Las 5 Mejores Películas de Ann-Margret

El 28 de abril de 1941, nace la actriz estadounidense de origen sueco Ann-Margret, sex-symbols de los años 60 y 70. Debuta en el cine en 1961 en la cinta Un gánster para un milagro, de Frank Capra. En 1963 es dirigida en el filme Bye Bye Birdie por George Sídney, cinta que la consolida como atractivo visual.

Posteriormente aparece en filmes Como “Tommy” (1975) de Ken Russell, “Conocimiento carnal” (1971) dirigida por Mike Nichols y en ¿Soy tu hija no te acuerdas?, (1982) de Herbert Ross. Ann-Margret se casó con Roger Smith, un actor que más tarde se convertiría en su manager y con el que permaneció hasta su muerte en 2017. No tuvo hijos, pero fue madrastra de los tres hijos de su esposo. Antes, salió con el cantante y actor Eddie Fisher y se relacionó sentimentalmente con Elvis Presley durante el rodaje de Viva Las Vegas.

En 1993, protagonizó la exitosa comedia “Dos viejos gruñones” junto a Walter Matthau y Jack Lemmon. Interpretó el mismo personaje en la secuela de 1995 que tuvo el mismo éxito y que en esta ocasión coprotagonizó con Sophia Loren. Nominada en dos ocasiones a los Premios de la Academia por Conocimiento carnal y Tommy; recibió cinco Globos de Oro y fue nominada cinco veces a los Emmy por su trabajo en televisión.

Festejemos a la bella y talentosa Ann-Margret recordando cinco de sus mejores actuaciones

 

5 – Grumpy Old Men (Donald Petrie, 1993)

POR EL FETT

La penúltima ocasión en la que Walter Matthau y Jack Lemmon se reunirán, con esa química tan natural y que a pesar de aquí estar en un relato cómico muy convencional y atropellado, es gracias a ellos que la cinta no solo sobrevivió al tiempo, sino que procreó una secuela (un poco peor que esta). El relato de como dos vecinos gruñones que durante 50 años se han hecho la vida imposible, de a poco comienza a esclarecer sus objetivos melosos, navideños y fraternales aprovechando y reciclando todos los clichés orales y físicos que los actores ya habían usado anteriormente en sus colaboraciones. Entre ellos se encuentra una genial Ann-Margret

 

4 – The Cincinnati Kid (Norman Jewison, 1965)

Por EL FETT

Pocas son las películas que retratan a la derrota de una manera tan maravillosa. Norman Jewison se basa en una construcción fatalista de los sucesos, sin embargo, estos permanecen externos a la entereza optimista de su personaje, transformando su ego, pero no su seguridad frente a un descalabro que culmina no solo como el origen de su maduración (que nunca veremos, pero que suponemos), sino como el final de una corrupción alrededor del aprovechamiento de su figura por parte de variados personajes que buscan sacarle provecho a un talento ajeno. Drama de tintes deportivos, con elementos noir, thriller, y con una extraordinaria actuación del ídolo McQueen. El final es de antología, uno de los mejores momentos de tensión logrados en cine.

 

3 – Bye Bye Birdie (George Sidney, 1963)

POR JOSE ROBERTO ORTEGA

Comedia musical que, aunque parece de molde, en realidad funciona como una magnífica sátira a la cultura pop de los 50’s y principios de los 60’s, cuya trama gira alrededor de una estrella de Rock Juvenil quien es reclutado por el Ejército estadounidense, por lo que un escritor organizará una puesta en escena en la que una fan será la encargada de darle un último beso antes de su partida (y cantar su nueva canción “One Last Kiss”). El pequeño pueblo elegido verá su rutina revolucionada con la llegada del cantante, mientras sus habitantes y la chica elegida, tendrán que asimilar el suceso y lo que eso impacta en sus vidas. Divertida comedia con buenos números musicales que invita a comprender la juventud y lo que significa madurar, mientras nos mantiene siempre Putting a Happy Face. Dick Van Dyke resulta genial mientras que Ann –Margret sorprende con una actuación desenfadada, energética e incluso algo sensual.

 

2 – Carnal Knowledge (Mike Nichols, 1971)

Por EL FETT

Otro de los pilares de Mike Nichols en cuanto a las relaciones tóxicas se refiere, pero en esta ocasión visto casi en su totalidad desde la masculinidad tóxica, reflejada desde la juventud entre dos amigos sin rumbo ni moralidad sexual, y que solo sucumben hacía sus deseos carnales y/o pasionales sin pensar en la destrucción de su entorno. Jack Nicholson logra una de sus primeras perfectas e intensas actuaciones como el irritante macho alfa, teniendo como “enemigas” a la vulnerabilidad y/o la fuerza femenina, engendrada en un desfile de personalidades que alimentarán su misoginia hasta el punto de no retorno. Ann-Margret termina por llevarse toda la película con una sensible y compleja actuación, repleta también de tragedia, sensualidad, una verdadera víctima de este cínico hombre

 

1 – Tommy (Russell, 1975)

POR EDGAR DEL VALLE

Hay que tener en cuenta el trasfondo de esta histórica pieza para su apreciación e imperativo redescubrimiento, y es que, así como lo sería Pink Floyd con The Wall, The Who y Ken Russell lograron 7 años antes quizá la tarea más complicada en cuanto a adaptación artística se refiere, y eso es trasladar una ópera rock sin que esta pierda su esencia y al final ser presentada como una misma creación en dos plataformas diferentes: música y cine. Catalogada como irreverente pero divertida, a ratos psicodélica y a ratos surrealista, Tommy representa un icono de las óperas rock dentro de la historia del cine. Ann-Margret como Nora, la madre de Tommy, es tan odiosa como genial, recibiendo su segunda nominación al Oscar, en esta ocasión como actriz protagónica

 

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