Las 5 Mejores Películas de Arliss Howard
Una carrera modesta de casi 70 créditos entre el cine y la televisión, pero Arliss Howard, incluso cuando su nombre no es puesto en los créditos a pesar de tener diálogos dentro de sus pequeñas apariciones, ha sido un excelente y reconocido rostro de reparto desde que tal vez recibiera la mejor ofensa en el cine bajo la dirección de Stanley Kubrick.
Su presencia mejora cualquier película, incluso cuando sus mejores participaciones fueran ser tomadas como “cameos”.
Cameo Bonus – Moneyball (Bennett Miller, 2011)
POR EL CINE ACTUARIO

Tiene la capacidad de plantear una historia y un tema por demás interesante sobre como el uso de las estadísticas y datos puede fungir como método de estrategia deportiva. Sorkin hace una perfecta disección de la premisa sin caer en la monotonía, y de manera comprensible para que la audiencia menos conocedora se meta al campo de Baseball. Una dirección excelente de Miller (especialista en elevar dramas deportivos), y por supuesto los estupendos hits de Pitt, Hoffman y Hill (que cuando no hace comedias tontas puede llegar a sorprender). Con todos estos elementos “Moneyball” hace un juego perfecto gracias al buen pitcheo de Aaron Sorkin, que evita los vicios clásicos del subgénero para que el resto del equipo logré carreras. Arliss Howard aparece casi al final como el dueño de los medias rojas
Cameo bonus – The Sandlot (David M. Evans, 1993)
POR EL FETT
¿Hay algo más americano que el baseball? La cautivante historia de este grupo de amigos logró captar con gran nostalgia y habilidad narrativa la inocencia y el gran vínculo amistoso de estos y cualquier grupo de amigos en el orbe, incluso haciendo que por momentos nos pareciera interesante el aburrido rey de los deportes (se tenía que decir y se dijo). Un “one hit wonder” que pasó a formar parte de la cultura pop millennial, siendo su mayor valor ese toque dramático enfocado en la pérdida del contacto con las amistades conforme se va madurando. De pequeña pero emotiva participación (sin acreditación), Arliss Howard aparece como la versión adulta de “Smalls”, siendo el narrador deportivo
5 – Natural Born Killers (Oliver Stone, 1994)
POR EL FETT
El punto máximo de la violencia de Stone se dio en este fabuloso montaje punk de la era MTV, que combinaba tanto el desgaste de la generación X como el nacer del millennial de manera impredecible y única dentro del tópico de asesinos seriales. Hipnotizadora, es casi repugnante como el espectador llega a sentirse compenetrado con el andar de dos locos hijos de puta que no solo se vuelven justicieros de un sistema aún más roto y demencial (de nuevo la crítica al estado presente), sino que también y a través del guion de Tarantino, se llega a justificar el origen de la maldad en un discurso existencial que combina de manera brutal con ese escandaloso y excelso acto final, donde Arliss Howard es el ángel de la guarda de estos asesinos, otro criminal hijo de puta que ayuda a escapar de la prisión
4 – The Lost World (Steven Spielberg, 1997)
POR EL FETT
Una secuela – aventura lamentable, pero que logró sobrevivir al olvido (y postrarse en la televisión) por ciertas secuencias de Spielberg (la escena de los dos T-Rex que atacan el camión de los protagonistas es a pesar de todo, un manjar de buena tensión y entretenimiento) y por su ensamble actoral, el cual incluía el carisma de Jeff Goldblum, la naciente y talentosa presencia de Julianne Moore, el apogeo de Pete Postlethwaite y un muy joven Vince Vaughn, que sirve como mediador entre la excentricidad de Goldblum y el equilibrio dramático de Moore. No hay que olvidar al villano principal, el empresario patético y cínico interpretado de excelente manera por Arliss Howard
3 – The Killer (Fincher, 2023)
POR EL FETT
The Killer pudiera ser una película alucinante para los que están acostumbrados a que el cine solo se ve en Netflix. Algo que de cierta forma se agradece para que así ese público explore un poco más allá de las mediocridades del streaming. Pero The Killer también pasará a la filmografía de David Fincher como su “menos mejor”, ciertamente entretenida, con algunos valores que resaltar, pero olvidable. En la cuestión actoral, Michael Fassbender cumple y hace lo propio, luciéndose durante los primeros capítulos, pero también sufriendo el destino de su guion y dirección en los últimos, sin nada ya que aportar a un relato fugaz, de buen dinamismo, pero al final intrascendente. Arliss Howard es la última víctima
2 – Amistad (Steven Spielberg, 1997)
POR EL FETT
Aunque no es de las mejores de la filmografía del Rey Midas, esta se compensa con una intensidad impactante, en lo que ha perdurado como uno de los mejores momentos dentro dramáticos sobre el racismo del Rey Midas. A destacar que el naciente histrión se vale de una interpretación física y gesticular de bastante relevancia, resaltando incluso por encima de los nombres más veteranos y pesados en cuestión. Un buen e interesante drama que, aunque manipulador, se deja ver. Buena y breve actuación de Arliss Howard en su segunda colaboración bajo las órdenes de Steven Spielberg en este drama histórico
1 – Full Metal Jacket (Reino Unido, 1987)
Por EL FETT
Dos capítulos que parecieran totalmente distintos, pero que a través del testigo de “Joker” (Modine), exploran la psicología, motivos y más íntimos terrores del “marine” estadounidense previo y durante un conflicto que parece desconocer. Lo “mecánico” de sus personajes (seres llevados a un destino por un objetivo socio – político ajeno a su elección) de nuevo sirve para explorar el sin sentido bélico, pero en esta ocasión y a diferencia de Paths of Glory, centrándose en la camaradería y las dualidades del propio soldado, surtiendo un efecto tan cruento como realista al llevar al espectador mismo a ser un testigo más de las barricadas y de los horrores de la guerra. Arliss Howard como “Cowboy” da una sensacional actuación