Las 5 Mejores Películas de Roberto Rossellini

El cineasta de la post guerra, Roberto Rossellini no solo se ha distinguido en la historia fílmica como el creador de la corriente neorrealista, sino que también instituyó muchos de las estatutos de la nouvelle vague y hasta de los documentales enciclopédicos televisivos.

Con acceso privilegiado al mundo del cine debido a que su padre fue el responsable de abrir la primera sala en Roma, Roberto desde niño adquirió no solo la fascinación por aquel séptimo arte, sino también el oficio al desempeñarse primero como técnico de sonido y después como asistente en varias competencias en torno al cine, llevándolo al inicio de sus 30 años a filmar sus primeros cortometrajes. Gracias también a su heredado estatus burgués, Roberto se iniciaría como asistente de dirección de varios de los mejores y nacientes directores italianos de aquella década.

El hacedor de trilogías y corrientes, sus primeras obras fueron rodadas durante la guerra y en torno al movimiento fascista, trabajos que lo vincularon con Federico Fellini y Aldo Fabrizi, quienes se convertirían en sus grandes amigos y colaboradores a lo largo de su clímax por venir y con la trilogía que lo catapultaría como “el cineasta del neorrealismo”.

Uno de los artistas más influyentes, que potenció y llevó al cine italiano y su corriente madre hacía el oriente y occidente (el cine mexicano y el iraní son grandes ejemplos de esta influencia), ganaría el gran premio del Festival de Cannes, el León de Oro de Venecia y otros 4 reconocimientos especiales de este último festival, viviendo su apogeo fílmico desde la década de los 40 hasta finales de los 50, siendo su última etapa también marcada por la polémica romántica en torno a su relación extramarital con la también casada Ingrid Bergman, su fiel musa con la que colaboraría en su última trilogía temática.

A pesar de que en su última etapa Roberto decidió entregársela en la gran mayoría de sus proyectos a la televisión, se mantendría activo hasta 1977, mismo año de su fallecimiento. Recordamos al legendario cineasta italiano con sus 5 mejores películas, pues un día como hoy cumpliría 114 años.

 

Bonus – Stromboli (1950)

Gozando de una mala fama por su pasional y “pecador” romance, en su momento Stromboli fue ignorada por occidente a pesar de ser uno de los más adelantados y poderosos símbolos fílmicos feministas, pues además de reinventarse dentro de su neorrealismo, un Rossellini completamente embelesado por su musa, construye un contexto crítico sobre la opresión y la naturaleza humana en esta historia sobre una mujer, que de escapar de un campo de concentración para casarse con un pescador de la isla de Stromboli, pasa a otro tipo de esclavismo, uno emocional, en un relato de condena hacía la vil pero también en veces “acostumbrada” condición de géneros. La extensión y química artística de Ingrid sobre el poder narrativo de su amado director es tan maravillosamente espontanea como evidente, en un relato que despide tanto crudeza como pasión.

 

5 – El General de la Rovere (1959)

Pasadas ya sus principales fuentes de influencia, posiblemente estemos ante la cinta de Rossellini más adaptable al modus hollywoodense y/o de occidente, pero no por eso de menor calidad. A comparación de su trilogía neorrealista o de los trabajos con Bergman, aquí es notable la soltura narrativa de un cineasta que no tiene nada más que demostrar, haciendo que este drama anti bélico y de espionaje adquiera todos los valores fílmicos de su estadía y vivencias del conflicto fascista, así como también su progresiva mejora de ritmo, encausando una formidable actuación del también legendario Vittorio De Sica. Nominada al Oscar como mejor guion y triple ganadora de Venecia (incluyendo León de Oro y mención especial), sin duda esta es la película clave para que algún(a) novato(a) cinéfilo(a) pueda adentrarse en su filmografía.

 

4 – Camarada (1946)

El segundo de su trilogía neorrealista es quizá uno de los experimentos fílmicos más entrañables y sustanciales sobre el tema bélico y en específico sobre La Segunda Guerra Mundial, al ser en realidad 6 cortometrajes independientes en historias, pero unidos por el contexto de las tropas aliadas en su avance en territorio italiano. Lejos de la ficción “súper heroica” gringa y su general falta de objetividad hacia los hechos, bajo el tono realista de Rossellini y su cercanía hacía con el conflicto, estos relatos más humanos que heroicos dotan al “soldado” de una profundidad pocas veces revisitada en el cine, ya sea en tiempos pasados o en presentes. Nominada a los Oscar, nuevamente se llevaría doble premio y mención en el Festival de Venecia. El guion por cierto corrió a cargo de Fellini, en su segunda colaboración dentro de esta trilogía.

 

3 – Europa 51 (1952)

En su segunda colaboración, musa y director construyen una de las piezas más crudas y complejas alrededor del por lo general “convencionalmente fílmico tema materno”. Ingrid de nuevo explayada, logra una total simbiosis con su papel, una madre que al mudarse a Roma ve como su hijo se suicida, por lo que sintiéndose culpable, atenderá las necesidades de la gente más humilde de su barrio, sin importar las consecuencias que esto le acarreará. Nótese como Rossellini en este punto atiende los temas más duros y en aquel tiempo “tabúes” sobre la feminidad, en una serie de testimonios neorrealistas que aquí ven su clímax gracias al poderío dramático del relato y su tan hipnótico como tenso y angustioso ritmo. De la trilogía con Bergman esta sería la mejor y también la más infravalorada.

 

2 – Roma, Ciudad abierta (1945)

Primera de su trilogía clímax, ganadora del Gran premio del Festival de Cannes  y llamada la obra por antonomasia de la corriente neorrealista, basta mencionar que Rossellini “abrió” Roma aun cuando la guerra seguía su curso, filmando con escasos recursos una cruenta joya vivencial, testigo de las devastaciones y nacida sencillamente de las cenizas de aquella ciudad. Trasgresora por sí sola, Rosselini irrumpiría en la escena fílmica al emprender un relato revolucionario de supervivencia que se mantiene tan impactante como actual en estas épocas, recreando una perfecta ficción sobre las ruinas de la realidad. Así pues se ganaría el mote de “El cineasta de la post guerra”, gestando su genialidad y los cimientos de su leyenda e influencia. Destaca también el guion de Fellini y el protagónico de su otro gran amigo, Aldo Fabrizi.

 

1 – Alemania Año Cero (1948)

¿Listos para encarar el año cero de una nueva era? La hipocresía social dicta el destino del mundo, y sobreviviente del fascismo, dictaminaba las bases de la corriente fílmica neorrealista con esta obra maestra, un testigo supuestamente ficticio de la devastada Germania y su comenzó como una nación dividida por un muro. La realidad puede ser más monstruosa que la ficción, una en la que el hambre, la guerra y la muerte pudieran volver a una nación y a sus habitantes locos hasta el punto de destrozar a la víctima más inimaginable: la inocencia de un niño. Con actores no profesionales y el uso de la improvisación como base fundamental de su argumento, el lenguaje del director solo tenía como objetivo desnudar la emoción y desesperanza humana. Difícil y con un final triste más allá de la aceptación, pero muy cercana a la comprensión.

 

 

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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