Las 15 Mejores Películas de Gregory Peck

Excelencia actoral por donde se le quiera ver, a pesar de sus obvias limitaciones versátiles que para bien o mal experimentó a lo largo de su carrera, quizá sea su integridad personal la que también mantuvo a flote uno de los talentos mejor aprovechados y encausados de la época de oro en Hollywood, coleccionando así una estela de títulos que lo llevarían a ser uno de los actores con mayores clásicos en su currículo.

Nacido un 5 de abril de 1916, Gregory Peck fue un apasionado del cine desde su infancia, cuando a raíz del divorcio de sus padres, acompañaba a su tutora y abuela constantemente a las salas para vislumbrar en lo que se convertiría en el futuro, uno de los actores más prolíficos que como pocos, se mantuvo alejado de todo escándalo y/o polémica, incluso siendo reconocido junto a su gran amiga Audrey Hepburn, como uno de los símbolos artísticos con mayor labor humanitaria.

Ganador de más de una treintena de premios, destacando sus 2 Oscar, 6 Globos y premios honorarios en los Festivales de Berlín, Cannes y San Sebastián de entre sus 56 títulos y 6 decadas de carrera, recordamos al gran Gregory Peck con sus 15 Mejores Películas.

 

15 – The Bravados (Henry King, 1958)

POR EL FETT

Puede ser que, sin el tono exagerado moralista que a veces rodeaba a sus cintas, este western podría ser considerado como uno de los mejores de la historia. O quizá ese final sea tan propositivo que en realidad se torne la principal cualidad de esta obra, y el porqué será recordada. King ejecuta con perfección rítmica la historia de un hombre que persigue a cuatro criminales para vengarse por el asesinato de su esposa, exhibiendo algunos de los episodios que muestra la falta de escrúpulos de aquella época y su realidad “salvaje”, la cual se contrapone con un discurso final aleccionador ¡No sé! Quizá King, sabiendo su retiro, también quería despedirse sin violencia y con encontrando paz hasta en el entorno más salvaje

 

14 – Spellbound (Alfred Hitchcock, 1945)

POR KIM TOBIAS

Sin ser uno de los trabajos más aclamados de HitchcockSpellbound presenta una premisa muy interesante. Abordando el psicoanálisis, el director de una clínica psiquiátrica es sustituido por el admirado doctor Edwards tras su retiro, un joven apuesto que es presentado ante los directivos y ante la psicoanalista Constance (Bergman), quien comenzará a observar signos de un oculto trauma en el nuevo personaje que, enseguida sabremos, también sufre de una grave amnesia. Punto aparte es el dúo protagonista: la hermosa Ingrid en sus años más esplendorosos y  Peck un poco más novato. No por ello se ponía en duda su química, suficiente para brindarnos un inteligente relato lleno de intriga, suspenso y una infalible historia de amor.

 

13 – The Boys From Brazil (Franklin J. Schaffner, 1978)

POR EDGAR DEL VALLE

En esta adaptación de la novela de Ira Levin, encontramos a Ezra Liebermann, un cazador de nazis, que está en búsqueda del paradero del Doctor Josef Mengele, conocido miembro del partido alemán que busca con sus experimentos crear una réplica de Adolfo Hitler. Aunque este oscuro thriller no convenció a muchos en su momento, fue la presencia y el tremendo duelo actoral entre los protagonistas Gregory Peck, James Mason y Olivier, que no solo condujo a este último a obtener una nueva nominación al premio Oscar, sino a posicionar a la cinta en el estatus de culto. La dirección de Schaffner cae en algunos baches innecesarios, pero su sapiencia en crear la tensión en entornos recónditos se mantenía e en el mismo nivel que Papillon o Planet of the Apes

 

12 – Captain Horatio Hornblower (Raoul Walsh, 1951)

POR EDGAR DEL VALLE

Una gran película de aventuras protagonizada por Gregory Peck y Virginia Mayo. Primero de los filmes realizados por Raoul Walsh sobre aventuras en el mar, pues le seguirían “El pirata Barbanegra”, (1952) “El mundo en sus manos, 1952” y “Los gavilanes del estrecho, 1953”, siendo este primero sin duda el más destacable. Raoul Walsh dirige con acierto esta película de aventuras, sobre Horatio Hornblower, héroe de una saga novelística sobre la marina británica en las guerras napoleónicas, a la cual el director imprime toda su experiencia para encausar momentos emocionantes y grandilocuentes, con muchas referencias al cine mudo dentro de su sentido y tono narrativo. Peck brilla con su carisma

 

11 – The Guns of Navarone (J. Lee Thompson, 1961) 

POR EL FETT

Cada actor en su arquetipo, cada secuencia planeada para surtir tensión dentro una misión imposible, y el principal valor de este grupo de ataque no será ni la camaradería de las grandes estrellas, ni la grandilocuencia de su producción, sino que “Los Cañones de Navarone” nunca existieron. Una bélica ficticia que se las arregla para no solo parece real, sino también lucir estratégicamente importante para contrarrestar el ataque aliado con un fortín en el mar Mediterráneo y sus gigantescos cañones. Toda la planeación, protocolo, estrategia y ataque se lleva a cabo con una imaginería precisa que también sorprenden por su excelente química actoral y gran ritmo, en una aventura militar de ensueño que se antoja que hubiera sido históricamente real.

 

10 – Twelve O’Clock High (Henry King, 1949)

POR EL FETT

Gran y olvidada cinta bélica donde se confirma la gran química artística entre King y Peck, y que significó en su momento una dignificación a las tropas aliadas, en especial a la unión entre americanos e ingleses, a través precisamente del personaje – vehículo del actor, en una formidable actuación que captura uno de los primeros esbozos emocionales – psicológicos dentro de los cuarteles y el desarrollo – entrenamiento mental de los soldados previo a entrar en combate. Nótese el año y la excelente manufactura por parte de King, que se ayuda de las ruinas del propio período para encausar una aventura bélica de lo más cautivante, cruda y natural

 

9 – Duel in the Sun (King Vidor, 1946)

POR EDGAR DEL VALLE

Película que como lo señala el título, es un duelo actoral entre su protagonista principal Gregory Peck y su antagonista Joseph Cotten en un western romántico, que relata la lucha de dos hermanos por el amor de una atractiva joven interpretada por Jennifer Jones, novia en aquel tiempo del productor, David O. Selznick, factor por el cual también fue cuestionada debido a la sobreexplotación del personaje femenino. Independientemente de ese factor, la cinta se sostiene gracias a su gran narrativa dramática, en un triángulo amoroso que surte un interés y tensión crecientes gracias a la correcta dirección y agilidad de Vidor. Además, Peck resulta ser un antagonista bastante efectivo y cínico.

 

8 – Moby Dick (John Huston, 1956)

POR EL FETT

Fuera de zona de confort, el guion de Ray Bradbury, la dirección de Huston y el protagónico de Peck recrearon no solo un producto de aventuras mítico y de producción curiosa, sino tal vez la mejor adaptación del afamado relato de Herman Melville ¿Por qué incluir a esta en lugar de Twelve O’Clock High, The Guns of Navarrone o Spellbound? Como el obsesionado capitán Ahab, Peck quizá entregue el papel más alejado de su galante encasillamiento: un estilo de actuación destacable en el drama y la comedia, pero poco versátil en cuanto a su selección de trabajos. Aquí demuestra que hubiera podido solventar trabajos en otros rubros, proveyendo al trágico marinero de una personalidad tan oscura como carismática. Una de las aventuras más infravaloradas de la historia.

 

 7 – The Big Country (William Wyler, 1958)

POR EDGAR DEL VALLE

Estupenda película dramática enfundada dentro del entorno western, un poco olvidada y protagonizada por Gregory Peck, Jean Simmons, Charlton Heston, Burl Ives, Carroll Baker, Charles Bickford y Chuck Connors. La confrontación de un hombre culto y refinado ante los rancheros violentos y toscos, cuando se trata de manejar un racho, da como resultado una épica dramática que toma el salvaje oeste como marco perfecto para sus acontecimientos. Adepto a la grandilocuencia equilibrada del gran Wyler, Las buenas actuaciones de Jean Simmons y de Gregory Peck resaltan de entre los demás protagonistas, dando esa intensidad dramática a lo ya acostumbrado por Wyler.

 

6 – The Omen (Richard Donner, 1976) 

POR JOSE ROBERTO ORTEGA

Apoyado en un guion sólido y astuto, así como en secuencias impactantes y memorables, Donner confronta las creencias y el amor filial con fuerzas obscuras y sobrenaturales. La adopción de un bebé por parte de un diplomático americano radicado en Roma y el posterior descubrimiento de la identidad de este, dan pie a sucesos aterradores. Es destacable la solemnidad con la que se abordan los temas, utilizando profecías bíblicas con tonos tétricos y pausados, apoyado en una actuación infantil escalofriante y, sobre todo, en la magistral partitura de Jerry Goldsmith (cuyo Ave Satani resuena en la cabeza de cualquier persona que vea esta película). El impacto en la cultura popular ha sido inconmensurable con el uso del cabalístico número 666.

 

5 – Gentleman’s Agreement (Elia Kazan, 1947)

POR EL FETT

Es cierto que su temática ha disminuido con el tiempo debido a su falta de riesgo y condescendencia narrativa hacía el pueblo judío (99% de la población hollywoodense), sin embargo a pesar de un timorato Elia Kazan (que sorprende por lo “lame botas”), este drama se ha convertido en uno de las historias esenciales de aquella época gracia en mucha parte al trabajo de Peck y el vehículo que su papel encausa hacía el “antisemitismo”. Era lógico que ganara el Oscar (siendo una de las películas más pobres en cosechar premios al solo llevarse 3, con director y actriz de reparto), pero lo que resulta incoherente es no haberle concedido a Peck el que hubiera significado su primer Oscar ¿Hay mejores películas de Gregory Peck? Sí, pero su actuación aquí es excelente.

 

4 – Cape Fear (J. Lee Thompson, 1962)

POR EL FETT

Pasemos al apartado donde ya no habrá dudas sobre su talento precisamente en el año de su clímax como actor. Por un lado ganaría el Oscar por su papel más emblemático, pero también en este thriller Peck decide sobajar su propio y muchas veces ensayado papel para trabajar en pro de una química y competencia actoral exquisita con Robert Mitchum. El héroe de siempre se convierte entonces en su sombra, en una progresiva opresión que lo va llevando a la histeria y desesperanza con excelentes registros y resultados. Como dato curioso, para el remake de Martin Scorsese, Peck aparecería en un pequeño papel como el abogado de su enemigo original “Max Cady” (Robert De Niro), siendo ahora el “Sam Bowden” de Nick Nolte el afectado.

 

3 – The Gunfighter (Henry King, 1950)

POR EL FETT

Aunque Peck no tuvo mucha suerte con el western, The Gunfighter es poesía pura para el género, una venganza fugaz y en forma de muerte donde Peck personifica y engloba la naturaleza del antihéroe de este tipo de relatos a través de una peculiar introspección psicológica. Así pues, la sombra de intolerancia social que persigue al pistolero en los salvajes tiempos del oeste se convierte en un tópico pocas veces concurrido y que aquí ve sin duda uno de sus dos más grandes ponentes en la historia (Clint Eastwood haría algo similar 42 años después en Unforgiven). La actuación de Peck es tan solemne como esencial, prácticamente cargando con el peso dramático de todo el relato y construyendo a uno de los personajes más trágicos del western.

 

2 – Roman Holiday (William Wyler, 1953)

POR EL FETT

Gregory Peck y Audrey Hepburn en Roman Holiday (póster)Las cualidades románticas de Peck resultaron ser tan frescas como adelantadas a su tiempo, quizá fruto de la soberbia y honesta química que creó con su amiga en la vida real, Audrey Hepburn, y es que a la fecha es difícil imaginar al uno sin el otro en lo que es verdaderamente una de las mejores películas cómico – románticas de todos los tiempos, y que además, funciona a la par como una guía turística nada forzada, sino sustancial de la ciudad de Roma. A su brillante chispa y carisma en pantalla se le añade por supuesto la libertad de la improvisación que Peck desarrolló en un par de escenas, creando así un ambiente fílmico de amor palpable y muy verosímil. El final “un poco trágico“, por supuesto ensalzó el resultado del film inmediatamente al culto.

 

1 – To Kill a Mockingbird (Robert Mulligan, 1962)

POR EL FETT

Gregory Peck en To Kill a Mockingbird (poster)Estamos ante la antonomasia de la figura “Padre-Madre”, el auténtico “Padre Luchón” de la historia fílmica, el inigualable Atticus Finch, papá, mamá, abogado, buen tirador, amable, respetuoso, comunicador, defensor, valiente, justo, sensible y apegado a todas las normas éticas y valores que cualquier educador y/o tutor debería aspirar. Interpretado de manera grandiosa por Gregory Peck en el clímax de su carrera y personaje, esta actuación de Oscar es al igual que el relato de Harper Lee, espontánea y emotiva, con una estructura narrativa aún vigente gracias al tratamiento de visión y percepción infantil. Legendaria fábula sobre la pobreza y la justicia, existen un par de escenas donde la intensidad dramática desplegada por Peck le valieron su confirmación como uno de los más grandes histriones de la historia

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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