Las 5 Mejores Películas de Henry Fonda

Have you seen Henry Fonda walking? That’s cinema

John Ford

Un día como hoy pero de 1905 nacería en Nebraska uno de los actores más sobrios y principales iconos de Hollywood, Henry Fonda, poseedor de una de las carreras más prolíficas en la historia fílmica al trabajar ininterrumpidamente 6 décadas, desde que irrumpiera en la escena a mediados de los 30, hasta que falleciera apenas entrados los años 80.

Conquistador de la cámara, ese rostro de mirado profunda y con la silueta de “El ciudadano honrado y perfecto” causaban cierta hipnosis en la industria y audiencia, las cuales cayeron rendidas de manera inmediata ante su talento convirtiéndolo en uno de los símbolos actorales y de mayor éxito de taquilla. Pero aunque la imagen dista de la realidad (fuera de cámaras era conocido por ser arrogante y grosero), su indiscutible talento fue uno de los activos mejores cotizados por Hollywood, pues los directores sabían que Fonda no solo les permitiría avanzar con mayor solvencia y rapidez sus proyectos (era conocido por sacar sus escenas en sola toma), sino que también en él encontrarían al mejor socio artístico al encausar actuaciones memorables en una variada estela de géneros; Ford, King, Leone, Lumet, Wyler, entre muchos otros, así se convirtieron en los alcahuetes perfectos al llevar a ese arrogante ser a varios de los mejores papeles dramáticos y humanamente cautivadores del cine.

Con 2 Oscar, dos Globos y un BAFTA de entre sus 17 premios conseguidos a través de 60 años y 124 trabajos entre el cine y la televisión, recordamos a una de las mayores figuras dentro del western y drama estadounidense con sus 5 Mejores Películas.

 

5 – The Ox-Bow Incident (A. Wellman, 1942)

Un suceso en la transición tarde – noche, da como resultado una adaptación perfecta de solo 70 minutos, donde una turba decide el linchamiento de 3 supuestos asesinos al enterarse de un crimen. Esta espléndida cinta se encargó de contradecir los estatutos del western de acción y aventuras forjados por Ford, demostrando el poder de su narrativa en un enfoque dramático. El incidente no solo prescinde de los grandes parajes para transformarlos en un par de espacios donde la acción se desarrollará, sino también introduce personajes más complejos con valores retorcidos y cuestionables. Un relato sombrío que enfrenta la conciencia del hombre contra sus actos y en donde Fonda aprovecha su crecimiento dramático para llevar a cabo un protagónico solvente y perfectamente diluido dentro de esta turba que simboliza la degradación e hipocresía.

 

4 – Once Upon a Time in the West (Leone, 1968)

¿Quizá el papel más cercano a su verdadera personalidad? Frank, uno de los villanos y arquetipos por excelencia del western, y en donde Leone descansa todo el antagonismo de un género, construyendo una fantasía que busca y logra abarcar todos sus elementos; desde el asesino más cruel (Fonda), el pistolero en busca de venganza y la pandilla forajida, hasta temas tan complejos como la violación y maltrato femenino, la sindicalización criminal y la industrialización del lejano oeste en un ambiente tanto caótico como utópico. Fonda y los otros 3 ases del relato son víctimas del ritmo minucioso y detallista de Leone, forjando una visión preciosista que llega a consumarse gracias al clímax héroe versus villano. Mística de principio a fin, esos primeros planos a su demacrado rostro son pinceladas imprescindibles de presencia y maldad.

 

3 – On Golden Pond (Rydell, 1981)

Poderoso melodrama sobre la vejez, pero también sobre el primer choque y cambio generacional en la sociedad moderna que desborda no solo ternura, sino también un contexto ideológico bastante complejo, agradable y muy bien escrito, que se ve ensalzado por las sublimes actuaciones de Fonda y Katharine Hepburn, ambos embelesados con su vejez y química, y premiados con doble Oscar (junto también al guion). Al mismo nivel que la dama y reina de la actuación, Fonda logra un papel entrañable, siendo la punta de lanza que dispara el conflicto curiosamente frente a su propia hija, Jane Fonda, la cual se une a ese dúo de leyenda para alcanzar una de las químicas tripartitas más solventes en el drama de los 80 ¿Otro dato curioso? Tanto padre como hijo se llevarían el Oscar, a actor y actriz de reparto respectivamente.

 

2 – The Grapes of Wrath (Ford, 1940)

El más imponente relato sobre La Gran Depresión, es también una cátedra sobre ritmo, actuación y dirección de Ford, el cual ve en su actor preferido la extensión dramática perfecta para plasmar con rigor y veracidad la desesperanza y supervivencia humana. Su proximidad cronológica con los hechos la hace también ser un invaluable testimonio cuasi documental dado el entorno en el que desarrolla, siendo el éxodo de estos desamparados hacía la tierra prometida de California donde Ford emplea sus mejores armas tan dramáticas como westerns, para hacer de la tragedia también una esperanzadora aventura donde se vuelve notoria la importancia de cada plano en la historia. Fonda sencillamente se encuentra perfecto, recibiendo una nominación al Oscar que debió haber terminado en victoria.

 

1 – 12 Angry Men (Lumet, 1957)

Un gran clásico que prescinde de todo error narrativo. Meticulosa, intimista, perfeccionista, alguna vez se dijo que “Cuando Henry Fonda dice algo, lo crees… Ésta es una cualidad de las verdaderas estrellas y nadie la tiene más que Fonda.”, y es precisamente dicha cualidad la que Lumet aborda al darle todo el poder a un impactante Henry (recordemos además que era el debut de Lumet), siendo la punta de lanza de la pugna entre 12 hombres que decidirán el destino de un infante supuestamente asesino. Una de las mejores amalgamas entre el cine y teatro,  este relato se construye a partir de las emociones humanas, 12 distintas de ellas encerradas en caluroso cuarto, y en donde a partir de la estimulación de los diálogos y la empatía con el caso, este sensible análisis de la psicología humana ve su pináculo actoral en un inmenso Henry Fonda

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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