 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

*